Entrevista
"Sólo un grupo minúsculo puede pensar que Priebke fue un buen vecino"
"Diez italianos por cada alemán fue la orden". Así el propio Erich Priebke -en una entrevista con la TV norteamericana-, rompía el "pacto de silencio" que le había permitido vivir en Bariloche durante 40 años sin ser molestado por su pasado como criminal nazi. En esa nota, el ex SS apeló al etnocentrismo genocida de la época como justificativo de su accionar.
"Cuando me enteré, reflexioné sobre la edad en la que murió -100 años- y sus jóvenes víctimas, de 15 años. Calculaba que si el murió a los 100 años, claramente, sus víctimas podrían haber vivido hasta nuestros días. Pero él lo impidió, el 24 de marzo de 1944", analizó el realizador Carlos Echeverría, quien documentó la vida de Erich Priebke en Bariloche y narró la complicidad ejercida por parte de la comunidad en la ciudad, para el encubrimiento del pasado nazi del ex integrante de las SS y la Gestapo.
Para Echerverría, en la sociedad barilochense de hoy, "sólo un minúsculo grupo de personas puede pensar que Priebke fue un 'buen vecino'", argumento utilizado una fracción de la sociedad, para defender al genocida y de manera implícita su accionar.
Tras el estreno de la película "Pacto de Silencio", en septiembre de 2006, las reacciones y repercusiones de la sociedad barilochense, fueron notablemente más tajantes y antagónicas. "Recuerdo que varias personas, argentinos que provenían de otras ciudades y que se habían asentado en Bariloche, me dijeron que con la película, entablaron un debate con los locales y entendieron cómo estaba conformada la sociedad. Uno de ellos me contó que con 'Pacto' entendió muchas cosas sobre la sociedad barilochense que antes no le cerraban", relató el director de cine y documentalista, que de niño fue al colegio alemán Primo Capraro -por su ascendencia alemana materna- en el que Priebke se desempeñó como director hasta poco antes de su extradición a Italia.
ANB: ¿Existió un repudio mayor a la figura de Priebke en el exterior?
Echeverría: Acá también existió, pero en Italia estaban más conectados por lo que había ocurrido. Fue una masacre particular la de Fosas Ardeatinas, ocurrida en Roma en 1944, en la que murieron 335 italianos. Si uno ve la lista de las 335 personas, encuentra un corte longitudinal por toda la sociedad romana. El grupo etario iba de los 14 a los 70 años. Y se desempeñaban en todos los oficios, oficiales del ejército, cuidadores de plazas, maestros, cineastas. No podía pasar inadvertido. Es muy recordado. Incluso hoy el lugar de los hechos es un sitio de reflexión. Y las oficinas y calabozos de las SS donde hubo prisioneros y torturados por Priebke, hoy transformados en un Museo Histórico de la Liberación.
Tras su extradición a Italia, Priebke fue condenado a cadena perpetua por su participación –como autor ejecutivo- en la masacre de las Fosas Ardeatinas, ocurrida en Roma en 1944. Echeverría, remarcó que ese delito de lesa humanidad, no fue el único de Priebke, aunque eso no se vio reflejado en la Justicia. "Él estaba al comando de las SS en Roma en octubre del 43. Deportó a más de mil judíos romanos al campo de exterminio en Auschwitz. Sólo 17 regresaron. Priebke fue comisario de la Gestapo –subordinada a las SS-, y colaborabó con la logística de los trenes que iban a los campos de concentración".
"Me parece, que es un mensaje muy positivo para las futuras generaciones que el hecho de que el delito de lesa humanidad, pase el tiempo que pase, es juzgable y condenable", entendió el documentalista.
El vecino ejemplar, la clandestinidad, la complicidad
El largometraje documental de Echeverría, "Pacto de Silencio", muestra que una porción de la sociedad barilochense conocía el pasado de Priebke y lo ocultó de manera deliberada. Refleja la defensa y amparo del criminal nazi en Bariloche, incluso después de que se hicieron públicos sus crímenes. Nostálgicos del régimen de Hitler y empáticos con el nazismo mantuvieron silencio. Con sigilo, Priebke se volvió uno de los vecinos más prestigiosos e influyentes de la comunidad.
La película transita por la vida de Priebke y de la comunidad alemana, para indagar sobre cómo se formaron política y socioculturalmente las generaciones de hijos de inmigrantes de la posguerra en Bariloche. Un pesado legado ideológico.
ANB: ¿Todavía existen barilochenses que lo consideren un "buen vecino"?
Echeverría: Sólo un grupo minúsculo todavía puede pensar eso. Muchos de sus amigos ya fallecieron y al existir mayor información sobre los 12 años del régimen de Hitler, hay más conciencia en los distintos grupos sociales.
ANB: ¿Cómo impacta en la sociedad barilochense de hoy la muerte de Priebke?
Echeverría: A mí me da la sensación de que es un personaje olvidado. A 18 años de su extradición a Italia, no se lo nombra. No se lo nota.
(ANB)