2013-12-28

Feriantes volvieron a reclamar apostados en el Centro Cívico

Piden "mejoras" en la feria de Pasaje Urquiza, ubicada dentro Centro Cívico, y en los márgenes del área de patrimonio histórico, que presenta restricciones estructurales. Se quejan del trato desigual del Gobierno con los microemprendedores, a quienes "se beneficia constantemente". Asistieron al lugar algunos funcionarios municipales, y les solicitaron que este domingo no continúe la protesta. Los artesanos accedieron, a cambio de algunos compromisos del Gobierno.

Unos 70 trabajadores de la feria artesanal de calle Pasaje Urquiza, volvieron a instalarse con sus puestos en la Plaza principal del Centro Cívico, en reclamo de "mejoras" en su lugar habitual de trabajo. La feria, por estar ubicada dentro de un patrimonio histórico (el Centro Cívico), presenta limitaciones de cambios en su infraestructura, lo cual impide, por ejemplo, que los feriantes cuenten con algún tipo de protección estructural para que puedan exhibir sus productos, bajo cualquier condición climática, o iluminación adecuada.

"No pedimos nada del otro mundo, ahora estamos al aire libre, tapándonos con nylon", relató a ANB, el delegado de la feria, Emilio Bonardel.

Es la segunda vez que los feriantes definen instalarse en la Plaza central, con el mismo reclamo. Si bien oportunamente el Ejecutivo hizo algunas mejoras (baños químicos, algo de ripio y mayor luminosidad), los "problemas de fondo siguen latentes", explicó Emilio.

En esta oportunidad, se acercaron para dialogar con los artesanos, el secretario de Gobierno, Alejo Arias, el responsable de Cultura, Rubén Fernández, y una representante de Asesoría Letrada del Ejecutivo. Se comprometieron a cumplir algunas de las peticiones de los artesanos, a cambio de que este domingo no repitan la metodología de protesta. Los feriantes accedieron, pero "si el jueves no están las farolas volvemos a la plaza", confiaron a ANB.

En tanto, exigieron al Gobierno Municipal que tenga un "trato igualitario", en relación a otros emprendedores a quienes el municipio aportó globas y espacios para la comercialización de productos. Hecho que para los artesanos de la feria de Urquiza, genera "competencia desleal".

Bonardel sostuvo que el reclamo "inició hace dos años, y nadie nos escucha. Tenemos una Ordenanza que nos reglamenta y siempre defendimos al Municipio, pero nadie nos responde".

En esa línea, indicó que "la mayoría somos personas mayores que sólo queremos una feria más digna. Si no venimos, no subsistimos".

El feriante reconoció que las restricciones están fundadas en el hecho de que el espacio se trata de un patrimonio histórico, pero "pedimos alguna estructura acorde, un cantero con flores. Sabemos que siguiendo determinado protocolo se puede hacer", precisó.

Destacaron, en tanto, que cumplen con todas las disposiciones tributarias e impositivas, por lo que abonan un canon mensual al Municipio, por el funcionamiento de la feria, y son monotributantes.

En rigor, la normativa establece que "dado que el espacio es un patrimonio histórico no se pueden poner baños químicos, ni realizar modificaciones u estructuras firmes", en la feria de la calle Urquiza.

Para modificar el predio, es necesaria la autorización tanto de la Comisión Municipal como de la Nacional (de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos), elevando el proyecto correspondiente. (ANB)

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