lunes 14 de junio de 2021

Testimonios

Volcán Puyehue: 10 años, 10 relatos (Primera parte)

Hace una década la ciudad se oscureció en plena tarde. Recuerdos de un evento que sepultó a la ciudad bajo cenizas.

viernes 04 de junio de 2021
Volcán Puyehue: 10 años, 10 relatos (Primera parte)

Por Cecilia Russo.

El 4 de junio de 2011 no fue un día más para los habitantes Bariloche. Ese día se inició uno de los procesos volcánicos más violentos de las últimas décadas en la región. A la media tarde de ese día comenzó la erupción del cordón Caulle, parte del complejo volcánico que incluye al volcán Puyehue.

A diez años de ese evento, trabajadores del cerro Catedral  compartieron a ANB sus recuerdos, imágenes y el impacto que les generó la experciencia de ese evento.

Una garra negra

Juan Cid, esa tarde estaba trabajando en la zona de Lynch, en el Cerro Catedral: “estábamos terminando de armar la plataforma y de dejar todo en condiciones como para habilitar al público. Mi compañero miró para el lado de la Cordillera y me dice: que raro que esta el día. Eso me quedo dando vueltas todo el día hasta que sucedió lo que todos ya sabemos: la erupción”. 

 A las 16 de la tarde, la visibilidad era nula. (Foto: Carina Piñapil)

“El viento estaba muy inestable, las ráfagas por momentos fueron muy intensas;  en segundos se vio como una garra negra, todo oscuro. Eran las 16 horas y quedamos sin tener visibilidad ni nada. Y empezó a caernos arriba de nuestra ropa las cenizas. Por suerte pudimos evacuar a todas las personas porque no sabíamos cómo resolver la situación”

Una nube muy oscura

Para Ricardo “Bruja” Verón, también trabajador de Catedral, “fue algo fuera de lo común”. Sentimiento compartido al 100%: “Ese día estábamos trabajando al público. Un compañero, que estaba en Superior, me dice: Bruja, está cayendo algo raro del cielo. Levanto la mirada y se ve una nube oscura. Pensé que era de tormenta. Al rato esa nube empezó a venirse cada vez más y me llama otro muchacho que nos avisa: está pasando algo raro porque está cayendo cenizas. Empezamos a googlear y ahí nos enteramos de la explosión del volcán del lado chileno. Fue cuestión de minutos desde que esa nube avanzó, nos tapó y se volvió todo oscuro”.

(Foto: Carina Piñapil)

“Lo primero que hice fue sacar la cuenta de la gente que teníamos arriba. Eran unos cinco viajes de Cable Carril. Empezamos a bajar a todo el mundo de inmediato. La gente se sacaba fotos, se reía, no entendía lo que pasaba. Por suerte nadie entró en pánico”.

No es una mancha de tormenta

Carlos Vera esa tarde estaba trabajando en Cable Carril: “Nosotros acá veíamos una mancha negra. Al principio pensamos que era una mancha de tormenta. Pero a la hora  se empezó a poner muy feo. Quedamos a oscuras, no sabíamos lo que estaba pasando ni lo que se nos venía encima. Empezó a aparecer gente con mucha arenilla y cenizas en la vestimenta.  La orden fue evacuar. Terminamos totalmente a oscuras, no se veía nada. Fue impresionante. Por primera vez en mis 58 años, veía algo así”.

Video "Cenizas. 10 Años" (Chiwi Giambirtone)

Parecía una película de suspenso

Walter Soto, también desde Lynch, cerca de las 15:30 se dio cuenta que algo no estaba bien: “miré hacia el cerro Tronador y vi una gran medialuna de nube negra que venía hacia nosotros. Parecía que se avecinaba una tormenta; además el viento había aumentado bastante y en cuestión de  minutos empezó como a neviscar pero para nuestra sorpresa era ceniza lo que caía. Fue todo muy rápido. Automáticamente, cortamos el ascenso y nos dispusimos evacuar a los turistas que se encontraban en la confitería Lynch, obviamente los turistas estaban totalmente asustados y asombrados”.

Lo primero que se hizo fue evacuar a los pocos turistas que quedaban en en cerro. (Foto: Carina Piñapil)

“Una vez que terminamos, apagamos todo, cubrimos el motor con una lona y los dos últimos operarios nos dispusimos a bajar hacia la estación superior del Cable Carril para luego descender a la base del cerro Catedral. Realmente  parecía una película de suspenso porque a medida que pasaba el tiempo la ceniza no paraba de caer y se le sumaba el sonido de las descargas eléctricas”.

Un gran flash

Carina Piñapil trabajó más de 20 años como fotógrafa en Catedral, pero nunca vio una imagen como la de ese 4 de junio que vivirá para siempre en su memoria: “Creímos que se venía una lluvia fuertísima, ya que el tono azulado en las nubes pasó a ser negro y oscuro. La tarde se volvió noche y mientras descendíamos por la aerosilla, sólo podíamos escuchar las explosiones y aquellos relámpagos que iluminaban parte de la montaña cómo si fuese un gran flash”.

Oscuridad, relámpagos y explosiones. Las cenizas del volcán avanzabasn (Foto: Carina Piñapil)

“La gente desconcertada, con miedo, con incertidumbre, con lágrimas, era atendida por el personal del Cerro. Pero la odisea no terminaba allí, porque la visibilidad era extremadamente reducida lo que hacía casi imposible manejar hasta el cruce a Catedral dónde recién se veían las primeras luces”.

“Un 4 de Junio que siempre quedará en mí memoria y la de mis compañeros que vivimos secuencialmente como nuestro cielo se nos apagó”. (ANB)

 

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