Catedral renovó sus protocolos para ofrecer un "verano seguro"
Con la llegada de la temporada de verano a Bariloche, Catedral Alta Patagonia desarrolla durante la pre temporada un conjunto de actividades, acciones y labores relacionadas con los cuidados de la montaña para prevenir cualquier tipo de situaciones complejas "La idea es que ante una eventualidad todos sepan qué hacer y cómo actuar", explicaron en un comunicado de prensa.
Durante dos días se desarrolló para personal de diferentes áreas un curso de rescate vertical con el objetivo de estar preparados en el caso de una eventualidad. Los módulos teóricos y prácticos fueron dictados por los integrantes de la Patrulla de Catedral, quienes advirtieron que estas acciones "son muy útiles para el aprendizaje, ya que si bien no son tan usuales los rescates en verano, siempre es importante estar preparados".
Durante las charlas sobre rescate vertical, los empleados analizaron los diferentes procedimientos que se ponen en práctica y luego hicieron un reconocimiento de las diferentes herramientas que se utilizan, como el ID, la pinza, el gri gri o el arnés. "Lo primero es velar por la seguridad propia para poder hacer el rescate, de lo contrario se complica aún más la situación", expresó Mario Ruiz, jefe de la Patrulla.
El curso incluyó también prácticas en la línea de telecabina Amancay donde tres grupos al mismo tiempo rescataban a supuestas "víctimas" dentro del medio. Los equipos de rescate se conformaron con tres personas, una que subía a la línea para efectivizar el contacto con el cliente y otros dos que tenían la tarea de dar seguro y ayudar en todo lo necesario abajo.
Otro de los cursos de gran importancia que se desarrolló fue el de combate del fuego con la participación del SPLIF (Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales), en el que participaron más de 60 empleados. Allí, se desarrollaron conceptos relacionados con las formas de propagación del fuego, las formas del fuego y los tipos de incendio, entre otros.
Roberto Sosa, el encargado de dar la capacitación desde el SPLIF, indicó que "se viene una temporada difícil por las condiciones del clima y las sequías", por lo que destacó como relevante trabajar en la concientización para evitar cualquier tipo de accidente en la montaña. Precisó que lo más importante es que la gente no fume en los medios de elevación, que no se arrojen residuos al terreno, no prender fuego de ningún tipo y que ante cualquier visualización de humo se dé el alerta correspondiente.
"En cada una de las columnas de los medios habilitados, las personas que visitan Catedral encuentran cartelería que informa sobre los cuidados que deben tenerse en la montaña, así como un número de emergencias (0294-4409040) al cual pueden comunicarse. Estos mismos datos también se encuentran en las cabinas de ascenso y en la folletería que se distribuye de manera gratuita", explicaron en un comunicado de prensa.
Sosa destacó los trabajos en conjunto de las diversas instituciones y aseguró que "el fuego no conoce jurisdicciones". Dijo que en el caso del SPLIF están situados relativamente cerca de la base del cerro Catedral, pero que es muy importante que el personal de la empresa sepa cómo actuar. Además, precisó que la zona está monitoreada por ellos mediante un sistema de videocámaras que giran 360 grados con zoom, ubicadas en el cerro Campanario y Carbón.
Por último, como todos los años, el equipo de Patrulla también renovó los protocolos de seguridad en caso de incendios, los cuales están en manos de los encargados de los medios operativos en verano así como al personal que desempeña tareas. Allí, están detalladas cuáles deben ser las alertas inmediatas y el accionar en caso que se trate de fuego en un edificio, en el medio o debajo de la línea.
La Patrulla cuenta con mochilas de agua, palas, machetes, rastrillos, cascos, guantes, antiparras y batefuego, entre otras herramientas. Además, diseña previo a la temporada un mapa de incendios en el cual se demarcan los diversos cursos desde donde se puede sacar agua, instala cartelería en rojo donde indica cómo ingresar a las diferentes torres, chequea que existan al menos tres tambores con 600 litros de agua debajo de cada torre y se hace limpieza de todos los caminos luego del invierno.
Además, la empresa cuenta también con dos equipos Sepac de aviación los cuales funcionan con agua que se presuriza con hidrógeno. Se trata de una espuma que quita el oxígeno al fuego y tiene un rendimiento cercano a los 2500 litros de agua.