martes 27 de septiembre de 2022

Ambiente

El impacto de la deforestación en el cambio climático

Néstor Vidal explica la situación a partir del ejemplo de Brasil y la minería.

domingo 31 de julio de 2022
El impacto de la deforestación en el cambio climático
Foto:archivo.
Foto:archivo.

Por Néstor Vidal*

Estudio: Si Brasil legaliza la minería en la selva amazónica, impulsará la deforestación acelerando el cambio climático en toda la región del Hemisferio Sur”

La legalización de la minería en tierras indígenas y otras áreas protegidas de la selva amazónica de Brasil conduciría a miles de kilómetros cuadrados en la nueva deforestación, acelerando así el cambio climático en toda la región, según un estudio presentado recientemente.

El presidente Jair Bolsonaro ha pedido nuevas explotaciones mineras en áreas protegidas de la selva amazónica, argumentando que la minería informal debe ser legalizada para ayudar a sacar a la región de la pobreza.

Los defensores de la legalización argumentan que la industria estaría más regulada y, por lo tanto, conservaría la cobertura de la selva tropical, pero los autores del estudio descubrieron que este no era el caso.

“EL ESTUDIO DEMOSTRÓ QUE TALES POLÍTICAS PONDRÍAN EN PELIGRO LA MAYOR SELVA TROPICAL DEL MUNDO, ACELERANDO ASÍ LA DEFORESTACIÓN QUE ALIMENTA EL CAMBIO CLIMÁTICO EN TODA LA REGIÓN”.

El estudio modeló lo que ocurriría si se abrieran a la minería diez zonas de los estados norteños de Amapa y Pará, entre ellas la Reserva Nacional del Cobre y Asociados (Renca), dos territorios indígenas y varias reservas naturales.

La creciente demanda de minerales está aumentando la presión para abrir áreas protegidas (AP) para la minería. El informe incluye modelos especialmente explícitos para comparar los impactos entre cinco escenarios de políticas para degradar combinaciones de AP para permitir la minería en la Amazonía brasileña. Se indica que degradar (abrir) toda la red de AP de la región para desarrollar 242 depósitos minerales adicionales causaría 183 km2 de deforestación por minería, la mitad de esto en regiones altamente biodiversas. Este escenario también requeriría 1.463 km de nuevos caminos que faciliten el acceso a la región, causando deforestación indirecta (estimada en 40 veces más que el desmonte minero directo) y fragmentación del bosque. La degradación de menos áreas protegidas reduciría a la mitad los impactos de la expansión de la mina, pero requeriría caminos de acceso más largos por depósito adicional minado para evitar cruzar áreas aún protegidas. Finalmente se incorpora en el estudio, una advertencia que el desarrollo sostenible y salvaguardar la biodiversidad en las regiones ricas en minerales, requiere una planificación estratégica a largo plazo que incluya la identificación de áreas prohibidas críticas para la conservación y el diseño de políticas para reducir el impacto de la infraestructura al brindar acceso a nuevas áreas mineras.

LO QUE PERMITIRÍA LA MINERÍA EN LA SELVA AMAZÓNICA

Eso permitiría explotar unos 242 yacimientos adicionales de oro y cobre y otros minerales, según el estudio. Pero ese desarrollo también llevaría a la deforestación de unos 7.626 kilómetros cuadrados (un área mayor que el estado estadounidense de Delaware) en los próximos 30 años.

Los investigadores compararon esa cifra con los 4.254 kilómetros cuadrados de deforestación estimados si las protecciones continúan en su forma actual.

“El estudio esboza el tamaño del daño y lo que puede ocurrir si este gobierno sigue promoviendo la minería en las áreas protegidas”, indica Ane Alencar, directora científica del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonia (IPAM).

Las minas en sí mismas crearían relativamente la deforestación directa, pero la construcción de nuevas carreteras para llegar a ellas permitiría a los madereros ilegales, a los acaparadores de tierras y a los ganaderos un acceso más fácil a partes relativamente intactas de la selva.

LA DEFORESTACIÓN SERÍA MAYOR SI SE APLICA EN TODA LA AMAZONIA 

La destrucción potencial sería aún mayor si se aplicara la misma metodología en toda la Amazonia, según Juliana Siqueira-Gay, ingeniera ambiental y autora principal del estudio.

Las nuevas zonas de explotación minera se encuentran a menudo en algunas de las áreas de mayor biodiversidad del planeta y sólo deberían abrirse si existen planes para evitar esta destrucción adicional, dijo Siqueira-Gay, que realizó el estudio mientras estaba en la Universidad de Sao Paulo y ahora trabaja en el grupo de reflexión sobre sostenibilidad Instituto Escolhas.

Philip Fearnside, ecologista del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (INPA), dijo que el estudio aporta información al debate político al cuantificar lo que está en juego, pero sostiene que los autores del estudio deberían ir más allá.

Sería un gran desastre natural aumentando así el cambio climático, dando paso en un futuro próximo a una mayor escala en toda la región del hemisferio sur.

*ANALISTA DEL CENTRO DE INVESTIGACIÓN FORENSE, CIENCIA Y NUEVAS TECNOLOGÍAS

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