2014-01-08

El fotógrafo de guerra que eligió los cóndores

Hernán Canuti fue entrevistado antes de presentar su exposición "Cóndor" en Comodoro Rivadavia, oportunidad en la que relató sus comienzos, su trabajo como corresponsal de guerra y su decisión de dejar esa profesión para seguir el vuelo de los cóndores. Un breve texto acerca de sus dos pasiones: el fotoperiodismo y la fotonaturaleza.

Hernán se desempeñó como un prestigioso fotógrafo argentino, pero principalmente como un apasionado y un estudioso. En 2001 su vida tuvo un giro rotundo. El vuelo de un cóndor en la pampa de Pocho, límite entre Córdoba y La Rioja, lo impactó de tal forma que lo llevó a estudiar esta ave en profundidad, primero biológicamente y luego a través de su vínculo con los pueblos originarios.

Es que para los indígenas andinos el cóndor eleva el alma de los muertos, una imagen que Hernán conoció por su trabajo durante 9 años como corresponsal de Guerra en la agencia Associated Press, que incluso lo llevó a ganar un premio de fotografía periodística a nivel mundial.

En una entrevista concedida al diario chubutense Patagónico, Canuti relató que en su recorrido por el mundo trabajó en Afganistán, Somalia, Sierra Leona, Perú, Ruanda, Sarajevo, Kosovo, donde le tocó cubrir conflictos.

"Venía 'quemado', muy triste porque detrás de la cámara de alguna manera sos un canalla. La gente se está muriendo despacito y vos estas ahí para tomar la fotografía, que era mi función. A mí me interesaba mostrar la gente que vivía bajo la guerra, la que estudiaba, que cuidaba a sus hijos y que hacía el amor. Que estaba viviendo esa tortura, pero que aún vivía, que estaba feliz. Es gente que la pasa bien porque sabe lo que es la vida", explicó en ese mismo diálogo.

"Nosotros nos hacemos problema porque no comemos un día y ellos no comen días. En Sarajevo había gente que vivía debajo del subte durante meses, chicas que no tenían higiene femenina. Aprendí a ver ahí, pero la agencia pedía otras cosas, a ellos les interesa la foto del muerto. Estuve más tiempo de lo que hubiese querido porque cuando vine no tenía herramientas para solucionar eso que había soportado sin darme cuenta, porque la cámara era mi escudo", reflexionó oportunamente.

Su obra sobre los cóndores le llevó 12 años, momento en el que comenzó a realizar diversas muestras en distintas ciudades del país. "No presento al cóndor como taxonomía biológica, como pajarito, sino con la relación que tiene con los pueblos originarios que es lo más me llegó, el mensaje que me enseñaron", detalló acerca de su trabajo.

Fotógrafo desde los 16 años, aseguró que profesionalmente comenzó a los 22. Su primera gran experiencia la tuvo cuando se produjo el conflicto de La Tablada en 1989 y él era todavía un adolescente: "Yo me metí, era pendejo y me tiraban a 200 metros, no me iba a tirar ni un poco de tierra, pero salió en la tele porque fui el loco que quería fotografiar lo que pasaba adentro".

Acerca de su pasión, Hernán escribió en su sitio web: "La fotografía, mi forma de vida y meditación, es lo que quiero compartir". (ANB)

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