2013-09-27

El futuro llegó hace rato

Convocados a debatir sobre "la Argentina que viene", Miguel Pichetto, Alberto Fernández, y Gabriela Michetti, protagonizaron un intenso cruce sobre la actualidad política y económica de la Argentina. Dos modelos al desnudo: "Los que critican, no dicen que su receta es el ajuste", desafió el Senador rionegrino; "hay otra forma de hacer política", prometió Michetti; "la crisis de Argentina es la de la pérdida de oportunidades", sentenció Fernández. El rol de los partidos políticos; la inserción argentina en el mundo; el cepo al dólar; Vaca Muerta y las inversiones para sustituir la importación energética; y el valor de las estadísticas, temas de análisis. Luego de dos horas de debate, Pichetto contextualizó el encuentro, en diálogo con ANB: "Siempre el establishment financiero tuvo una mirada hostil sobre los proyectos populares". Una nota de Santiago Rey.

"Y bueno... es es el capitalismo...". La mujer, cincuentona, rubia y dedicada al mundo de las finanzas, se crispó al escuchar al Senador Nacional Miguel Pichetto describir el escenario que la Argentina superó: el del endeudamiento, la desindustrialización, el sistema jubilatorio privatizado, la principal empresa de energía en manos extranjeras, el Banco Central como órgano independiente de las políticas macroeconómicas del Estado. Esas condiciones de sujeción de un Gobierno a los mercados, de la política a la economía, son "el capitalismo", para la mayoría de los asistentes a la 34º Convención del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), incluida la rubia, tablet en mano.

Así se lo hicieron sentir al Senador Pichetto cuando, en medio de su exposición, lo interrumpieron con gritos hostiles. No era la primera vez. En su última participación, el griterío fue mayor. "Siempre el establishment financiero tuvo una mirada hostil sobre los proyectos populares", resumió el rionegrino en diálogo con ANB al término del debate que protagonizó junto al ex Jefe de Gabinete de la Nación -durante la gestión de Néstor Kirchner-, Alberto Fernández, y la Diputada Nacional y candidata a Senadora del PRO, Gabriela Michetti.

Albergados por un coqueto salón del Hotel Llao Llao, en Bariloche, los tres dirigentes se cruzaron duro en relación a la actualidad del país. Del futuro -motivo del slogan de la convocatoria- poco se dijo, con excepción del anticipo de Pichetto: "Hay que hacer algunas correcciones necesarias, pero los ejes centrales no se van a modificar. Hay un rumbo que no se va a cambiar en 2015, porque las grandes mayorías populares no lo van a permitir". El futuro llegó hace rato, cantaban Los Redondos en su recordada "Todo un palo".

Fue en relación al cepo al dólar que el Senador rionegrino habló de "correcciones", pero explicó que algunas medidas "fueron necesarias" para sostener el nivel de reservas, ante "una cultura de los sectores económicos concentrados de llevarse la plata afuera del país. No se la llevan los humildes o trabajadores", disparó.

En ese marco, defendió la sustitución de importaciones: "Si la Argentina es capaz de construir reactores nucleares, bien puede generar una industria autopartista nacional que evite el dispendio de dólares en materia de importaciones", y desafió a la platea al pedir al sistema financiero "hacer una autocrítica", ya que, dijo, los bancos no le prestan a los proyectos productivos o las PyMES, sino a grupos concentrados que cuentan con "garantías máximas" y a "altas tasas de interés".

Veámoslo un poco con tus ojos

A su turno, Alberto Fernández -pieza clave del tejido político de la candidatura de Sergio Massa en la Provincia de Buenos Aires-, interpretó que en el Gobierno "hay muy poco autocrítica, muy pocas ganas de corregir los errores", después de la "señal" de las PASO. A mitad de camino entre la crítica y el elogio -fundamentalmente a sus años en el Gobierno como Jefe de Gabinete de Kirchner-, el dirigente reiteró en varias oportunidades que en 2015 "hay que tomar lo bueno, corregir lo malo, y hacer lo que no se hizo". Planteó que la "crisis de la Argentina, es la crisis de las oportunidad perdidas", y consideró que hasta la debacle financiera internacional generó alternativas para el país, que no fueron aprovechadas por el Gobierno de Cristina Fernández.

"En los últimos cinco años, Argentina perdió 80 mil millones de dólares en inversiones", y comparó el dato con Brasil: "Logró 120 mil millones", aseguró.

Para Fernández, si se contrasta el presente con los últimos diez años "estamos mucho mejor que en 2003, y mucho peor que en 2008".

"El gobierno nacional intentó plebiscitar su gestión en las PASO, y le salió mal", sentenció.

La intervención de Michetti se limitó a la presentación de un power point con estadísticas, que mostró rápidamente para dejar en claro que "no improvisaba", tal como se le endilgó en Convenciones anteriores. Luego, todo fue discurso antipolítico -"la sociedad no cree en los partidos", señaló- plagado de ejemplos sobre la cercanía de la gestión PRO "con la gente"; y una enumeración de las acciones del Gobierno de Mauricio Macri.

La crítica a los partidos unió a Pichetto y Fernández en la defensa de esas estructuras "como base de la democracia", y desencadenó ironías: "Celebro que las fuerzas conservadoras sean hoy democráticas", deslizó el ex Jefe de Gabinete; "no le veo (al PRO) una idea, (ni) por derecha incluso", retrucó Pichetto, y agregó: "Negar la política, está en el foco central de nuestros fracasos".

"Hay otra forma de hacer política", respondió Michetti, y fustigó el tono "confrontativo" del Gobierno nacional.

Antes de confiar a través de historias de vida, casi emocionada -Durán Barba de manual-, como algunas políticas del Gobierno de la ciudad "le cambiaron la realidad a la gente", cuestionó la utilización de reservas para financiar el "altísimo" gasto público. "Tiene costos enormes el pensamiento (que justifica) que las reservas son utilizables para financiar el gasto público", dijo, y aseguró que "uno de cada dos pesos" emitidos, tienen ese destino.

Fernández y Michetti convergieron en la idea de "Argentina fuera del mundo" y aseguraron que al país "no llegan inversiones", dato que fue contrastado por Pichetto al recordar que Chevron destinará recursos para la exploración de energía no convencional: "El gran desafío que tiene el país es poner en marcha uno de los yacimientos más grandes del mundo, el de Vaca Muerta". Para el Senador, ese desarrollo "va a cambiar la matriz productiva" de la Argentina.

Números aportados por la Universidad Católica Argentina (UCA) en mano, la candidata a Diputada del PRO arriesgó que la pobreza en la Argentina es similar a la del comienzo de la década del '90: era del 30 por ciento en aquel entonces, y del 28 en la actualidad, de acuerdo a esa estadística.

¿Que podría ser peor?

"No creo en las estadísticas... y mucho menos si vienen de la UCA", confrontó Pichetto, y repasó que en los últimos años, "hay 5 millones más de jubilados", nuevos derechos adquiridos como la fertilización asistida ("que vos no votaste Gabriela", dijo mirando a la Diputada), y "un esfuerzo por la inclusión a través de la Asignación Universal por Hijo".

"No soy apocalíptico sobre el futuro económico. Los que critican el modelo, lo que no dicen es que la receta que tienen para aplicar es el ajuste. Hay aspectos que deben ser revisados", pero "nosotros no vamos a hacer ajustes", anticipó, y estimó que en las elecciones legislativas de octubre el Frente para la Victoria "será la fuerza principal con el 30 o 32 por ciento" de los votos.

Pidió a la oposición que, si consigue mayoría en alguna de las Cámaras del Congreso, no repita lo hecho en 2010 cuando "no le dio (al Gobierno) el Presupuesto", poniendo "a la Argentina en riesgo"; y apuntó contra los medios de comunicación concentrados que "han atentado directamente contra el interés nacional".

Desafiante, luego de su intervención y recorriendo los pasillos del auditorio, Pichetto pareció decir a la platea "el futuro ya llegó.... llegó como vos no lo esperabas". (ANB)

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