Le prometieron una casa en cuatro meses, pasó más de un año y quedó llena de fallas | ANBariloche
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Plottier

Le prometieron una casa en cuatro meses, pasó más de un año y quedó llena de fallas

La obra en Plottier quedó sin terminar, con problemas en el techo, las instalaciones y la estructura. La Justicia condenó al constructor a pagar las reparaciones y una indemnización.
05/08/2026 17:00 Hs.
La Justicia falló en contra del constructor.
La Justicia falló en contra del constructor.

Lo que debía ser el comienzo de una nueva etapa para una pareja de Plottier terminó convertido en una larga espera, reclamos sin respuesta y una vivienda que no estaba en condiciones de ser habitada. La casa debía quedar lista en cuatro meses, pero 15 meses después seguía inconclusa y presentaba numerosos defectos.

La pareja acudió a la Justicia y obtuvo un fallo favorable. El constructor deberá pagar el dinero necesario para reparar las fallas y completar todos los trabajos pendientes. También tendrá que indemnizar a los propietarios por el daño moral causado por la frustración de su proyecto habitacional.

El contrato establecía que la construcción debía ejecutarse en cuatro meses. Para comenzar, los propietarios entregaron un anticipo destinado a la compra y al acopio de materiales. Los pagos siguientes se realizarían a medida que avanzaran los trabajos.

Sin embargo, la obra comenzó a retrasarse. Según relató la pareja, las tareas avanzaban lentamente y durante varios períodos no había ningún trabajador en la vivienda. Además, el constructor dejó de responder llamados y mensajes, aunque volvía a comunicarse cuando necesitaba solicitar nuevos pagos.

Una última promesa que tampoco cumplió

Después de unos 15 meses de demoras, las partes firmaron un nuevo acuerdo. Allí, el constructor reconoció formalmente que estaba atrasado y prometió terminar la casa en apenas 13 días.

El plazo venció y la vivienda siguió sin estar terminada. Ante este nuevo incumplimiento, la pareja decidió poner fin al contrato y comunicó la resolución mediante una carta documento.

Durante el juicio, el constructor admitió que no había cumplido con los tiempos pactados, pero intentó responsabilizar a los propietarios. Aseguró que no habían completado el anticipo destinado a la compra de materiales y que habían pedido modificaciones durante la obra.

Entre los supuestos cambios mencionó ampliaciones en los dormitorios y en la cocina, además de trabajos que debieron hacerse nuevamente. Según argumentó, esas decisiones provocaron las demoras.

El juez civil Martín Peliquero descartó esa versión. Los recibos emitidos por el propio constructor demostraron que la pareja había completado el porcentaje acordado para los materiales.

Tampoco se encontraron pruebas de que los propietarios hubieran incumplido alguna obligación que impidiera avanzar con la construcción.

Desniveles, filtraciones y conexiones incompletas

Las pericias realizadas en la vivienda mostraron que el problema no era solamente la demora. La obra también tenía fallas y numerosos sectores sin terminar.

Los especialistas detectaron desniveles y problemas en las instalaciones de agua y electricidad. La conexión cloacal estaba incompleta y la cubierta del techo presentaba defectos que debían ser reparados.

También quedaron pendientes tareas en el contrapiso y el cielorraso. Además, era necesario completar soldaduras, uniones estructurales, colocación de chapas y trabajos de zinguería.

Ante el estado de la vivienda, la pareja tuvo que contratar a otros trabajadores para corregir los errores y finalizar la construcción.

Para el juez, las pruebas demostraron que la casa no fue entregada en el plazo acordado ni en condiciones adecuadas. Por eso consideró que existió un incumplimiento esencial por parte del constructor y que la decisión de terminar el contrato fue justificada.

Por qué no recuperarán todo lo pagado

La pareja había reclamado la devolución de la totalidad del dinero entregado, pero ese pedido no fue aceptado.

El magistrado explicó que una parte de la construcción había quedado incorporada al inmueble y podía ser aprovechada una vez reparadas las fallas. Por ese motivo, devolver todo el dinero habría generado un beneficio injustificado para los propietarios.

En cambio, la sentencia ordenó que el constructor pague los gastos necesarios para corregir los defectos y terminar la vivienda.

La casa que esperaban y nunca recibieron

El fallo también reconoció el daño moral sufrido por la pareja. El juez sostuvo que la situación no provocó únicamente pérdidas económicas, sino que afectó un proyecto relacionado con la vivienda, la estabilidad familiar y sus planes de vida.

Durante más de un año, los propietarios atravesaron demoras, falta de respuestas, trabajos paralizados y nuevas promesas que tampoco fueron cumplidas. Además, no pudieron acceder en el tiempo previsto a una casa terminada y en condiciones de ser habitada.

La incertidumbre, la preocupación y el malestar generados por esa situación, concluyó el magistrado, superaron el plano económico y justificaron el pago de una indemnización.