Celador tomado como rehén: "Amenazaban con matarme"
Daniel Taboada, el celador que fue tomado de rehén en la Unidad Penal III el pasado domingo, aseguró que los internos estaban "totalmente sacados" y que lo "amenazaron" de muerte".
"Afilaban las facas en el piso", describió.
Los detenidos realizaron la protesta denunciaron una serie de irregularidades, como maltratos a las visitas, deficiente estado de la comida, el retiro de un guardiacárcel, y cese de los traslados.
En ese marco, Tobada fue tomado como rehén. En una extensa charla que mantuvo con la emisora de Viedma Frecuencia VyP, el empleado penitenciario explicó cómo se dieron los hechos que también lo tuvieron como protagonista durante algunas horas.
Detalló que todo comenzó cuando "se acercó para ayudar a un interno que estaba siendo atacado por otros". Finalmente fue ese detenido el que lo "golpeó" para que los demás los pudieran tomar de rehén.
"Me tenían en una celda, afilaban sus facas en el piso y amenazaban con matarme", afirmó el celador que evaluó que los detenidos estaban "totalmente sacados", y supuso que algunos de ellos habían ingerido una sustancia alcohólica conocida como "pajarito".
A partir de lo sucedido el trabajador penitenciario denunció graves falencias y aseguró: "No tenemos una cabeza en Viedma que nos respalde". También comentó que desde hace varios años los empleados Penitenciarios reclaman por la falta de elementos pero que "como van cambiando de autoridades nunca se termina de resolver".
Sobre el trabajo de los celadores, Taboada describió que sólo se encargan de "abrir candados" y que no cuentan con respaldo ante la escasez de personal en el penal: "Cada guardia tiene 10 agentes penitenciarios para 4 puestos de vigilancia", describió y añadió que "hay muchos policías que los llevan a la comisaria sabiendo que necesitamos gente".
Asimismo, en diálogo con la emisora mencionada, el celador criticó la actuación de la representante del Observatorio de Derechos Humanos, la abogada Natalia Araya, ya que "no se habría ocupado de su situación" como rehén, sino que "se sentó a dialogar con los internos y ella misma les dijo que se taparan la cara. Entonces yo escuchaba esas cosas y decía bueno en cualquier momento hasta ella me pega una apuñalada".
"Hay mucha gente que no sabe lo que estamos pasando. Estamos muy mal, nos tenemos que comprar nuestro uniforme y las cosas no llegan arriba como tienen que llegar", reiteró Taboada, y describió que "la familia está cansada como nosotros, mi hija por ejemplo me pide que no vaya a trabajar". (ANB)