2013-09-19

Acto de apertura del FAB 2013

La palabra apertura tiene una especial significación para los organizadores de este festival, que en este caso exede lo puramente protocolar. Durante el acto de ayer, se manifestó en reiteradas ocaciones que el concepto "apertura", es un eje fundamental del evento. Se plantea así para el medio audiovisual rionegrino, un serio debate que esperemos se pueda dar dentro del marco del mismo festival. Nota de Mariano Benito.

El director del FAB 2013, Diego Carriqueo, expresó entre otras cosas en su discurso de ayer en la sala 2 del shoping Patagonia, que todos aquellos que integramos el quehacer audiovisual de la provincia, pensemos para qué queremos este festival. La propuesta es sumamente interesante y es de esperar que sea el mismo festival, el que disponga rapidamente de un encuentro que congregue a todos aquellos que formamos parte del llamado "medio audiovisual".

Y naturalmente surge la necesidad de una definición de lo que significa "audiovisual" no sólo en estricta referencia a la palabra como adjetivo del nombre de un festival, sino también para clarificar el concepto para otras cuestiones. Pude corroborar en charlas que se daban en distintos momentos de la jornada inaugural de ayer, que el tema "Festival de Cine"/ "Festival Audiovisual" genera distintos puntos de vista, opiniones encontradas y por supuesto la necesidad de una urgente definición por parte de los actores que intervienen no sólo en la realización de un festival, sino en el medio todo; trabajadores de cine, de televisión, funcionarios municipales y provinciales del área, etc.

El concepto fue abordado por los distintos oradores, de acuerdo a su pertenencia o procedencia. Fue clara la postura del representante del AFSCA en Bariloche, al relacionar el crecimiento del audiovisual, con la Ley de Medios y la apuesta por inaugurar una televisión federal con contenidos generados por las propias localidades del interior en oposición a lo eternamente establecido hasta ahora por Buenos Aires y sus productoras. Para acompañar estos dichos, Martín Costa anunció que AFSCA daría un premio de $10.000 a algúno de los trabajos de autoría regional que se presentaran en el festival.

Menos claro fue el discurso oficial del representante por la secretaría de cultura de la provincia, al expresar que éste festival era "superador" de todos los anteriores. Tal vez sea algo que pudiéramos relacionar con determinadas características de los discursos de los políticos que siempre tienen que tener un distintivo especial. Lo cierto, es que si el FAB 2013 es superador, se verá una vez concuído y analizando uno por uno, cada uno de los "items" que habitualmente se evalúan de este tipo de eventos. Cantidad de público, calidad y cantidad de las películas y/o productos audiovisuales exhibidos, niveles de proyección, organización y logística están entre los conceptos más comunes y universales que se pueden analizar objetivamente de un festival de cine o audiovisual. Discrepo en que el mote de audiovisual le de al evento una característica superadora. Como mencioné antes, eso es algo muy interesante para discutir y debatir e insisto en que es urgente hacerlo y tratar de encontrar una definición más precisa, porque sino podríamos generar un espacio en el que cualquier producto que se vea y se escuche a través de una pantalla, esté calificado para ser parte del mismo.

Los rionegrinos y especialmente los barilochenses (lo digo por ser la ciudad anfitriona) nos debemos esta charla. Un festival que continue y pase las primeras tres, cuatro ediciones (que como bien dijo el director del festival ayer, es lo más difícil), debe sin duda tener una impronta clara, tanto desde su contenido, como desde su estética. Esperemos que este debate se pueda dar durante estos cinco días. Creo que ese tipo de participación es en si mismo algo superador, ya que nos obliga a pensar y reflexionar acerca de lo que hacemos y de por qué lo hacemos.

Por último expresar un deseo tal vez ingenuo. Los festivales como Mar del Plata o Bafici sufren los sacudones que se dan a partir de los cambios de color político de las administraciones de las jurisdicciones en las cuales dicho evento se realiza. Lo cierto es que a pesar de esos cambios, los festivales siguen año a año. Cambian o no a sus directores o programadores, reducen o aumentan sus presupuestos, pero todos sabemos que el año que viene van a estar. También pasa en localidades y festivales más pequeños del interior que ya tienen una historia digna del mayor respeto por su trayectoria ininterrumpida.

He visto en Mar del Plata por ejemplo, a la presidenta, con Scioli, un intendente vecinalista y un director de festival no peronista. En las tres ediciones anteriores (Río Negro Proyecta) hubo presencia de provincia y nula del municipio (y eran ambos del mismo partido político). Ayer, algo similar. Probablemente sea una señal a gritos de que las decisiones sobre este tipo de cosas deban pasar a otras personas. Una posibilidad que un director de cine de Bariloche ayer mencionaba es la de crear una suerte de comisión consultiva ad honorem para tratar todos estos temas y generar una mayor participación de todos aquellos que queremos la continuidad de las políticas culturales independientemente de las coyunturas políticas.

Por Mariano Benito.

Te puede interesar