2013-08-04

Análisis

"Al Estado le cuesta menos generar políticas sociales, que solventar una crisis"

En esos términos, uno de los referentes de "ADS Alto Construcciones", Fernando Fernández Herrero, se refirió a la iniciativa instrumentada por el Municipio para comprar productos de herrería y madera, que fabrican jóvenes de El Alto. Esa clase de iniciativas, "puede transformarse en un proyecto de vida para muchos. El objetivo es salir del proyecto de muerte, de adicciones, violencia y delincuencia", planteó.

Días atrás, la Municipalidad informó que compraría cien salamandras y ochenta cunas, por un monto de 90 mil pesos, a partir de un convenio firmado por la intendenta interina, María Eugenia Martini, con la Asociación Damas Salesianas. Esa agrupación cuenta, dentro de su oferta educativa, con un grupo de jóvenes que hace casi un año están aprendiendo el oficio de herrería y carpintería en el barrio El Frutillar. El taller se llama "ADS Alto Construcciones".

En el marco de la presentación y anuncio del proyecto, uno de los profesores de los chicos -quienes, en algunos casos, paralelamente, cursan estudios secundarios para adultos- y director del sitio Mensajero Digital, Fernando Fernández Herrero, analizó en profundidad la realidad de los jóvenes y el rol del Estado.

En ese sentido, calificó de "impresionante" el "compromiso" laboral asumido por los jóvenes que integran los talleres, porque "en ellos evoluciona el germen de la responsabilidad, el trabajo y hasta la constancia de levantarse temprano".

Entendió que la juventud "es estigmatizada" por la sociedad pero, "no está perdida, sólo necesita que se le dé la oportunidad. Éso queda demostrado con este proyecto", puntualizó.

Relató que los jóvenes "se sienten bien, porque aprenden un oficio, se llevan algo de plata y proyectan y sueñan, por ejemplo, abrir un taller propio. Es el Estado el que debe apoyar ese tipo de iniciativas. Se deben organizar pequeños talleres de grupos de El Alto", propuso.

Consideró que de esta forma y con esa clase de iniciativas, los jóvenes "empiezan a tener un proyecto de vida. Y se alejan del 'predestinado' proyecto de muerte, de violencia, adicciones y delincuencia. El horizonte es otro, pero basado en el compromiso estatal y su constancia", advirtió.

Y concluyó: "Hay un camino posible. Para el Estado, proyectos como éste representan monedas. Le cuesta menos generar políticas sociales, que solventar una crisis". (ANB)

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