El Berghof está de pie nuevamente
El 30 de noviembre de 2011 las llamas consumieron por completo el histórico refugio, ubicado en el cerro Otto. "Cuando nos enteremos de lo que había ocurrido, sentimos gran asombro y tristeza, pero a la vez nos invadieron una ganas enormes de levantarlo de nuevo", confió Joos.
Y así fue, ya que tras intensos trabajos que comenzaron en octubre del año pasado, la nueva edificación fue inaugurada este domingo a la noche, con un clima de emoción y entusiasmo. Bariloche recuperó un importantísimo espacio de encuentro de montaña y cultura.
El edificio cuenta con la misma fachada que el anterior, construido en la década del 40 por el andinista Otto Meiling y donado tiempo después al CAB.
Joos explicó que arquitectónicamente se buscó mantener las líneas antiguas y remarcó que el flamante espacio quedó más moderno, con algunos detalles que lo embellecen. "Tiene ventanales muy grandes, una hermosa chimenea, una cocina con muchas comodidades y por supuesto baños para hombres y mujeres", señaló, y agregó que el salón es un poco más espacioso que el anterior. Destacó la "estupenda vista" que tiene sobre diversos paisajes de la ciudad.
La inauguración se llevó a cabo este domingo, al cumplirse 24 años de la muerte de Meiling. De la ceremonia, en la que reinó la emotividad, participaron ex presidentes del CAB, Joos y otros integrantes de la entidad. También se hizo presente el ministro de Turismo, Cultura y Deportes de Río Negro, Angel Rovira Bosch, el vicepresidente de Parques Nacionales, Raúl Chiessa y el intendente del Parque Nacional Nahuel Huapi, Damián Mujica.
El presidente del CAB destacó la importancia del Berghof por su historia y recordó que se trata de una edificación emblemática para la zona, porque allí funcionó la escuela de esquí de Meiling, quien fue un pionero en los deportes de montaña en Argentina y fundador del Club Andino Bariloche en 1931.
Cuando falleció, el 11 de agosto de 1989, le donó a la institución el predio donde había construido ese refugio, y su vivienda particular.
Luego, se acondicionó la casa como Museo de Montaña y el refugio como un sitio para compartir agradables momentos. Lamentablemente el Berghof se quemó por completo, pero desde ayer está otra vez en su lugar, reluciente.
La inauguración sigue con una propuesta gastronómica y artística el jueves, viernes y sábado. (ANB)