De un huevo de Dinosaurio a un caparazón de Gliptodonte | ANBariloche
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De un huevo de Dinosaurio a un caparazón de Gliptodonte

Luego del hallazgo de un ejemplar de este tipo, hay muchas preguntas para responder. ¿Qué hacer en caso de encontrar un resto fósil? ¿A quién dar aviso? Las respuestas, en esta columna de opinión.
10/01/2016 00:00 Hs.
 Caparazón de Gliptodonte expuesto en el Museo Paleontológico Bariloche.
Caparazón de Gliptodonte expuesto en el Museo Paleontológico Bariloche.

Por Ari Iglesias (*)

Hace apenas dos semanas la noticia del hallazgo de un huevo de dinosaurio en plena navidad fue noticia en los diarios más importantes del país. El Martes 22 de Diciembre un vecino de la ciudad de Ezeiza, a 40 Km de Buenos Aires, bajó de su auto porque divisó en el perfil de una cuneta, una prominencia gigantesca que asomaba. Esta persona reconoció un patrón muy peculiar sobre la superficie curva del objeto, que le recordó el aspecto e un huevo. Cavó con las manos y con una pala hasta que liberó gran parte del imponente objeto ovoide. Aparentemente dio aviso a la policía. No obstante, lamentó que ningún equipo científico se haya hecho presente en el lugar, ya que el "huevo" comenzó a resquebrajarse tras haber sido dejado a la intemperie, sin el "barro" que lo cubría hasta ese momento. Luego de que el hallazgo de un "huevo de dinosaurio fósil en Ezeiza" se publicara en los medios, varios paleontólogos dieron el aviso de que se trataba de un formidable caparazón de un grupo extinto de mamífero, denominado Gliptodonte.

Más allá de la sorpresa, conmoción y afortunado hallazgo, quedan en evidencia en esta noticia numerosas preguntas, enseñanzas y alusiones a examinar, especialmente al vivir cercano a un sitio de riqueza fosilífera tan grande como es la Patagonia.

En primer lugar, podemos preguntarnos: ¿Si yo encuentro un huevo de dinosaurio, que puedo hacer? También, ¿A quién pertenecen los materiales fósiles?, ¿Por qué debo avisar si es que hallo un fósil en forma casual y en un terreno que no es estatal?

Utilizando nuevamente el caso del Gliptodonte en Ezeiza, podemos reconocer varias de las acciones que responden a estas interesantes preguntas. Es muy probable que el hombre que halló el "famoso huevo", haya despertado curiosidad por un objeto que se encontraba en un ambiente no común para encontrar algo de tamaña proporción. En la región de Ezeiza y en casi toda la Pampa Húmeda, los sedimentos del Cuaternario (periodo de tiempo de hasta los 3 millones de años), suelen preservar la antigua megafauna que existió en Argentina y América del Sur. Es bastante común que se encuentren restos de estos grandes mamíferos el cabar en la plaza central de una ciudad en La Pampa, construir un edificio en Córdoba, o realizar cortes de material en caminos en La Plata. No obstante al realizar un hallazgo como este cualquiera de nosotros se habría exaltado de la alegría e intentado profundizar sobre el tema. La curiosidad es algo natural en el hombre y si no fuera por ello, descubrimientos como este nunca llegarían a la ciencia y al conocimiento humano.

El gran problema que suscita el hallazgo y la curiosidad de materiales fósiles como este, es que el impulso de los descubridores lleva muchas veces a la destrucción final de piezas que se han preservado por miles y millones de años. En el caso de Ezeiza, el sedimento del Cuaternario es muy sencillo de cavar (con las manos) y el fósil es aún bastante duro como para inclusive lavarlo y dejarlo libre del sedimento fácilmente. El problema vino después y el mismo excavador se dio cuenta, al quedar libre y nuevamente en contacto con la atmósfera, comenzó a secarse y craquelarse sin posibilidad de volver atrás. Es que hay que saber cuando es suficiente y parar, los técnicos paleontólogos que trabajan en los museos lo saben muy bien. Es muy común que llamen a los científicos idóneos ya bastante tarde como para poder colaborar en la recuperación de materiales dañados.

El afortunado hombre que halló al gliptodonte, obró bien en dar aviso a la policía. La fuerza de seguridad y entidades gubernamentales conocen la importancia de estos hallazgos o por lo menos saben como son los canales de aviso para que el material fósil sea debidamente tratado. Esto es porque existen leyes nacionales y provinciales específicas para estos materiales, resguardados como Patrimonio Paleontológico de las provincias y a nivel nacional. Esto quiere decir que los fósiles hallados en Argentina son nuestros y debemos cuidarlos, protegerlos y estudiarlos. Las leyes provinciales establecen que hay entes gubernamentales específicos que se encargan del patrimonio fosilífero de cada provincia. En general esto lo cumplen las Secretarías de Cultura a nivel provincial, pero muchas veces las personas y en casos las fuerzas de seguridad desconocen donde o quienes son las personas específicamente a contactar. Si es que se desconoce el ente regulador específico de esa provincia, bien se hace en dar aviso a la fuerza policial, gendarmería, guarda parques, museos, municipalidad, etc…

Entonces volvemos a la pregunta… ¿Si yo encuentro un huevo de dinosaurio, que puedo hacer?

Pues lo más importante es dar el aviso de hallazgo, tan pronto se esta seguro de haber encontrado algo que no es "normal". Muy importante es registrarlo sin alterarlo, sacando una foto de lejos y de cerca. Los entes gubernamentales encargados de estos materiales tienen la obligación de enviar personal idóneo dentro de un periodo de tiempo muy acotado.

Si bien sabemos que se trata de un mamífero extinto ya conocido para la ciencia, el Gliptodonte de Ezeiza aún no ha sido catalogado por un científico, y existe la posibilidad de que se trate de una especie nueva. Aún siendo una especie conocida, es probable que este nuevo fósil brinde información sobre la especie o su distribución que no se conocía. Los restos fósiles nos dan indicios muy importantes y variados cuando son hallados, sobre su comportamiento, sobre el clima de la época y sobre las conexiones bióticas entre regiones y continentes. Sabemos que los gliptodontes eran pastadores en pampas húmedas, cavaban y vivían en cuevas como sus parientes los quirquinchos o peludos, llegaron a convivir con el hombre, lograron pasar a América del Norte por el Itsmo de Panamá y se extinguieron junto con la megafauna sudamericana.

Otro caso, más local: En la región de la ciudad de Comallo (Río Negro), sobre la traza de la nueva ruta nacional 23, se encontraba trabajando una topadora de una de las empresas constructoras viales. El maquinista, mientras desintegraba una fuerte montaña rocosa, notó que con la pala había rozado un cuerpo ovoide blanco, paró la máquina, bajó y observó atónito que había destapado el cráneo de un organismo prehistórico. Dio aviso al capataz de la obra quien dio el correspondiente aviso a la Municipalidad de Comallo. Avisado el secretario de Cultura, se comunicó con el Gobierno Provincial y con el Museo Paleontológico de Bariloche quien avisó y envió Paleontólogos del INIBIOMA (CONICET-UNCOMA) a revisar el hallazgo. Al siguiente día estábamos observando uno de los mejores cráneos de Toxodóntidos (mamíferos pastadores extintos de gran porte) que se hallaron en la región de Comallo. Realizamos un informe científico que fue enviado al Ente Regulador del Patrimonio Paleontológico de Río Negro (que para esta provincia, es la Subsecretaría de Cultura de la Gobernación). El daño provocado por la pala topadora era irreversible, no obstante recuperamos todos los pedazos. De no haber estado la topadora nunca nos hubiéramos enterado de que eso estaba allí. Tampoco si el maquinista no hubiera sido curioso, o si no hubiesen dado el aviso (por ley las empresas deben dar aviso de estos hallazgos y por ley la entidad gubernamental debe dar una respuesta dentro de las 72 horas).

¿Por qué debo avisar si es que hallo un fósil en forma casual y en un terreno que no es estatal?

Mientras trabajábamos en Comallo, se acercó mucha gente. Nos realizaron entrevistas y sacaron muchas fotos. Volvimos a dar charlas para explicar que se había encontrado, como se procedió y cuál era la importancia de tamaño hallazgo. Una de las personas que se acercó, nos avisó que en su campo había hallado un "gran huevo fósil". Nos explicó que estaba seguro, ya que tenía los huesos del embrión en su interior. No obstante aún le llamaba la atención la estructura de su caparazón particionado en fragmentos. Luego de entender la estructura los paleontologos se dieron cuenta de que se trataba de un armadillo totalmente enroscado en su cuerpo a modo de "huevo" y que los huesos correspondían al organismo bajo su coraza. Muy pocos fósiles han sido hallados de esa forma y preservados en forma completa, y ninguno en la ciudad de Comallo. La información que aguarda ser estudiada de esa pieza es importantísima para entender ese grupo fósil.

Los materiales fósiles hallados en esta provincia, son Patrimonio Paleontológico de la Provincia de Río Negro, sean o no hallados en campos privados. Muchas especies fósiles son halladas en forma fortuita por personas que recorren nuestro territorio. Que den aviso a los museos, investigadores y entidades gubernamentales depende de que muchas de ellas sean conocidas para la ciencia y valorizadas para la ciencia y para el patrimonio de la región.

 

(*)Paleontólogo del INBIOMA (CONICET-UNCOMA)