Ciclo "Espacios": Parateatral
ANB: ¿Qué te impulsó a llevar adelante este proyecto?
Silvio Gressani: Todo nace en el '83 cuando empecé a estudiar teatro. Con los compañeros teníamos la ilusión de tener cada uno su sala o una entre todos. No pensábamos en una sala enorme sino una sala chica. Y con esa energía cometí el error de abrir el Guernica. Y el error fue que lo hice con personas que no eran pares míos. A los tres meses de iniciado el proyecto había conseguido el aval de Cultura, pero no hubo una coincidencia con quiénes estaba y, entonces, decidí retirarme. Después intenté en Buenos Aires, en la época de Menem armar un espacio en San Telmo pero todo a mi alrededor me indicaba que tenía que irme de ahí
Entonces me volví a Bariloche y empecé a dar talleres de teatro en este espacio y, cuando la persona que lo subalquilaba dejó de alquilar, me lo ofrecen a mí. Así se me ocurre hacer algo similar a lo que ya se hacía en Buenos Aires, en Córdoba y en algunos otros lugares: usar una casa, o una parte de una casa para dar funciones de teatro. En realidad yo necesitaba un espacio en ese momento. Estaba haciendo muchas funciones para escuelas en la Biblioteca Sarmiento. En ese espacio se trabajaba a bordereau pero, a partir de cierto momento, hubo que pagar por cada función y no podía cubrirlo. Y apareció esta "casa".
ANB: ¿El proceso de "construcción" fue en soledad o acompañado?
Silvio Gressani: Mi hijo me acompaña desde siempre en este sueño. Queríamos tener un lugar donde vivir. Y nos entusiasmaba la idea de hacer de este lugar "una casa donde se hace teatro". Yo todo lo que hago, lo hago compartiéndolo con él. Mi vida la comparto con él, cada sueño, cada proyecto. Después aparecieron otras personas, muy pocas: Carolina Sorin, Vanesa Arroyo, Charli Martinez Rolón, personas que me impulsaron a abrirla.
ANB: El Parateatral tiene un público particular, ¿podrías definir sus características?
Silvio Gressani: En principio las características del lugar va definiendo qué tipo de espectáculos se dan y el público se renueva de acuerdo al espectáculo. Creo que la gente viene primero por el artista y después confía en el espacio y vuelve a ver otra cosa y siente que el espacio se va transformando de acuerdo a la propuesta... disfruta de los espectáculos y se va diciendo "gracias por el lugar", y eso es difícil describir con palabras.
Pero este espacio sin los artistas no tiene sentido. Entonces yo creo que el agradecimiento es simplemente por abrirlo a las personas que confían en el lugar y vienen a aportar sus ganas y su talento. Y los que no vienen... está bien igual, ya vendrán o no. Yo pienso que la gente tiene tantas cosas que hacer y la vida es tan corta que... que la gente venga y dedique una hora de su vida a ver una obra mía o de otros artistas en un espacio que yo abrí hace que el balance sea positivo. Yo creo que hay gente con ganas de apoyar este lugar porque todos sabemos que no hay espacios.
ANB: ¿Por qué considerás que los artistas valoran este espacio?
Silvio Gressani: Los artistas que vienen a hacer sus puestas valoran mucho la posibilidad de "sentirse como en casa". Todo lo que hay en el Parateatral está a disposición de los elencos que se acercan. Y además tienen la tranquilidad que les da saber que si en una función hay 5 personas, a la semana siguiente van a poder hacer otra función para 10 personas o 20. Me importa que el artista pueda venir a trabajar con esa tranquilidad. Vienen acá y muestran su trabajo y eso para mí es gratificante porque es lo que yo esperaría que hicieran por mí. Y sin duda es muy valorado.
ANB: ¿Como se sostiene el espacio?
Silvio Gressani:Cuando alquilé este espacio arreglé con la dueña que el contrato se mantiene hasta el día en que ésto no se sostenga y, en es momento, va a tener la llave en la mano. Yo lo mantengo con los talleres y las funciones. Con ese dinero se paga el alquiler. No es un lugar donde haya ganancia. El sueño es que en esta casa se esté produciendo arte permanentemente. Yo tengo claro que si no se sostiene, no se sostiene; y entonces se cerrará, pero eso no es un fracaso. El fracaso es el no arriesgar. Yo pienso que, en un espacio así, un mes ya es victoria. Yo sé que este es un lugar que va a quedar en el recuerdo por lo menos de las personas que vinieron a aportar su arte o vinieron a ver un espectáculo.
Hay un apoyo del representante actual del Instituto de Teatro, Héctor Segura, que cuando entró por primera vez se quedó impactado por lo bonito que es. A él le interesa dar apoyo a la sala pero lo que pasa es que "es una casa, no es un teatro". Y eso hace más difícil conseguir ese apoyo . Este es un lugar por donde pasa el arte y... la billetera tiembla pero...
ANB: ¿Qué problemas te trae tener este espacio abierto?
Silvio Gressani: Y a veces pienso que con la plata que pongo para seguir manteniendo el lugar me iría a comer una vez por semana afuera con mi hijo. Pero es muy loco esto que pasa con estos enanos bajitos o pequeños hombrecitos porque él me dice que prefiere esto, que es como ver teatro en el living de casa, que ir a comer afuera.
ANB: ¿Qué pedirías y a quién?
Silvio Gressani: A veces prefiero no detenerme a pensar porque me aparece el temor de no poder sostener este espacio. Siempre llegan amigos, gente que se acerca para hacer algo. Una amiga que trae tres cortinas para el lugar, o aparece Gabi Arias con su locura y me dice que tiene ganas de hacer algún dibujo acá... y entonces abrís la puerta del baño y encontrás un cuadro y abrís la alacena y encontrás un cuadro y eso es maravilloso.
Mis maestros (Lito Cruz y Martín Adjemián) que adoro y son culpables de esta locura nos decían siempre: "Ustedes tienen mil cosas para hacer entonces, si eligen el arte, dedíquenle la vida. Si algún instante de la vida dejan de dedicarse al arte, es señal que tienen que dedicarse a otra cosa. Hay muchos artistas. Déjenle el espacio a los que realmente quieren dedicarse a él".
Ojalá lo que es cultura a nivel estatal proporcionara espacios, porque el artista los necesitan. Es su posibilidad de mostrar. Yo creo que no se tiene en cuenta la cantidad de artistas talentosos que hay en Bariloche. No sé si en Bariloche reconocimos realmente a Roberto Navarro, que se tuvo que ir a Europa, a Juan Taglialegna y al mismo Gabino Tapia, que no tiene ningún apoyo institucional... y eso a uno lo duele.
Bariloche tiene una cosa de desprestigiar a sus artistas. Y cuando en otros lados se los nombra, entonces los recuerdan y valoran. Me parece que entre los políticos hay una cuestión de mucho vedettismo que los hace olvidar algunas cosas. ¡Huy qué grande que soy!. ¡Aplausos! Y eso los confunde. Mientras los artistas muestran su arte, dejan el alma sobre el escenario (músicos, actores, directores, artista plástico). ¡Aplausos! y se van a sus casas.
ANB: Te importa pensar en este espacio como un modo de aportar algo a la comunidad, a los artistas, al público
Silvio Gressani: En Bariloche hay excelentísimos artistas con trayectoria, y artistas que se perfilan como muy buenos y que no tienen un espacio. Este espacio les ofrece la posibilidad de que los vean sin estar pendientes de alquilar un lugar donde a veces no llegan a cubrir los costos, que son enormes. Y la gente que viene acá valora al artista. Este es un lugar pequeño que ofrece una intimidad que posibilita la comunicación directa del público con el artista. Y la respuesta es instantánea. Esta es una "casa" y los que se acercan, tanto los artistas como el público, valoran esa propuesta. Por eso la idea es no sobrecargar el lugar.
Yo abro la puerta y digo: "Pasen, el lugar está para que viva el arte". Se van a encontrar con arte y con artistas. El lugar está para que viva el arte.