Tras arduas negociaciones políticas, dos mujeres se suman al Superior Tribunal de Justicia
Tras una extensa jornada de negociaciones políticas, el Consejo de la Magistratura definió los nombres de los tres nuevos integrantes del Superior Tribunal de Justicia. La fiscal Adriana Zaratiegui (por unanimidad), la Procuradora General Liliana Piccinini (por mayoría), y un hombre ajeno a la estructura del Poder Judicial, Ricardo Apcarian (por unanimidad), fueron designados por los consejeros como miembros del máximo órgano judicial de Río Negro, que volverá de esta forma a estar conformado por cinco integrantes.
Entre los 16 candidatos, Piccinini fue propuesta por el Gobernador Alberto Weretilneck, tras un pedido del Senador Nacional Miguel Pichetto; Zaratiegui -responsable de la Oficina de la Mujer del Poder Judicial- aparece vinculada a intereses de dirigentes de la Unión Cívica Radical; y finalmente la designación de Apcarian remite al círculo más próximo del mandatario provincial: es de Cipolletti y asesor letrado de ese municipio.
Los tres nuevos miembros se suman a Sergio Barotto y Enrique Mansilla, designados el año pasado.
Se abre ahora en la Justicia una nueva instancia de negociación política de alto voltaje, para la definición del reemplazo de Piccinini al frente de la jefatura de los fiscales: un puesto clave que el poder político rionegrino no dejará librado al azar, y por el que los distintos integrantes del Frente para la Victoria prometen dar pelea.
Durante toda la jornada se manejaron diversas hipótesis, y en un momento de las negociaciones, el juez Gustavo Aspeitía, de Viedma, estuvo cerca de conseguir los votos para llegar al STJ. Sin embargo, se impuso la figura de Zaratiegui, una decisión cuyas consecuencias políticas se verán en el correr de las semanas.
La ampliación del STJ a cinco miembros fue una de las obsesiones de Weretilneck una vez asumido Gobernador. De hecho, lo intentó en 2012, pero la crisis interna del FpV y la oposición del pichettismo, hicieron fracasar el proyecto presentado a la Legislatura. Con mínimos cambios de forma, pero con un nuevo escenario político de reconciliación temporal entre Weretilneck y Pichetto, le permitió al oficialismo -ya en 2013- tratar y aprobar otra iniciativa, que contemplara la ampliación a cinco miembros. (ANB)