Sacaron componentes de la factura de energía, pero ¿qué pagamos los usuarios? | ANBariloche
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Sacaron componentes de la factura de energía, pero ¿qué pagamos los usuarios?

Denuncian que a pesar de haber retirado los componentes del talón B, continúan figurando ítems que no fueron explicados.
16/01/2020 00:00 Hs.
El edificio nuevo de la CEB también fue objeto de denuncias.
El edificio nuevo de la CEB también fue objeto de denuncias.

En septiembre de 2019, un grupo de vecinos encabezados por el escribano Leandro Costa Brutten denunciaba el cobro de componentes irregulares en la factura de la electricidad a cargo de la CEB (Cooperativa de Electricidad Bariloche) y días después, la institución decidió quitarlos, pero ¿cómo sigue la situación?

Los reclamos  contra la CEB no cesan. Además de los aumentos en los costos del servicio, durante mucho tiempo los usuarios debieron pagar componentes del llamado “talón B” que no tenían relación directa con la energía eléctrica. Dos de ellos, “gravísimos”, en palabras de Costa Brutten, eran el Fideicomiso y el Aporte Beneficio 0 que juntos sumaban casi un 45 por ciento del total de lo que abonaba cada titular.

En su momento, el escribano expuso que la CEB realizaba “aumentos encubiertos sin ningún tipo de control del EPRE (Entre Provincial de Regulación de la Electricidad)”. Días después de que la denuncia haya tomado estado público y además se hicieran eco miles de vecinos a través de páginas de Facebook, desde la CEB tomaron la decisión de dejar de cobrar estos ítems.

La polémica no quedó allí, porque luego de que dejaran de cobrar los componentes mencionados, en la factura de la luz aparecieron otros que fueron aprobados por el EPRE, aunque “pedimos detalles para saber de qué se trata cada uno y solo nos dijeron que los avaló el ente”, señaló Costa Brutten.

En este sentido, el escribano apuntó directamente contra el ente que “lejos de proteger al usuario, es parte de todos los apropiamientos que hizo la CEB”.  Así, remarcó que la institución encargada de brindar el servicio de electricidad en la ciudad, “no solo desvirtuó la boleta al crear un ‘talón B’ en el que cobraba cosas que no tenían absolutamente nada que ver con la luz en sí, sino que el EPRE avaló que eso sucediera”.

Por esta razón, meses atrás, Costa Brutten decidió remitir el reclamo que firmaron más de 20 mil usuarios, directamente a un organismo nacional y fue el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) el que se expidió al respecto.

“El Fideicomiso nunca se constituyó legalmente, por lo que no sabemos dónde fue el dinero que todos los usuarios pagaban y el Aporte Beneficio 0 es una tomada de pelo directamente”, criticó el hombre y añadió que “sacaron esos componentes y agregaron otros que aparentemente habría aprobado el EPRE pero no llamaron a una audiencia pública siquiera para explicar y aclarar de qué se trata todo lo que pagamos los usuarios que nada tiene que ver con el servicio o los impuestos legales”.

“La CEB es una entidad que se aprovecha de tener un servicio público a su cargo para cobrarnos cosas que de ninguna otra manera podrían cobrar”, sentenció y agregó que “usan un servicio para sostener ingresos de los cuales no les rinden cuentas a nadie”.

Costa Brutten fue más allá y señaló que “tampoco hay una decisión  de restituir a los usuarios los millonarios aumentos encubiertos que sumaban el 45 por ciento de cada consumo mensual bajo los ítems Fideicomiso y Aporte Beneficio 0”.

Desde la Cooperativa de Electricidad Bariloche no hubo respuestas a la consulta de este medio para conocer en detalle los ítems aprobados por el EPRE que ahora figuran en la boleta.

La CEB, ¿una estructura fuera del sistema?

El reclamo del escribano, al que suscriben miles de usuarios, no solo apunta a los ítems cobrados en la boleta de la luz sino también a otras “irregularidades” en las que incurriría la CEB.

El 1 de octubre, la institución inauguró el nuevo edificio ubicado sobre John O’Connor 56, a pocos metros de donde había funcionado anteriormente. Días después, Costa Brutten realizó una presentación ante el Tribunal de Faltas debido a que el edificio no contaba con habilitación comercial por no tener el final de obra aprobado.

En aquel momento, en la nota presentada, Costa Brutten apuntaba contra el municipio también argumentando que “mientras a los contribuyentes nos imponen condiciones inflexibles para tramitar las habilitaciones comerciales y final de obra de viviendas y edificios, por el contrario a la entidad cooperativa prestadora de servicios públicos de Bariloche, le permiten funcionar y llevar adelante los trámites sin acreditar el cumplimiento de básicas exigencias legales como resultan ser el certificado de final de obra y la habilitación comercial”.

Según declaraciones del hombre, el edificio no cuenta con estacionamiento, se excedió en los metros de altura máximos establecidos por el Código Urbano y en la cantidad de metros cuadrados de oficinas.

Además, también el lugar donde funciona el SEAS y sus consultorios médicos, “es un lugar donde nunca podría funcionar nada relacionado a la salud”. Debido a esto, para Costa Brutten, “la CEB es una estructura que está totalmente fuera del sistema y tiene un mecanismo paralelo de regulación en el que no solo el EPRE sino todos los organismos de protección del consumidor, hicieron vista gorda y peor aún, realizaron las maniobras para permitir que la institución funcione como lo hace, cometiendo fraude regulatorio”.

Ahora, Costa Brutten indicó que esperarán la resolución final del Inaes y en febrero podrían presentar además, un recurso de hábeas data en la Justicia debido a que desde la CEB no responderían los pedidos de documentación remitidos por el escribano. (ANB)