El gran ausente
El Concejal del Frente Grande, Carlos Valeri, fue candidato a Intendente en las últimas elecciones. Durante la campaña, pidió licencia sin goce de sueldo por el lapso de un mes, hecho que promocionó ampliamente, como un elemento más en esa etapa proselitista.
En ese entonces, el frentegrandista planteó un debate ético, que giró en torno a que no se debe evitar utilizar la función pública como instrumento para una campaña política porque el candidato se estaría sirviendo de fondos públicos para financiarla, a través de las estructuras de propaganda del Estado, y porque genera una competencia desigual con el resto de los contendientes. De hecho, con ese gesto, Valeri metió presión a la entonces Intendenta interina, María Eugenia Martini, quien decidió no dejar el cargo por la campaña, "debido a la situación de crisis institucional de la ciudad".
En ese momento, Valeri presidía el Concejo, y debió reemplazarlo el edil Lenadro Lescano (FSP). Oportunamente, el arquitecto arguyó que el tiempo que le insumiría la campaña electoral, le impediría desempeñarse como concejal. "Me pareció importante tomar licencia, por respeto al Concejo como institución", explicó, en esa oportunidad.
Pero todo ese argumento cayó, de manera estrepitosa, al ausentarse de uno de los debates más importantes del año en el Concejo. Valeri faltó al análisis de 10 días de extensión, y jornadas de reuniones extraordinarias, en las que se evaluaron proyectos de Ordenanza, vinculados al aumento de los tributos locales, el incremento del aporte a Emprotur, la autorización para el convenio que posibilitaría la obtención de tierras a un precio diferencial para los planes PROCREAR en Bariloche, el empadronamiento de obras irregulares. Todos esos temas fundamentales, fueron discutidos mediante la unificación de tres Comisiones del Concejo, de Economía, Obras y Planeamiento, y Gobierno y Legales.
El dato más preocupante, es que Valeri preside la Comisión de Obras y Planeamiento.
Lo cierto es que, en su rasgo opositor, obvió su función de discutir y debatir los proyectos del Ejecutivo, para garantizar que las iniciativas tengan la impronta de la función que el pueblo de Bariloche le asignó a través del voto. (ANB)