Vivir en medio de la tranquilidad: Villa Lago Gutiérrez | ANBariloche
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Vivir en medio de la tranquilidad: Villa Lago Gutiérrez

Es un barrio extenso en superficie pero muy poco poblado. La paz de sus calles invita a disfrutar de la increíble naturaleza, a pocos kilómetros de la ciudad.
02/07/2016 00:00 Hs.
Alrededor de 180 personas viven en Villa Lago Gutiérrez.
Alrededor de 180 personas viven en Villa Lago Gutiérrez.

La vida en Villa Lago Gutiérrez transcurre entre bosques, árboles altísimos de mucha historia, pocas viviendas y una impagable vista al lago del que sacó su nombre el barrio.

No son más de 180 las familias que viven en uno de los barrios más alejados de la ciudad, camino al sur y eso se siente en la tranquilidad de las calles. La mayoría de los loteos son grandes, y se encuentran tupidos por árboles que de alguna manera, los mantienen resguardados.

Foto: Emiliano Rodríguez.

Hace unos 40 años llegaban los primeros vecinos que todavía viven disfrutando la paz que ofrece el barrio. “Me duermo unas siestas santiagueñas acá” dice entre risas, Rita, una rosarina que un día dejó todo en su ciudad natal para criar a sus hijos en Bariloche, en la naturaleza, en un lugar que si hoy es alejado de la ciudad, cuatro décadas atrás prácticamente estaba aparte del pueblo.

Rita y Bruno guardan innumerables recuerdos de la época inicial del barrio. Recuerdan que a fines de la década del 70, cuando llegaron  a la ciudad, había solo 3 casas – contando la de ellos – en el barrio donde hoy hay varias decenas más de propiedades.

Bruno trabajaba en una empresa de construcciones y aprovechó esto para que con las máquinas de la firma pudieran abrir algunas calles en el barrio, las mismas que hoy se transitan entre maitenes y radales.

“Una vez un toro corrió a mi hijo hasta la casa”, recuerda Rita en relación a o deshabitado del área. El lugar, casi un campo más, tenía más población animal entre vacas, caballos y gallinas, que vecinos mismos.

Foto: Emiliano Rodríguez.

De a poco fueron llegando más vecinos. “Un grupo de amigos compró una hectárea que se vendía y ahí se hicieron como diez casas”, relata Bruno y añade que luego, cada fin de año se juntaban en alguna de las casas de los pocos habitantes del barrio y festejaban juntos. “Una vez mi hijo hizo de Papa Noel. Nos divertíamos mucho”, rememora.

Actualmente el barrio no cuenta con todos los servicios. El gas, reclamado por los vecinos, no llega como a tantos otros lugares de la ciudad, y entonces se recurre a la leña o a las garrafas para mantener una casa abrigada.  “El gas está muy verde, dudo que llegue pronto”, sostiene Rita y su vecino, Fernando, añade que hace poco se anotó en el Plan Calor, pero hasta ahora no llegó la leña.

La ruta 82, otra de las obras prometidas durante mucho tiempo, está más cerca de concretarse. Los cordones cuneta ya están finalizados y el terreno está aplanado, lo que hace más fácil transitar por la zona. Los vecinos esperan la finalización de los trabajos porque de alguna manera, va a contribuir a acortar las distancias que se sienten mucho, especialmente para los vecinos que no cuentan con vehículo.

Foto: Emiliano Rodríguez.

El transporte urbano no tiene mucha frecuencia en la zona. Quizás debido a la escasa población, por lo que se limita a los horarios centrales de las escuelas. “El colectivo pasa  a las 8, al mediodía y después el último a las 7”, cuenta Gimena, una colombiana que hace poco está en Bariloche y ahora vive en Villa Lago Gutiérrez.

En el resto de los horarios, el colectivo que más cerca los deja es el que ingresa a Villa Los Coihues, barrio con el que comparten el lago Gutiérrez, preferido por miles de turistas y barilochenses  durante el verano, pero esto implica tener que caminar más de cuatro kilómetros entre un vecindario y el otro.

Hace poco comenzaron a abrir más almacenes en la zona. “Hace muy poquito que tenemos un lugar con carga virtual”, señala Fernando como ejemplo de lo poco habitado que está el lugar. “La paz que hay acá es increíble. Escuchá”, señala Bruno con un gesto que indica el silencio que se percibe al bajar la voz.

El barrio se erige así. Inmenso, poco poblado, natural. Las calles invitan a escuchar el silencio que no es fácil conseguir en pleno centro de Bariloche. De fondo, y hacia donde se mire, las montañas rodean un lugar que de a poco, está siendo más elegido para vivir. (ANB)

Foto: Patricia Caviglia.
Foto: Patricia Caviglia.
Foto: Emiliano Rodríguez.
Foto: Patricia Caviglia.
Foto: Patricia Caviglia.
Foto: Emiliano Rodríguez.
Rita y Bruno viven en el barrio hace casi 40 años.