Soledad
El último día de Goye
En soledad política y con un gabinete reducido e improvisado, Omar Goye dejó su despacho el pasado viernes, cerca de las 14 horas. Recibió de manos de un colaborador del Delibernate, la Ordenanza de revocatoria de mandato para que sea publicada en el Boletín Oficial, paso que formalmente da inicio a la transición, a cargo de María Eugenia Martini.
A media mañana, Goye y su gabinete esperaban el resultado de la votación de los concejales. Los funcionarios, tenían dudas sobre cómo votaría la concejal radical Elena Welleschik -la única edil que lo hizo de manera negativa la revocatoria-, pero sabían que la Ordenanza sería sancionada por una abrumadora mayoría. Welleschik, argumentó su voto negativo, responsabilizando al PJ por la decisión de la remoción de Goye. "La destitución de Goye responde a una interna del Partido Justicialista", dijo; y concluyó: "El tristemente célebre alineamiento de gobiernos, hoy pasa a la historia por su capacidad destituyente y su pase de culpas".
Luego de la sesión de la suspensión de Goye, ninguno de los ediles del Concejo se comunicó con el suspendido Jefe Comunal. Tampoco lo hicieron el senador nacional Miguel Pichetto ni el gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck.
Fuentes muy cercanas al Jefe Comunal, confiaron a ANB que Goye "recibió mensajes de texto de apoyo, enviados por dirigentes del Partido Justicialista". Al tiempo que "se comunicaron intendentes de la Provincia para transmitirle que ése era un día muy triste para sus pares".
Luego de conocerse la noticia, Goye reunió a su escueto gabinete -unas 15 personas-, les agradeció "por el acompañamiento", y les manifestó que se "abocará a responder punto por punto" las causales que argumentan la revocatoria de su mandato. El suspendido Intendente manifestó que el contenido de las justificaciones es "liviano, con poco sustento". Expresó a sus allegados, que los concejales "deberían haber cuestionado antes su gestión, utilizando la herramienta de la interpelación".
En cuanto al resultado del posible referéndum popular, colaboradores de Goye admiten que los ciudadanos que apoyan la continuidad de su mandato, "respaldan la institucionalidad de la ciudad, pero no necesariamente su figura o su gestión". En caso de darse un apoyo a Goye "sería más bien una respuesta o reacción al atropello de Pichetto y Weretilneck", al presentarse en la ciudad para pedirle la renuncia.
En ese punto, el suspendido Jefe Comunal, descree y niega que el pedido de su dimisión, se haya tratado de una orden directa de la Presidenta de la Nación. Goye apunta a una solicitud de "ordenamiento y resolución" de la crisis institucional en Bariloche, que Pichetto y Weretilneck, definieron modificar, pidiéndole la renuncia.
El último contacto de Goye con los medios después del anuncio de la suspensión del mandato, fue una rueda de prensa a la que asistió con su gabinete. Irónicamente, luego del pronunciamiento del Consejo del PJ a favor de la revocatoria de mandato, los funcionarios ingresaron a la Sala de Situación gritando la marcha peronista. Sus dos más fieles colaboradores -goyistas hasta la médula-, el secretario privado de la Intendencia, Oscar Borchichi, y el subsecretario de Comunicación, Fernando Núñez, se ubicaron a la izquierda y derecha -respectivamente- del ya suspendido Intendente.
Goye, cáustico y reservado, respondió a la preguntas de la prensa, y se mostró dispuesto a presentar batalla.
En la conferencia de prensa, pudo verse a una desencajada Diana Garrafa, quien luego de quejas de organizaciones sociales y el SOYEM sobre su gestión, debió renunciar como secretaria de Desarrollo Humano, pero que permaneció en el gabinete en un rango inferior.
Algunos atentos testigos de la escena, notaron la presencia de Carla Goye, la hija del Intendente. Funcionaria que mediante su designación al frente de la fantasmal Casa de Bariloche en Buenos Aires, horadó -al inicio de la gestión- la imagen del Jefe Comunal en la opinión pública.
La creación de esa subsecretaría -además del abultado salario de la funcionaria- y el nepotismo, fueron uno de los elementos que más impactó en los ciudadanos de a pie y en su valoración del Intendente.
La polítóloga, consultada por ANB y fiel a su estilo signado por espeso silencio durante toda su gestión, se negó a hacer una evaluación sobre lo que estaba sucediendo, y afirmó que en nombre de todo el Gabinete ya había hablado "Omar", su padre.
La ex funcionaria, que debió renunciar como el resto, se mostró indignada, con fortaleza y cantó la marcha peronista más alto que otros "goyistas".
Durante su gestión, Carla Goye percibió unos 70 mil pesos. Esa subsecretaría nunca contó con un lugar físico, pese a los reiterados anuncios de cesión de un edificio en comodato por parte de un privado. El "itinerante" área tampoco tuvo política de comunicación de gestiones, ni se hicieron públicas las formas de contacto con la funcionaria.
Cerca de las 14 horas del pasado viernes, uno a uno los funcionarios del gabinete abandonaron el Palacio Comunal. Goye -a un año de haber asumido-, en soledad y sin autocrítica, reunió sus pertenencias y dejó su despacho libre para que lo ocupe interinamente su compañera de fórmula. (ANB)
Carolina Cohen