El Centro Cívico cumple 86 años y se podrá visitar la Torre del Reloj en su aniversario | ANBariloche
Noticias de la Patagonia

Historia

El Centro Cívico cumple 86 años y se podrá visitar la Torre del Reloj en su aniversario

Este martes se podrá visitar la histórica y famosa Torre. La actividad será gratuita pero tendrá cupos limitados.
16/03/2026 13:22 Hs.
El Centro Cívico cumple 86 años este martes 17. Foto: archivo Marcelo Martínez.
El Centro Cívico cumple 86 años este martes 17. Foto: archivo Marcelo Martínez.

El 17 de marzo de 1940, luego de tres años de intenso trabajo, se inauguró oficialmente el Centro Cívico, la icónica plaza de Bariloche que hoy es una de las postales más características de la ciudad.

Para celebrar el 86° aniversario de este ícono barilochense, abrirán las puertas de la Torre del Reloj, de forma gratuita aunque con cupos limitados. 

La visita dura entre 40 minutos y una hora. Foto: archivo Marcelo Martínez,

La actividad se realizará este martes 17 de marzo, con visitas programadas a las 13:30 y 14:30 horas. Para participar será necesario inscribirse previamente en la oficina de informes turísticos, 15 minutos antes del horario elegido. Cada recorrido tiene una duración aproximada de entre 40 minutos y una hora y, debido a las características edilicias, no es apto para personas con movilidad reducida. 

Un poco sobre la historia del Centro Cívico

En la década del '30, Exequiel Bustillo había comenzado a tener interés por el crecimiento poblacional y político de la Patagonia. Integró la Comisión de Parques Nacionales desde donde impulsó la ley de creación de los Parques Nacionales Argentinos. Más tarde fue designado presidente del Directorio y fue en ese momento cuando Bustillo puso en marcha su visión del desarrollo de Bariloche.

Con la idea de presentar una propuesta urbanística, llegó Ernesto de Estrada a la ciudad. Tenía unos 27 años y, a pesar de no tener experiencia laboral, tenía las ideas traídas de Europa, donde había estudiado. 

En primer instancia, el Centro Cívico estaría emplazado en el lugar donde ahora se encuentra la iglesia Catedral, pero las proporciones del terreno no eran suficientes. Fue allí cuando Primo Capraro ofreció el terreno en el que tenía su aserradero, un enorme lugar frente al actual puerto.

El joven arquitecto proyectó la Biblioteca Popular, el Museo, la Comisaría, la Municipalidad, la Secretaría de Turismo, el edificio de Correos y Telégrafos, el de Aduana y réditos, una confitería y los espacios verdes. Pero además, también diseñó la traza de la avenida Costanera, las escalinatas que unen algunas calles céntricas, el muro de piedra que divide la avenida Mitre y muchas casas y edificios de la zona.

La obra diseñada por De Estrada fue encargada a la empresa constructora Christiani y Nielsen, radicada en Buenos Aires, firma que a su vez depositó en manos de Enrique Lunde, un ingeniero danés llegado a la Argentina en 1922, el rol de subcontratista y al ingeniero Anker Andersen la representación técnica.

La obra se realizó en hormigón armado con mampostería interior de ladrillo y bloque, fue luego revestida con maderas de ciprés y con piedra toba color verde que fue extraída del cerro Carbón. Las cubiertas de los techos fueron realizadas con pizarra negra, las carpinterías con marcos de incienso amarillo y hojas de roble y los pisos interiores con tablones de pinotea, mosaico granítico y piedra laja.

Luego, Alejandro Bustillo donó un pedestal que se instaló en la plaza denominada tiempo después Expedicionarios del Desierto, donde el escultor argentino Emilio Jacinto Sarniguet realizó la polémica estatua de Julio Argentino Roca.

Cuando se finalizó la construcción, se instaló además el reloj de la torre principal, en el que dos veces por día se asoman dos figuras de madera: el primer habitante, el poblador originario, y luego el misionero, figura que homenajea a los jesuitas y franciscanos que recorrieron estas tierras. El reloj fue realizado por la marca Weule y fabricado en 1933. Entre 1940 y 1941 fue instalado en la plaza.