domingo 29 de enero de 2023

Mascotas

Educación felina: "dedicándole tiempo de calidad, el gato puede ser la mejor compañía”

Cada vez más personas buscan mejorar la convivencia o solucionar los malos hábitos de los gatos. En Bariloche, Hernán Pesis apuesta a "aplicar ciencia al entrenamiento".

jueves 08 de diciembre de 2022
Educación felina: "dedicándole tiempo de calidad, el gato puede ser la mejor compañía”
Pesis y uno de sus cinco gatos - Foto: Marcelo Martínez.
Pesis y uno de sus cinco gatos - Foto: Marcelo Martínez.

Hernán Pesis se define como un educador, asegura que es una actividad que incluye mucho más que el adiestramiento de habilidades. También, es especialista en Análisis Funcional de la Conducta. Y con esa mezcla de oficio y formación, desde Bariloche y para el mundo, se dedica a un particular trabajo: El de educador felino.

Sí, esos animales que el común de la sociedad tenía como traicioneros, soberbios, y que gracias a las redes sociales y a los videos virales este concepto ha cambiado, tienen un educador en la Patagonia que puede ayudar, a gatos y a humanos, a tener una mejor convivencia.

“Escuchar que a un gato no se lo puede educar es gracioso, en primer lugar, porque un gato responde a las mismas leyes del aprendizaje que cualquier otro animal (incluyéndonos a nosotros) y en segundo, Edward Lee Thorndike fue un psicólogo estadounidense cuyas investigaciones fueron el puntapié de la actual terapia de conducta, y él trabajaba con gatos”, explicó Pesis a ANB.

“Soy un apasionado del estudio de la conducta animal y del gato como especie" - Foto: Marcelo Martínez

Este hombre, que combina su actividad con labores de rescatista y activista, trabaja de forma presencial y virtual: “Se puede hacer igual de las dos maneras porque lo que hacés es entrenar a los tutores para que apliquen las técnicas”.

Sobre su trabajo, contó que lo que hace es “un análisis funcional de la conducta, tanto de los gatos como de los humanos. Se debe trabajar con todas las variables que forman parte del grupo de convivencia, y nosotros somos parte de ellas”.

La educación felina no siempre tiene por objetivo atacar un problema de conducta, sino que muchas veces es fundamental para mejorar las habilidades del gato que impactarán directamente en su buen bienestar.

“Mi metodología es aplicar ciencia al entrenamiento” –aseguró– “Las técnicas de intervención que decido implementar dependerán del Análisis Funcional del problema y siempre priorizo las necesidades y el bienestar del gato por sobre las humanas. En esto no cedo”.

Del amor por los animales al profesional

Pesis lleva más de 15 años en la educación felina, pero confesó que su pasión por los gatos viene de mucho antes. “Soy un apasionado del estudio de la conducta animal y del gato como especie. Solo tuve la suerte de poder juntar ambas pasiones”, calificó.

Foto: Marcelo Martínez

En su infancia hubo una combinación infalible para sumergirse en el mundo animal: su fanatismo por los documentales sobre África y los felinos salvajes, y las mascotas de su entorno.

“Siempre tuvimos perros y mi familia era fanática de los perros, no así de los traicioneros gatos, pero tengo una fuerte tendencia de ir contra la corriente. Yo esperaba el colectivo del colegio y el encargado del edificio aparecía con su gato. Él encargado me enseñó cómo llamarlo para que se suba a mi hombro. Me divertía mucho; era todo lo contrario a lo que me habían hecho pensar de los gatos. Además, el solo hecho de ser un animal bastante mal comprendido entonces, hizo que me guste aún más”, recordó.

“Por otro lado, siempre me interesó el comportamiento, no sólo de los animales sino también de los humanos, que somos animales también. De hecho, me recibí como director de fotografía y terminé en una agencia de publicidad trabajando en el departamento de marketing como jefe en el área de audiovisual y estudiando el comportamiento del consumidor”, continuó.

Pesis también fue rescatista de animales y de apoco fue implementando algunas técnicas para aconsejar a los adoptantes de gatos sobre los cuidados en el nuevo hogar. A partir de ahí, “renuncié a mi trabajo, me empecé a dedicar al comportamiento felino y me fui formando”, relató.

Entre cursos, diplomados y muchas formaciones en el exterior, se destacan un Máster en Análisis Funcional de la Conducta (SAVECC), un Advanced Diploma in Applied Feline Behaviour (Level 5); y además de un diplomado en Etología, Psicología Comparada y Comportamiento Animal, expendido por la Universidad Antonio de Nebrija (Madrid). "Actualmente estoy haciendo la carrera de psicología, por puro placer".

Cuándo llamar a un educador felino

Se llama a uno “en el momento que vos lo consideres necesario, ya sea porque observas en tus gatos algo que no te gusta o porque querés mejorar tu vínculo con él, o su bienestar”, indicó. Y aclaró que antes de contratar los servicios de cualquier profesional "primero hay que indagar en su formación de base, en las opiniones que sus clientes tienen de su trabajo y en cómo se expresa en sus publicaciones, porque podés caer en consejos que pueden terminar en un desastre”.

El mejor consejo: “adoptar, no comprar. No fomentar el comercio de animales” - Foto: Marcelo Martínez

En esta línea, aseveró que “los desafíos son todos los trabajos, porque no sabés cómo van a responder los gatos. Podés probabilizar ciertos objetivos, pero no hay certezas. Vos podés tener 10 casos de gatos que te marcan con orina en el interior de la casa y van a ser todos distintos, algunos serán más complicados, otros menos. Para mi todos los casos son desafíos, algunos se resuelven más rápidos y fáciles, y otros son mucho más complejos”.

Así, mencionó una anécdota sobre un gato de ocho años que se iba por los techos y que marcaba toda la casa con orina. Ese gato llevaba mucho tiempo emitiendo esa conducta, la cual ya estaba instaurada como rutina dentro de su repertorio. Empezamos a trabajar con el gato y con la familia, hicieron las modificaciones que les pedí y aplicaron las técnicas de entrenamiento a rajatabla”.

Y prosiguió: “en dos semanas ese gato había modificado su conducta en un 90%. Y en tres semanas ya su conducta de marcaje se había extinguido completamente, y hasta hoy sigue igual. Eso a mí me sorprendió, no por las técnicas, las cuales se basan en leyes que no fallan; sino por lo rápido que aprendió el gato. Pensé que iba a tardar más en cambiar esa rutina, y me sorprendió”.

¿Y si adoptamos un gato?

Pesis es muy preciso a la hora de brindarnos consejos antes de traer un gato a la casa: “primero, hay que asesorarse sobre las necesidades comportamentales y veterinarias que tiene un gato. Segundo, dedicarle tiempo de calidad para forjar un vínculo sano; si esto se logra, pueden ser la mejor compañía”.

“Enriquecer el entorno”, es otro tip que dejó: “la convivencia con un gato no es otra cosa que el equilibrio entre sus necesidades y las nuestras".

“Y darle oportunidad a todos los gatos. Muchas veces la gente elige por el color o por el hecho de ser gatitos, porque son más tiernitos o porque creen que así se va a acostumbrar a su estilo de vida del adoptante. Pero hay adultos que tienen un comportamiento estabilizado y que pueden llegar a ser excelentes compañías.

Otros presentan alguna discapacidad y necesitan una oportunidad. Esos son maravillosos”, expresó.

Por último, es contundente con “el mejor consejo”: “adoptar, no comprar. No fomentar el comercio de animales”. (ANB)

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