2013-10-06

La economía, Scioli y Bossio

Las versiones sobre el pase de Bossio a Economía no sólo tienen que ver con el alto perfil que está teniendo el titular de la Anses, sino con la buena relación que tiene con el gobernador Daniel Scioli. La carrera por la sucesión de Cristina está abierta, pero para que los eventuales aspirantes puedan abrirse paso, más importante que los nombres será la capacidad de encausar los cambios económicos que parecen imprescindibles.

El martes 22 de octubre, cinco días antes de las elecciones, la Anses realizará el sorteo de 130.000 nuevos créditos de Procrear. Hasta el sábado 19, los aspirantes pueden inscribirse con sólo ingresar a la página web del organismo o a través de las sucursales del Banco Hipotecario. El anuncio corrió por cuenta de Cristina Kirchner y de Diego Bossio. El hecho tiene varias significaciones. La primera es que, hasta ahora, el total de viviendas sorteadas por Procrear alcanzaba 200.000, de modo que este sorteo significa incrementar, de un sólo saque, más del 60% de la operación del programa. La segunda es que Bossio suena fuerte para ocupar un cargo en Economía, probablemente la titularidad del ministerio.

Las versiones sobre el pase de Bossio a Economía no sólo tienen que ver con el alto perfil que está teniendo el titular de la Anses, sino con la buena relación que tiene con el gobernador Daniel Scioli. Cabe recordar que el pasado lunes 30 de septiembre, el gobernador bonaerense encabezó una reunión en la sede del Partido Justicialista en Matheu 130 de la Ciudad de Buenos Aires. Allí se dieron cita una decena de gobernadores alineados con el kirchnerismo, algunos funcionarios nacionales, varios intendentes bonaerenses y el polifuncional Juan Carlos Mazzon, un hombre que suele aportar a la hora de los armados al interior del peronismo. Antes de la reunión, algunos funcionarios cercanos a Scioli, entre ellos su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, brindaron a algunos periodistas cercanos una información para difundir antes de la reunión partidaria: Daniel Scioli, pocos días después de las elecciones del 27 de octubre, lanza sí o sí su candidatura presidencial para 2015.

La gran pregunta es si esa idea del gobernador tiene algún soporte en la Casa Rosada. Desde el sciolismo afirman que sí, que el diálogo con Cristina es fluido. El dato adicional es que Bossio es considerado un incondicional de la Presidenta y al mismo tiempo Scioli tiene una estrecha relación con este hombre joven asentado territorialmente en Tandil. Scioli, si aspira a tener dos años para pelear por la Casa Rosada, necesita tener las espaldas cubiertas respecto de las partidas presupuestarias y aportes de distintas reparticiones de la Nación. La Argentina se debe un pacto federal fiscal y un reparto previsible de los fondos coparticipables. La realidad es que hasta el pasado miércoles 19 de junio, la provincia de Buenos Aires reclamaba el poco apoyo de los fondos nacionales. Concretamente ese día se destrabó el conflicto con el gremio docente y fue sin aportes nacionales. Probablemente, en la Casa Rosada evaluaban que el intendente de Tigre, Sergio Massa, no saltaba del Frente para la Victoria. Eso sucedió y el gobernador bonaerense, pese a las reiteradas invitaciones de Massa, decidió seguir alineado con la Casa Rosada.

Otro dato que acompaña el proyecto de Scioli es que, más allá de cuál sea el resultado de los comicios en suelo bonaerense, algunas encuestas sobre intención de voto a presidente -aunque muy anticipadas- le sonríen. Una de ellas, realizada por Raúl Aragón & Asociados a fines de septiembre, en un universo de 1.600 residentes bonaerenses, la intención de voto a presidente para Scioli fue del 25,3%, mientras que para Massa fue del 21,9%. Es decir, aunque Cristina y Scioli apoyen a Martín Insaurralde como cabeza de lista de Diputados en ese distrito, tanto la Presidenta como el gobernador ponen proa con miras a 2015. Seguramente, ambos saben que el 27 de octubre será una parada muy difícil, que las encuestas le dan a Massa números mucho mejores que la ventaja de 5,5% obtenida en las PASO.

Como detalle, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, estaba de viaje al momento de la reunión del PJ. Se sabe, el entrerriano tiene un guiño de Cristina con miras a 2015. Pero, claro, si Scioli pica en punta y Cristina no lo veta, Urribarri va a tener que hacer muchos esfuerzos para que lo acompañen los gobernadores y sobre todo los intendentes de los fuertes distritos bonaerenses. Entre esos intendentes está el actual ministro de Seguridad, Alejandro Granados, cuya fuerza de apoyo es la oscura trama de negocios de la policía bonaerense.

La carrera por la sucesión de Cristina está abierta, pero para que los eventuales aspirantes puedan abrirse paso, más importante que los nombres será la capacidad de encausar los cambios económicos que parecen imprescindibles. La estrella del actual ministro de Economía, Hernán Lorenzino, puede ser que se apague. Pero nadie podrá achacarle errores ya que, en los hechos, no fue el piloto del equipo. Más bien, desde noviembre de 2011, las grandes decisiones fueron tomadas por la propia Presidenta y con el estímulo del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, y del secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Todo indica que la eventual y probable salida de Moreno sí causará mucho más impacto que el relevo de Lorenzino.

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