2013-12-21

"El abuso sexual infantil es un delito que debe ser denunciado y enunciado"

Los psicólogos de la Fundación Petisos, Marcela Moreno y Gastón Gelblung nos introducen en la problemática del abuso sexual infantil, que sigue creciendo en Bariloche. Una mirada a un tema que muchos prefieren ignorar.

-Los casos de abuso sexual a niños son más comunes de lo que se piensa. ¿Por qué?

- Siempre han existido, ocurre que hoy es una problemática que se está haciendo cada vez más visible en la sociedad. Los chicos se animan a hablar más, hay campañas de prevención que ayudan a ello, hay espacios vinculares de confianza que facilitan sacar a luz estos temas e incluso y felizmente, hay equipos interdisciplinarios formados y especializados en esta temática. El por qué es más complejo, y responde a muchísimos aspectos y características propias de la singularidad del ser humano, de las estructuras psíquicas de las personas implicadas y de los entramados familiares. Esto claro, en tanto hablemos de abuso o violación intrafamiliar y no de una violación como simple delito y acto, por ejemplo en la vía pública. Es decir, ambas responden a diferentes lógicas.

- ¿Qué complejidad encontrás en los casos de abuso dentro de la propia familia?

- El abuso sexual en sí es una conducta sexual explícita realizada por una persona, adulta o no, contra un niño o niña, mediante el engaño, seducción, extorsión, intimidación o fuerza física. Esto se manifiesta en formas de contacto íntimo que no son deseadas por los niños, que van desde lo verbal hasta el acceso carnal mismo. Estas acciones se dan en un clima de seducción, pero pueden incluir fuerza física, insultos, golpes, intimidación y la amenaza a la integridad de los niños o la de sus allegados, como padres o hermanos. En este punto hay estadísticas precisas; cerca del 90% de estos casos responden al orden intrafamiliar o a una persona de confianza y cercana a la víctima. Por eso se hace tan complejo, porque siempre o casi siempre hay un secreto sostenido a base de amenazas, miedo e incluso vergüenza o sentimiento de culpa en la víctima.

- En muchos casos el abusador convence a la víctima de que él o ella lo provocaron, que lo permitió e incluso le gustó. Esto genera contradicciones y sensación de culpa. Este sentimiento de culpa entonces es la otra cara de esta complejidad, que incluso a veces se acentúa en el momento del descubrimiento, casual o denunciado, si la familia no apoya o dice no creerle. En estos momentos es cuando se necesita el apoyo de toda la familia. A veces semejante revelación es difícil de procesar y puede tener efectos no esperados, como el cruce de acusaciones, los reproches entre padres, etc. Es por ello que es tan importante estar bien asesorados por los equipos interdisciplinarios de que se dedican a esto o algún médico pediatra o psicólogo de confianza para la familia.

-¿El abuso sexual es común en todas las clases sociales o los factores económicos determinan de alguna forma?

- Caer en esa diferenciación sería un grave error. El abuso sexual existe y ocurre. Las víctimas son seres humanos sufrientes quienes necesitan acompañamiento para superar y elaborar lo que le sucedió, y por supuesto para denunciarlo. No hay ningún tipo de indicio sólido y con parámetros científicos que diga que este delito ocurra más en determinadas clases sociales que en otras. Se puede hablar de hipótesis y teorías, pero no obstante las estadísticas son pocas y entonces intentar ser más preciso sería caer en lo que se quiere evitar, que es el prejuzgamiento.

- ¿Cómo es el protocolo para intervenir en casos de abuso a niños?

- No hay un protocolo único aunque de a poco se van consensuando acciones en todo el mundo. En Bariloche desde hace algunos años está trabajando un equipo interdisciplinario e interinstitucional convocado por el Hospital Zonal que realmente trabaja de forma muy seria y profesional. En el transcurso de este año se pudo consolidar un protocolo de acción. Pero lo que es importante saber es que ante una sospecha o toma de conocimiento hay dos opciones que conducen al mismo equipo de abordaje: concurrir a la guardia del hospital zonal o llamar al 107, el número de emergencias del hospital. La otra opción es comunicarse o presentarse a la Oficina de Atención de la Víctima, donde hay un equipo interdisciplinario muy bien preparado que está en contacto permanente con Salud. El teléfono de la Oficina de Atención a la víctima 423164 (int. 211) y la derección: 12 de Octubre 705. Atienden de 7.30 a 15.30 horas. A partir de allí se pone en marcha el protocolo de acción, que es para los profesionales actuantes. Por ello no es necesario hacer hincapié en eso, sino en a donde recurrir si hay sospecha o un hecho de abuso.

- ¿Cuál es la huella que deja el abuso infantil en el mundo adulto?

- Es importante aclarar que las víctimas de abuso sexual no son una entidad clínica en sí misma. El abuso sexual infantil es un delito contra la infancia que debe ser denunciado y enunciado. Significa esto que cada niño o niña lo vivirá de diferentes formas. Tal vez es mas traumático para los adultos, sus padres, familiares, docentes, etc., quienes afectados por esto terminan traumatizando a los chicos y victimizándolos por lo vivido, es decir, potenciando el episodio. De todas formas, siempre es necesario poder elaborar este tipo de vivencias y más aún si son tan sentidas. Ponerlo en palabras es el primer paso, y el medio para el camino a la cura. La denuncia es importante, más allá de la respuesta que pueda dar la justicia, por los efectos positivos que trae a la víctima y la familia. Todo lo que se mantenga en silencio a corto o largo plazo trae efectos negativos y siniestros en la psiquis humana, y en definitiva, genera patología.

- ¿Hay estadísticas o registro de los casos de abuso sexual en nuestra ciudad?

- Desde el año 2009 el grupo interdisciplinario del Hospital Zonal que trabaja en la prevención de abuso sexual lleva las estadísticas en base a los casos que ingresan por guardia del hospital, es decir, los que no son silenciados. El número ha ido en aumento en un 20% por año, aunque esto no significa que haya cada vez mas abuso sino en todo caso, que la gente se anima cada vez más a enfrentar estas situaciones y a confiar en profesionales e instituciones, y que además hay cada vez más personas capacitadas en la prevención y detección, como muchos docentes en las escuelas. Tengo entendido que en el último año el número rondaba cerca de los cien casos, con un número elevado de niños y niñas.

- ¿Que herramientas pensás, podrían ayudar a evitar casos de abuso sexual a niños y adolescentes?

- Es necesario que los adultos puedan crear un ambiente confiable, seguro y protegido para que los niños se sientan alivianados, acompañados y en consecuencia puedan hablar de lo sucedido y no quedar atrapados entre el ocultamiento y el secreto. Es importante que les crean y poder escucharlos. Como prevención primaria, es decir cuando se quiere evitar la existencia de algún tipo de daño y al que podemos sumar la promoción primaria, como formas de potenciar las conductas saludables, lo que hay que hacer sencillamente es generar y tener un vinculo de confianza con los chicos, escucharlos, generar dialogo y demostrarles que se le cree en su relato. Y esto es preventivo en todos los sentidos, más allá del abuso. Otro tema a destacar es la importancia del trabajo y abordaje en red. Esto no significa que todos hacemos todos, sino trabajar de forma coordinada. Algunos deberán estar en posición de juristas, y otros simplemente de escucha y acompañamiento, más aun, sabiendo que el niño o niña responderá ante este hecho desde su singularidad. Cada parte seguirá su discurso (la escuela, la justicia, salud, etc.), y no deberán superponerse. La restitución, el alivio o la cura están dirigidos hacia la responsabilidad subjetiva, donde se podrá elaborar lo traumático, como única opción del niño o niña de pasar de ser víctima de un abuso a un sujeto con un trauma a elaborar.

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