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Mentes criminales: perfil del incendiario

Comprender la mente de quien provoca incendios intencionales es clave para prevenir tragedias. La piromanía, un trastorno poco estudiado y con raíces psicológicas profundas, combina fascinación por el fuego, impulsos incontrolables y una peligrosa búsqueda de alivio emocional. Néstor Vidal analiza el perfil del incendiario forestal y las señales de alerta que pueden anticipar una conducta reincidente.
05/10/2025 08:35 Hs.
La mayoría de los incendios forestales son calificados como intencionales. Foto ilustrativa: Marcelo Martínez
La mayoría de los incendios forestales son calificados como intencionales. Foto ilustrativa: Marcelo Martínez

De todos los estudios realizados por este profesional en la materia de las “Ciencia Forenses” en el área de la criminalística la materia del “Perfil del incendiario forestal -en su aplicación del perfilamiento criminal inductivo es interesante el estudio de las características, patrones y personalidad de éste.   

Para poder entender cómo piensan algunos incendiarios, hay que entender inicialmente que estos presentan problemas de salud mental y trastornos de la personalidad. Para llevar a cabo una investigación la misma se debe enfocar en la psicología de la piromanía, el estudio de los trastornos impulsivos o la necesidad de desatar la furia

EL PIROMANÍACO 

Simplemente para el lector repasaremos de forma general, estudios realizados por diferentes profesionales en la materia. sobre la aplicación en la técnica del perfil criminológico.

El pirómano siente una fascinación patológica o atracción anormal por el fuego y sus efectos, lo que incluye un interés en observar incendios, aprender sobre ellos o incluso involucrarse en actividades relacionadas con el fuego, como ser bombero. Este interés va más allá de la curiosidad normal y puede llegar a ser obsesivo. Este comportamiento no se debe a motivaciones económicas, ideológicas, venganza, o deseos de encubrir otro crimen. Los individuos con piromanía encienden fuegos para experimentar placer, gratificación o alivio de tensión emocional

La conducta incendiaria suele manifestarse ya desde edades tempranas, y presentarse especialmente cuando la persona se enfrenta a alguna crisis personal, como medio de liberar tensiones. Aunque jugar con fuego es una curiosidad común en los niños, la transición a la piromanía implica un patrón persistente y compulsivo de iniciación de incendios que se mantiene y puede intensificarse con el tiempo.

EL TRASTORNO

Las personas con piromanía a menudo experimentan una acumulación de tensión, ansiedad, o excitación antes de iniciar un incendio. Esta sensación puede ser una mezcla de emociones, como una intensa curiosidad, una necesidad de liberar tensión emocional o una búsqueda de emoción. Durante y después de iniciar un incendio, los piromaníacos suelen sentir una profunda sensación de placer, satisfacción o alivio. Pueden experimentar una liberación de la tensión acumulada y una sensación de control o poder. Para algunos, observar el fuego puede ser hipnótico y altamente gratificante, proporcionando una experiencia emocional intensa

Actualmente NO solo en la República Argentina, sino a nivel mundial, se sabe poco sobre la piromanía; ni siquiera existe una estadística real del número de personas que sufren este trastorno, aunque se sabe que afecta en mayor grado a los hombres, y que su origen es desconocido. Algunos autores apuntan a conflictos psicosexuales, mientras que otros indican que es la expresión inadecuada de una persona con escasos recursos sociales, con sentimientos de inferioridad social, física o sexual.

CONDUCTA INCENDIARIA

La aparición de la piromanía en la edad adulta es menos común, pero no imposible. Por definición es una conducta repetitiva, lo que va a marcar un historial de actos incendiarios, que en algunos casos va aumentando en intensidad y extensión del incendio, por lo que se trata de un comportamiento crónico y autoalimentado, debido al goce que experimenta al quemar.

Si su hijo empieza a jugar con fósforos, encendedores, o a quemar pequeños objetos como papeles por el simple goce de ver cómo arden, puede ser bueno que por “prevención” lo lleves a la consulta de un especialista, principalmente si además se muestra reservado, con pocas amistades, y con tendencia al aislamiento, ya que estas actitudes son el germen en el que se suelen iniciar los pirómanos.

La opinión de un especialista te permitirá estar tranquilo sobre su diagnóstico y, si es preciso, iniciar un tratamiento temprano al respecto.

La piromanía es un trastorno serio que puede tener consecuencias devastadoras tanto para el individuo como para la sociedad. La intervención temprana y el tratamiento adecuado son esenciales para ayudar a las personas con este trastorno a manejar sus impulsos y reducir el riesgo de daños.