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Irresponsabilidad

Maltrato animal: un caso que refleja una problemática que se repite en Bariloche

El rescate de dos perras en grave estado en el barrio El Frutillar reabre un debate que la ciudad arrastra desde hace años: la tenencia irresponsable, el abandono y la falta de compromiso social frente al cuidado de mascotas.
15/01/2026 15:42 Hs.
La tenencia irresponsable en Bariloche es una problemática de años. Foto gentileza
La tenencia irresponsable en Bariloche es una problemática de años. Foto gentileza

El caso de Manchas y Canela, madre e hija rescatadas en el barrio El Frutillar tras una denuncia por maltrato animal, vuelve a poner en primer plano una realidad persistente en Bariloche: el abandono y la negligencia hacia los animales no son hechos aislados, sino parte de una problemática estructural que se repite en distintos puntos de la ciudad.

Ambas perras fueron encontradas con muy baja condición corporal, expuestas a pleno sol y sin ningún tipo de refugio. El estado físico en el que se hallaban evidenciaba una falta prolongada de cuidados básicos, descartando la posibilidad de un descuido ocasional. Se trató, según los profesionales que intervinieron, de una situación sostenida de maltrato.

Tras su rescate, ingresaron al área de Sanidad Animal, donde comenzaron un proceso de recuperación que incluyó una dieta nutricional específica, vacunación antirrábica y séxtuple, desparasitación y estudios para descartar enfermedades infectocontagiosas. Actualmente permanecen en el sector de caniles, atravesando un proceso de resocialización indispensable para una eventual adopción.

Desde el área municipal fueron contundentes al referirse al trasfondo del caso. El director de Sanidad Animal señaló que “Manchas y Canela son el resultado de la irresponsabilidad humana”, y remarcó que el maltrato animal no siempre se expresa a través de la violencia física directa, sino también mediante el abandono, la falta de alimento, de refugio y de atención veterinaria. “Esto no es pobreza, es desinterés y negligencia, y como sociedad no podemos naturalizarlo”, sostuvo.

En esa línea, el funcionario subrayó que la adopción no puede pensarse como un acto impulsivo o emocional, sino como una responsabilidad a largo plazo. “Adoptar es asumir un compromiso de por vida. No se trata solo de llevarse un animal, sino de garantizar alimento, atención veterinaria, abrigo y cuidado. Cuando eso no se cumple, el Estado termina interviniendo para salvar vidas que nunca debieron llegar a este punto”, afirmó.

El caso de Manchas y Canela no es una excepción. Desde Sanidad Animal advierten que las denuncias por maltrato y abandono continúan en aumento, y que detrás de cada rescate hay animales que llegan al límite de sus fuerzas, con secuelas físicas y emocionales difíciles de revertir.

Mientras ambas perras continúan su recuperación y esperan una nueva oportunidad, el caso vuelve a interpelar a la comunidad. La problemática de los perros abandonados, la reproducción descontrolada y la tenencia irresponsable sigue siendo uno de los conflictos más serios de Bariloche, con impacto directo no solo en los animales, sino también en la convivencia urbana y la salud pública. (ANB)