Joel Kuperman, ecuaciones de Bariloche a la India
Joel Kuperman es un joven barilochense que asiste al Centro de Educación Media 123, fanático de la música, y de tocar la guitarra y el bajo. Dentro de dos años podrá iniciar la carrera universitaria que tal vez le permita desarrollar su talento.
Con tan solo 15 años de edad, Joel emprendió un camino que lo llevó a participar de la Olimpiada Juvenil Internacional de Ciencia (IJSO), en la ciudad de Pune (India). A 24 horas de viaje en avión desde Bariloche, aquel país recibió a una delegación de seis jóvenes argentinos que participaron de un certamen que tiene por objetivo promover el valor de la enseñanza de las ciencias.
Por un golpe de "suerte", como él mismo describió, Joel no solo integró la delegación sino que también realizó su aporte para que el equipo retornara al país con cuatro medallas de bronce.
Algo que parece inalcanzable para muchos, terminó por ser una experiencia "divertida" para él, que no sólo se dedicó a estudiar sino que además tuvo la oportunidad de conocer la realidad de la India: los diez días que duró la estadía, la organización dispuso recorridos por los puntos más interesantes de una región histórica repleta de cultura.
A pocas horas de su regreso, Joel conversó con ANB. Explicó que su viaje "comenzó en el 2011" con su participación en la Olimpiada Argentina de Ciencia Junior y las ediciones siguientes, que le permitieron conocer a otros jóvenes con intereses similares.
Para Joel el hecho de haber participado de las Olimpiadas, que se limitan a jóvenes de hasta 15 años de edad, sumó "una experiencia positiva más allá del resultado".
Acerca del certamen académico, explicó que debieron enfocarse en las disciplinas de física, química y biología, a través de un temario general pero sin conocer exactamente de qué tratarían las pruebas. Luego, en tan sólo tres días fueron evaluados con preguntas, problemas integrados e incluso una clase experimental en la que debieron resolver una prueba para llegar a un resultado estipulado.
Sin embargo, la verdadera prueba fue relacionarse con sus pares, muchos de quienes provienen de países con una calidad educativa diferente, cuestión que "se hace notar porque todos los primeros fueron de Asia", indicó. Lejos de desanimarse ante una situación dispar, Joel consideró que se trata de "saber pensar" para marcar la diferencia.
Este viaje le permitió conocer personas de todo el globo, por lo que este fanático del rock se esperanzó en poder mantenerse en contacto con ellos, así como con los demás jóvenes de la delegación argentina: "Tenemos pensado reunirnos o cruzarnos en otra Olimpiada, pero seguimos en contacto y juntarnos".
Como para la mayoría de los chicos de 15 años, su futuro aún es una incógnita. Sin embargo, ya tiene claro que continuará estudiando Física, preferentemente, en los institutos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
No resulta casual que Joel se oriente hacia esta rama académica: después de todo su padre de desempeña como profesor en el Centro Atómico y en el Instituto Balseiro, mientras que su madre es profesora de matemáticas. Por ello es que Joel destacó en todo momento "la ayuda de la familia".
Este "Orgullo Argentino", como se definió a la delegación en India, comenzó por "casualidad" presentándose en un certamen local que le permitió calificar a una instancia nacional. "La primera vez fue de suerte, gané de suerte", dijo y relacionó aquella experiencia con su presente como representante de la delegación nacional.
Es que, aunque no lo confiese, a la suerte hay que ayudarla, y seguramente el nombre de Joel Kuperman volverá a destacarse en el futuro. (ANB)