Los quehaceres del campo, una manera de mantener viva la tradición | ANBariloche
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Los quehaceres del campo, una manera de mantener viva la tradición

César Ayuelef es uno de los tantos gauchos que mantiene la zona. Nació en Pichileufu, pero la vida lo llevó a Pilcaniyeu, donde echó raíces. Trabaja el cuero, y así “mantengo vivas las enseñanzas de mi abuelo”, le explicó a ANB.
31/10/2015 00:00 Hs.
Foto: Emiliano Rodríguez.
Foto: Emiliano Rodríguez.

Por Claudia Olate

Encontrar a un gaucho en el camino es una parada obligada. Las historias, anécdotas y recuerdos que se reflejan en esos ojos que se cobijan del sol con un sombrero o una boina, son merecedoras de tardes largas con mates de por medio, para atesorar relatos que de lo contrario, se perderán con el paso del tiempo. César Ayuelef fue esa parada obligada en el recorrido que realizó ANB por Pilcaniyeu.

Con bombachas impecables, tableadas y sin arrugas y unas botas bien lustradas, César muestra su trabajo: un galpón lleno de sogas, de riendas y de lonjas de cuero listas para ser trabajadas por esas manos que esquilaron ovejas, que domaron potros y que hoy se acostumbraron un poco a la vida del pueblo.

“Nací en Pichileufu, y me crié un poco guacho, siempre andando de acá para allá, dónde me necesitaran yo iba”, relata con la mirada perdida, como intentando hilvanar las historias que perduran en su memoria.  En todo momento recuerda a su abuelo, de apellido Paleta, con quien se crió y vivió hasta los 25 años. Con César, fueron quince los hermanos de la familia, aunque todos de distinto apellido. El único Ayuelef es él, y recuerda que recién cuando fue grande supieron todos que no era Paleta, ya que lo relacionaban con su abuelo, sin pensar que tenía otro apellido.

El gaucho recuerda cómo vivió todos esos años junto a su familia, siempre cuidando de su abuelo, hasta “que llegó mi mujer y me sacó de ahí”, cuenta entre risas, con picardía. Mucho antes de eso, cuando César tenía 9 años ya recorría los campos vecinos esquilando ovejas o chivas. “La vida en el campo era muy difícil”, recuerda, “mucho sacrificio, mucho esfuerzo”, añade con algo de tristeza.

Pero se muestra agradecido con la vida y con Dios, porque siempre lo protegió, asegura, entre anécdotas de los quehaceres del campo. Alegremente evoca los sabios consejos que le dejó su abuelo, “él me decía que si iba a una fiesta, no vaya a descompaginarla, si me pasaba algo, me decía que me haga a un lado y sobre todo que sea honrado, que no me ocupe de lo que no era mío”. Esos avisos los guardó hasta hoy, y con 75 años sobre su espalda, intenta hacer lo mismo con sus 4 hijos y sus 9 nietos.

Pasaron muchos años desde que salió del campo donde se crió, pero las costumbres y las tradiciones permanecen intactas, aunque con pesar asegura que “se están perdiendo muchas cosas que hacen a la vida de un hombre de campo”. César afirma que son pocos los que hoy saben domar potros, o manear una vaca, y que es poca la gente joven que quiera seguir con las costumbres de antaño. Pero a falta de muchachos está él, como tantos otros, que cada tarde va a su galpón y trabaja las lonjas de cuero hasta que se convierten en perfectas riendas que serán lucidas en algún caballo.

Él ya no tiene caballo. Hasta el año pasado tenía uno que mantenía en el amplio terreno en el que vive con Máxima, su compañera de toda la vida, pero decidió venderlo porque “tener un animal es como tener un hijo, uno no puede hacer nada ni pensar en salir porque tenés que darle comida al caballo”, comenta César señalando el lugar donde antes pastaba su fiel amigo.

De fondo se escuchan los gallos que cantan, algún que otro auto que pasa, y luego el silencio, que no se disfruta nunca en el medio de una ciudad. César sale a la puerta de su galpón y asegura que puede estar todo el día contando historias de su vida, pero que lo dejará para otra ocasión. Se saca el sombrero y se despide, con la humildad que tiene la gente que vivió en el campo y mantiene los valores aprendidos de chicos. (ANB)

Foto: Emiliano Rodríguez.
Foto: Emiliano Rodríguez.
Foto: Emiliano Rodríguez.
Foto: Emiliano Rodríguez.
Foto: Emiliano Rodríguez.
Foto: Emiliano Rodríguez.
Foto: Emiliano Rodríguez.
Foto: Emiliano Rodríguez.
Foto: Emiliano Rodríguez.