Neuquén
Histórico operativo contra el fuego: 106 incendios controlados en la provincia
Con el cierre de la temporada más crítica en materia de incendios forestales, el Gobierno provincial presentó un balance que dejó números contundentes: 106 focos ígneos fueron registrados y controlados sin que se reportaran daños en viviendas y con una afectación mínima de superficie en relación con otros distritos de la Patagonia. Así lo confirmó la secretaria de Emergencia y Gestión de Riesgo, Luciana Ortiz Luna, quien calificó la campaña como un “hito” para Neuquén.
Desde noviembre y hasta el 1 de marzo, el sistema provincial de manejo del fuego trabajó de manera ininterrumpida para contener cada foco detectado. “Nuestro gran objetivo era llegar al primero de marzo y poder contar este resultado. Fue un trabajo enorme, pero hoy podemos decir que estamos orgullosos”, expresó la funcionaria.
Según detalló, durante ese período se registraron 106 incendios forestales en distintos puntos de la provincia. Todos fueron atacados en un promedio menor a dos horas desde su detección y extinguidos en menos de 16 horas. “No es que Neuquén tuvo suerte o que no hubo incendios; los hubo y fueron muchos. La diferencia estuvo en la capacidad de respuesta”, sostuvo.
Respuesta rápida y despliegue aéreo
Ortiz Luna explicó que la disponibilidad de medios aéreos y brigadas terrestres fue determinante para evitar que los focos se expandieran. Recordó, por ejemplo, un rebrote en la zona de Magdalena, donde una araucaria se incendió tras la caída de un rayo. En ese caso, intervinieron tres aviones hidrantes, un helicóptero y personal en tierra para sofocar el fuego con rapidez.
El operativo incluyó sistemas de monitoreo permanente, coordinación entre distintas áreas y presencia estratégica de recursos en zonas de mayor riesgo. “Tener los aviones, los helicópteros y todos los sistemas preparados nos permitió actuar con rapidez y eficacia”, afirmó.
Los incendios fueron contrados rápidamente.
En términos de superficie afectada, la secretaria indicó que el promedio fue de aproximadamente 80 hectáreas por incendio, una cifra considerada baja para este tipo de eventos. La mayor extensión se dio en dos incendios de pastizales, uno en Ranquilón y otro en una estancia, y en total la superficie alcanzada en toda la provincia fue de unas 8.000 hectáreas. A modo comparativo, mencionó que en Chubut se registraron alrededor de 150.000 hectáreas afectadas durante la temporada.
“Llegamos con 106 incendios extinguidos y sin afectación de viviendas, prácticamente en el 96% de los casos. Ese era el gran objetivo: que Neuquén no tuviera pérdidas de bosques ni daños en casas”, subrayó.
Cuestionamientos y prohibiciones
Durante el verano, la decisión de restringir y en muchos casos prohibir el uso del fuego en espacios abiertos generó cuestionamientos de algunos sectores. Sin embargo, la funcionaria defendió las medidas adoptadas. “Fuimos muy cuestionados por la prohibición de hacer fuego, pero se logró el objetivo. Las decisiones se tomaron para prevenir y los resultados están a la vista”, indicó.
En ese sentido, destacó el compromiso de los brigadistas y del equipo encabezado por Adrián Barrera, responsable de coordinar el operativo general. “Es un merecido reconocimiento para todo el sistema provincial de manejo del fuego”, expresó.
Colaboración con Chubut y Chile
Más allá de la situación local, Neuquén también brindó asistencia a otras jurisdicciones afectadas por incendios de gran magnitud. Un total de 70 brigadistas neuquinos fueron enviados a la provincia de Chubut en distintas rotaciones para colaborar en el combate de los focos activos. Asimismo, hubo cooperación con Chile en el marco de la emergencia regional.
“La experiencia y el trabajo que hicimos en nuestra provincia nos permitió también colaborar con otras zonas que atravesaban situaciones muy complejas”, señaló Ortiz Luna.
Más de 160 brigadistas trabajaron en los incendios.
El trabajo que continúa
Con la llegada de marzo, el nivel de riesgo comienza a descender, aunque las tareas de prevención y vigilancia continúan. La secretaria aclaró que todavía pueden registrarse jornadas de altas temperaturas y que las recomendaciones sobre el uso del fuego se irán actualizando según las condiciones climáticas.
De cara a los próximos meses, el foco estará puesto en el manejo de combustible vegetal en áreas boscosas, la reducción de residuos forestales y las campañas de educación ambiental en escuelas. Los brigadistas también participan en operativos vinculados a la trashumancia y al Operativo Nieve.
En relación con este último, Ortiz Luna indicó que su implementación dependerá de la evolución de las condiciones meteorológicas. El despliegue se activará ante las primeras nevadas y se reforzará durante el receso invernal, especialmente en rutas turísticas y pasos fronterizos.
“Ahora comienza otra etapa. Baja el peligro extremo de incendios forestales, pero seguimos trabajando en prevención y en otros operativos estratégicos para la provincia”, concluyó.
Con el balance cerrado y sin daños estructurales que lamentar, la temporada de verano deja un resultado que el Gobierno provincial considera histórico en materia de gestión del riesgo y protección ambiental.