Acampar ya no es una elección para abaratar costos | ANBariloche
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Acampar ya no es una elección para abaratar costos

La temporada de verano es la favorita de quienes disfrutan de la naturaleza y sobre todo, por quienes eligen pernoctar al aire libre, pero ¿sigue siendo la opción más barata?
27/01/2019 00:00 Hs.
Las tarifas para acampar oscilan entre los 250 y 400 pesos por día por persona.
Las tarifas para acampar oscilan entre los 250 y 400 pesos por día por persona.

El verano, las altas temperaturas y la posibilidad de conectar con la naturaleza de manera más directa, hacen que muchos turistas decidan acampar a la hora de llegar a visitar la ciudad. Durante mucho tiempo, el camping era la opción más barata de alojamiento en la cordillera, pero actualmente, los precios cambiaron.

Los campings proliferaron en Bariloche y hay más de 50 habilitados, dentro del ejido municipal pero también en la zona sur del Parque Nacional Nahuel Huapi, sin tener en cuenta aquellos de modalidad “libre”, es decir que no cuentan con servicios.

Variedad hay para todos los gustos y además de la parcela para instalar la carpa y un fogón para acompañar sobre todo las noches de campamento, muchos visitantes buscan además mejores y mayores comodidades.

Así, hay campings que ofrecen los servicios clásicos como baños, agua caliente y proveduría, pero también están los que tienen mayor oferta y cuentan con piletas, sala de juegos, conexión Wi Fi y hasta dormis en el mismo predio.

Los precios, por supuesto, varían de acuerdo a los servicios y a la zona del camping, pero las tarifas arrancan en los 250 pesos por día por persona y llegan hasta los 450 en los más “famosos” de la zona.

Además, muchos también ofrecen la oportunidad de pasar el día en sus instalaciones sin pernocte, opción muy elegida por quienes quieren pasar un día de playa o comer un asado, ya que solo en los lugares habilitados se puede encender fogatas.

Las tarifas no están muy alejadas de los precios de un hostel y en grupos grandes, a veces los precios son similares. Desde la Asociación de Hostels de Bariloche indicaron que una noche en habitación compartida con desayuno incluido, ronda los 650 o 700 pesos por noche, que muchas veces comparada con la tarifa de un camping, no es mucho más costosa.

“La gente viene a los campings solo porque le gusta acampar, al que no le gusta todo lo que implica irse de campamento, no se queda ni por más tarifa económica que haya”, indicó a ANB Antonio Jalil, del camping Huenei Ruca ubicado en Colonia Suiza.

Es que las actividades en torno al campamento además, implican estar en contacto permanente con la naturaleza. La búsqueda de leña para el fogón, cocinar con pocos y muchas veces rudimentarios elementos, y pasar el día entero al aire libre son parte obligada de un campamento.

El camping de Colonia Suiza es quizás, uno de los más antiguos de la ciudad. Comenzó a funcionar hace unos cuarenta años y es el elegido por muchos barilochenses para ir a pasar un fin de semana y disfrutar de la playa con la que cuenta.

“Este año es una muy buena temporada. Generalmente trabajamos bien las primeras dos semanas de enero y después merma, pero esta vez no bajó a cantidad de gente todavía”, sostuvo Jalil.

La alta demanda de visitantes implicó que se tuviera que rechazar a muchos clientes, sobre todo locales, que llegaban a pasar el día o a hacer campamentos cortos.

Quienes eligen salir de camping, generalmente, reinciden en su elección y muchas veces, hasta en el lugar elegido para instalar la carpa durante la estadía en la ciudad. “Viene mucha gente nueva, pero son muchos también los que vienen cada año hace mucho tiempo y ya son de la casa”, expresó Jalil.

Uno de los complejos más completos en la ciudad es quizás, El Yeti, ubicado sobre la avenida Bustillo, que comenzó a funcionar en 1963, “el primer camping organizado de la ciudad”, sostuvo Juan Carlos Gerez, propietario del lugar.

Allí, la oferta y cantidad de servicios se multiplicó con el tiempo. Además de las tradicionales parcelas para acampar, se ofrecen otras con baño privado y también bungalows, cabañas, piscina, cancha de paddle y hasta jacuzzi.

Para Gerez, las primeras dos semanas de enero fueron mucho mejor que la temporada 2018, pero luego, la difusión que tuvo el brote de hantavirus “nos hizo caer brutalmente”, indicó.

De todas maneras, en los más de 45 años que lleva frente al camping, asegura que hay gente que lo acompaña desde hace décadas y que ya “se sienten como en su propia casa”.

Los hostels, para el propietario de El Yeti, significaron una competencia bastante fuerte aunque “nosotros apuntamos a un público familiar y no tanto joven. Para las familias, compartir habitación y espacios chicos, no es lo más cómodo a veces”, explicó.

A diferencia de años anteriores, actualmente el público de los campings cambió la modalidad de estadía. “Antes la gente se quedaba dos semanas o más y ahora el que se queda tres días, ya te sorprende”, remarcó Gerez.

La oferta se amplía y aunque los costos no sean tan diferentes a la opción de una habitación compartida en un hostel, quienes eligen llegar a Bariloche de campamento, lo hacen porque disfrutan de la “ceremonia” que implica. (ANB)

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