La sequía golpea de cerca a pobladores rurales: “el panorama es negro” | ANBariloche
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Problemática

La sequía golpea de cerca a pobladores rurales: “el panorama es negro”

La situación es crítica. Muchos pequeños y medianos productores optan por vender sus animales en un momento en el que la falta de agua, pone en jaque el trabajo y esfuerzo de años.
04/01/2026 09:43 Hs.
Los productores rurales también sufren las consecuencias de la sequía. Fotos: ANB.
Los productores rurales también sufren las consecuencias de la sequía. Fotos: ANB.

El invierno seco dejó consecuencias gravísimas que hoy son noticia por el alto riesgo de incendios forestales en la región cordillerana, pero hay otra cara de esta situación, que también afronta un “panorama negro”: los pobladores rurales de la región sur. 

Si bien cada verano presenta condiciones de sequía en la zona sur de la provincia, esta temporada es de las peores de las últimas décadas y los pequeños y medianos productores rurales y pobladores, atraviesan uno de los momentos más críticos, con falta de agua, pastura y condiciones aptas para la supervivencia animal. 

En la provincia, hay cientos de pequeños y medianos productores desperdigados a lo largo y ancho de la conocida Línea Sur. La mayoría de ellos, vive de la venta de sus animales, que con enorme esfuerzo y sacrificio, mantienen durante todo el año, enfrentando la crudeza del invierno y los calores intensos del verano. 

“Estamos pasando por un momento crítico. Si bien se viene notando hace un tiempo, este verano se agravó por el invierno seco y cada vez se va agravando más”, explicó en diálogo con ANB, Alberto Criado, vecino de la zona de Pilca Viejo. 

La familia Criado llegó a la zona de Pilca Viejo en 1918. Foto: ANB.

La situación ya se veía venir. “En pleno invierno tuvimos que repartir agua para darle a los animales. Se ve muy negro el panorama. Están todos en la misma acá, mucha gente en la esquila, vio a los animales muy flacos, los veían y los sacaban”.

La falta de nieve en el invierno, ya anticipó un verano complejo, que se pone más “cuesta arriba” con las altas temperaturas y los intensos vientos que aumentan la sequía de las tierras en la zona rural. “Aparte de faltar el agua para beber, hay poca pastura, entonces eso afectó a los animales”, detalló el poblador.

Hace más de 100 años que la familia Criado vive en el lugar. Allí llegó el abuelo de Alberto y pasaron las generaciones, siempre ligados a las actividades rurales, y si bien hubo épocas difíciles a lo largo de las décadas, el hombre remarca que actualmente la situación es muy complicada. “El panorama es negro”, sentenció.

Esto llevó a que la familia decidiera vender gran parte de sus animales. Algunos en pie y otros ya faenados, pero con el objetivo de minimizar el impacto económico que supone, también, perder ovejas o vacas por falta de alimento, agua y pastura. No fue fácil, porque es el trabajo del día a día para ellos, pero “tomamos esa decisión desde temprano, para intentar proteger a los animales que nos queden”.

La vida en el campo no es sencilla. Cada crisis golpea fuerte y las hubo de todas las variedades. “Con todas aprendemos algo. Antes mi padre y mi abuelo, por ejemplo, no usaban alimento balanceado ni suplementos, pero en la época de la ceniza tuvimos que aprender a implementarlo, porque no nos quedaba otra”, recordó.

La sequía golpea de cerca a los pobladores rurales. Foto: ANB.

Pero esto también tiene un costo. El alimento no es barato y los fletes tampoco. Ya sean fardos de pasto o alimento balanceado, requieren un traslado, y una organización que también, muchas veces, solo pueden hacer productores medianos o aquellos grupos organizados, mientras que las familias con pequeña producción rural, quedan más aislados que nunca. “La gente de laburo, que está más metida en el campo, sin conexiones, quedan aislados, sin soluciones, sin saber qué hacer”, indicó.

Mantener animales a salvo durante el año, es un esfuerzo enorme por parte de los productores y cuesta que el resto de la sociedad lo entienda a la hora de vender animales. “La gente se queja de los precios, o comparan con grandes frigoríficos, pero no saben lo que cuesta mantener un animal en buen estado. Por ahí la gente piensa que como es un animal, no hay que hacer nada, pero todo tiene su costo. Aumenta el combustible y  automáticamente va a aumentando todo para nosotros también”, indicó. 

A la sequía, se suma que “tenemos muchos daños de zorros y pumas porque cada vez queda menos gente en el campo, entonces el daño se nota más. Van quedando personas muy grandes que solo se quedan en la casa y no pueden trabajar en el campo”, contó. El éxodo rural, otra de las problemáticas que golpea duro a la zona sur. 

La esquila es otro de los ingresos económicos para los productores rurales. Foto: ANB.

En cuanto a la situación del agua, Alberto destacó que “lo más urgente sería con perforaciones, pero acá tienen un camión que no anda, que está roto, que tiene horarios. De los 365 días, 200 está parado. Eso se complica, porque hoy no podemos esperar. El tema del agua es urgente”.

Un escenario complejo para la gente del campo rionegrino. Algunos tienen opciones para perder lo menos posible y otros, seguramente, corren el riesgo de perder lo poco que tienen. En este sentido, Alberto remarcó que “no todos los pobladores pueden costear una perforación y costear las bombas, los bebederos. No es fácil. Está muy difícil ser productor rural hoy en día”. (ANB)

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