Cobertura ANB
El mundo en mis manos. Festival de Cine de Mar del Plata 2013
Un viaje cinematográfico que se inicia en el tercer cordón del conurbano de la mano de José Celestino Campusano y sus "Fantasmas de la ruta"; una experiencia ardua de 210 minutos en donde se aprecia una evolución del director en la construcción de una estructura dramática y narrativa más afilada. Sus personajes son tan especiales y vistosos, tanto como las interpretaciones de los no actores que les ponen su cuerpo y su declamada voz. El tema de su última película está entroncado en la trata de mujeres y la prostitución. Seguramente se verá este año en Bariloche.
Del gris cemento y el negro cuero de las camperas motoqueras viajamos a un lugar más conocido por nosotros: "Choele". El nombre de la ciudad es el de la película de Juan Sasiaín. El cambio es abrupto, no solo por la aparición del río y las alamedas, sino por la calma de una vida pueblerina en donde los problemas son los de un hijo que se enfrenta a la irreversible separación de sus padres mientras descubre el amor y el comprendimiento de que la vida continúa. Una película pequeña, íntima, tierna, melancólica y a la vez esperanzada.
Pasamos por Chile y dos mujeres que se encuentran; una busca el amor, la otra aprender a leer y escribir. Otra mujer, en España, sufre durante todo el metraje en "La herida". Su rostro ocupa el plano durante los 98 minutos que dura la proyección. Allí poco se ve de la geografía y las costumbres ibéricas. Es una aproximación a la tortuosa existencia de una persona con problemas de trastorno de la personalidad. Y lo mejor en estos casos, para cambiar un poco de aire, es acercarse al universo del coreano Hong Sang-soo y sus comedias dramáticas en donde el amor y el cine son el inevitable trasfondo de sus historias; de eso se trata "Our Sunhi".
Y el viaje toma rumbo norte, en algún lugar de los EE.UU, dos jóvenes estudiantes del secundario, apasionados de la cultura cinematográfica de su país, filman una película en la que ellos mismos personifican a dos justicieros que se las agarran con Los Sucios, un grupo de alumnos que agreden y molestan a sus compañeros. Pero la película es muchísimo más que esto; es una impresionante reflexión acerca de la violencia y el cine como motor de la misma. La cantidad de citas a muchas películas que van de Scorsese a Tarantino, sirven en principio como plafón cómico para el lucimiento de estos dos jóvenes emprendedores del séptimo arte, pero también dan cuenta del estado de salud mental de gran parte de la sociedad norteamericana, de su relación peligrosa con las armas y de las trágicas consecuencias que todo esto puede generar. Acordarse de esta película: "The Dirties".
De occidente a oriente. De los EE.UU a Irán y la para mi hasta ahora, mejor película de la competencia internacional. "Bright Day". Casi todo sucede en un auto (como en la iniciática El Sabor de la Cereza de Kiarostami) y dos personajes: un remisero y una mujer que busca dos testigos que le pueden llegar a salvar la vida a un hombre si declaran la verdad. Sólo con este material, su director Hossein Shahabi, nos pasea por las controvertidas costumbres de un país, sobretodo aquellas en las que la religión entra en conflicto con determinados sentimientos y con el sentido común. Pero también muestra como funciona la justicia y sus evidentes parecidos con las justicias de otros lugares del mundo. Una brillante clase de guion y de interpretación actoral es esta maravilla de 86 minutos, la que les recomiendo tratar de conseguir de cualquier forma.
Y México nos regala "La Jaula de Oro", que también compite en la internacional. Una sola anécdota al respecto y que creo que define la naturaleza cinematográfica del film: uno de los jurados, el admirado Bong Joon-ho, estaba en la primera función, haciendo su trabajo, sin traductora y con una copia sin subtítulos. Estoy seguro que la entendió perfectamente. La historia está bien contada. Como "Gabor", el documental de Sebastián Alfie sobre un director de fotografía que se ha quedado ciego, y que vuelve a filmar. Parece algo insólito e imposible, pero pasó. Alfie y Gabor se van a Bolivia a filmar un institucional de una fundación que ayuda a recobrar la vista. Gabor ya no puede volver a ver, pero puede volver a filmar, a poner luz en las películas, a mover la cámara y a recobrar la ilusión perdida.
Párrafo aparte sobre la masterclass que dieron Ricardo Darín y su interlocutor José Martínez Suárez. Darín no sólo consita atención del gran público en cada película en la que aparece; su singular simpatía movilizó a muchísimas personas que se acercaron al hotel provincial a escucharlo.
En el salón no había lugar para una persona mas. Afuera se quedaban con las ganas otros cientos de admiradores. Darín contestaba las preguntas de José, siempre matizando con algún comentario gracioso. La gente disfrutaba, y la charla pasaba de cuestiones relacionadas con el cine y sus logros en el mismo, a temas universales como la amistad, el amor y la vida. José armó un interesante ping pong que iba de Borges a Migré. Darín se explayó cuando habló de Fabián Bielinsky, de su estrecha y amigable relación, de su genialidad como director y de lo sentida que es su ausencia, tanto en lo personal, como en el cine. Hubo un interesante momento que se originó a partir de una pregunta sobre su participación en Elefante Blanco; allí Darín habló sobre la discriminación que padecen históricamente los habitantes de las villas. También habló del cuidado del planeta, de su padre y hasta contó un chiste.
Hasta aquí un panorama de las películas y actividades que más me gustaron en estos primeros cuatro días de festival. Pueden, si quieren leer algo más sobre las películas, entrar a la página del festival, bajar el catálogo o leer el Caro Diario que se hace diariamente y que está online.