Salud
Sanatorio Güemes ratifica triste diagnóstico de Luciana
Angustia y desesperación es lo que está viviendo en estos momentos la mamá de Luciana Pérez, Jessi Ojeda, luego que ayer profesionales del Sanatorio Güemes le sugirieran "desconectar" a su hija. "Me dijeron que hay que desconectarla, que no está con los vivos", contó desde Buenos Aires a ANB. Sin embargo, Jessi admitió que se niega a tomar esta decisión y que todavía tiene esperanzas de ver evolucionar a Luciana. "Me dicen que lo tengo que asumir y que ya la tengo que desconectar", agregó.
La menor, de dos años de edad, estuvo internada durante cincuenta días en el Hospital Zonal Ramón Carrillo mientras la familia buscó por todos los medios que sea trasladada a un centro asistencial de mayor complejidad. Finalmente, la Provincia gestionó la derivación de la nena en un avión sanitario, el pasado viernes, al Sanatorio Güemes de Capital Federal. Asimismo, el día anterior los familiares ya habían hecho una interconsulta con el médico neurólogo Marcelo Di Blasi, quien le habría advertido a la familia que "el traslado no mejoraría nada" y que era "una situación poco favorable".
Según el parte médico -al que tuvo acceso ANB- firmado por el subdirector médico del Sanatorio Güemes, Dr. Néstor Morgulis, el pronóstico no es positivo: "Luciana Aylén Pérez: Paciente de 2 años de edad, derivada desde el Hospital de Bariloche con diagnóstico de muerte encefálica. Ingresa a nuestra institución el día viernes 08 de enero de 2010 confirmándose ése mismo día el diagnóstico de muerte cerebral mediante exámen clínico-neurológico y EEG realizado por el Jefe del Servicio de Neuropediatría".
De esta manera, la clínica porteña ratificó el diagnóstico que se le dio a la nena en primera instancia en el Hospital Zonal Ramón Carrillo. (ANB)