Fuentes "descuartiza" Bariloche para entender la ciudad | ANBariloche
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Fuentes "descuartiza" Bariloche para entender la ciudad

El historiador y escritor Ricardo Daniel Fuentes publicará en las próximas semanas "El Descuartizador (Ensayo en fragmentos para entender la ciudad) de San Carlos de Bariloche. Historia oral en los límites" (editorial De los Cuatro Vientos). La mirada sobre la construcción de la identidad de la ciudad y el peso de los sectores dominantes para imponer una "historia" hegemónica. A través de los relatos orales, populares, de los límites, pone en crisis desde la fundación de Bariloche hasta su presente. ANB presenta un extracto y adelanto.
20/10/2013 00:00 Hs.
Fuentes "descuartiza" Bariloche para entender la ciudad
Fuentes "descuartiza" Bariloche para entender la ciudad

El capítulo 4 de "El Descuartizador (Ensayo en fragmentos para entender la ciudad) de San Carlos de Bariloche. Historia oral en los límites" refiere a la crisis política de la localidad -reinterpretando incluso, la idea de crisis, en tanto no sólo relacionada con los vaivenes institucionales-, y está dividido en cuatro partes. El propio fuentes explica a ANB: el primero es "la identidad: ¿ nostalgia, búsqueda o construcción; el segundo es sobre los imaginarios urbanos y el la construcción espacial de Bariloche; otro sobre memoria e historias locales; y el último sobre política". Ese último punto incluye "un análisis -como punto final y de partida a la vez- sobre cómo se gestó el 20 de diciembre de 2012", día de los saqueos.

El libro será presentado en el local de la UnTER -Elflein 735-, el sábado 16 de noviembre a las 18,30 horas.

ANB presenta la primera parte de un extracto adelanto del capítulo 4 de "El Descuartizador". El próximo domingo, una segunda entrega.

La Democracia Participativa como deuda: Partidos, militantes y Sistema Representativo.

En los últimos años, la inestabilidad política local acompañó las sucesivas crisis nacionales, pero no solamente fueron un eco tardío de éstas. Una característica marcada del funcionamiento del espacio político local es que, en cada momento crítico, reprodujo a nivel micro, el grado de verticalismo existente a escala nacional. En gran medida, el renunciamiento a elaborar políticas "locales" se entiende en parte por el grado de verticalismo que alcanzan las decisiones tomadas desde el poder central a partir de la crisis financiera y fiscal de provincias y municipios. Una pequeña demostración de ello lo constituyen los nombramientos de funcionarios en áreas claves, impuestos o sugeridos desde esferas extra locales como garantes del "éxito". Los intendentes y gobernadores se convierten en administradores políticos federalmente centralizados, lo que concluye en un resultado nefasto: mayor pérdida de autonomía política y el debilitamiento de la representatividad que, a su vez, se traduce en una reiterada frustración de la militancia de base.

Desde el regreso de la democracia, en 1983, y luego de un período de reorganización política que concluyó con el establecimiento de un municipio con poder ejecutivo y legislativo, San Carlos de Bariloche tuvo diez Intendentes1, de los cuales renunció uno antes de terminar su mandato (Feudal en 2002), uno renunció por razones de salud antes de asumir su tercer mandato (Icare en 2007), tres ejercieron como "interinos" (Di Biase, Barriga y Martín) y uno fue destituido (Goye). El funcionamiento de la estructura política de los diversos gabinetes municipales dependió en buena medida de la cohesión interna de los partidos políticos ganadores o de la fuerza de la alianza triunfante, muchas de las cuales vivieron períodos de mudanza ideológica al compás de los alineamientos provinciales y nacionales.

¿Cuáles fueron las características centrales de la participación política interna en los partidos o alianzas que gobernaron la ciudad en los últimos diez años? Desde la militancia, los testimonios contribuyen a la comprensión de ciertas prácticas arraigadas en cuanto a la conformación de los gabinetes, los arreglos sectoriales y las trabas internas para desarrollar programas de gobierno. Si dudas que sobresale una característica recurrente en cuanto a la participación al interior de los partidos políticos: la interrupción de los nexos políticos entre la militancia partidaria y el gabinete municipal. En cuanto a los momentos en la "participación" es notorio el contraste tanto entre la efervescencia participativa pre electoral de los militantes y la disminución del caudal participativo post electoral que evidencia una fuerte contradicción entre la anunciada promoción de cuadros políticos y el real lugar que se les da a estos. En el caso de quienes acceden al gobierno municipal, no es solamente en lo que respecta a la toma de decisiones de gobierno donde se nota el aislamiento del poder, sino en el control de gestión, la puesta en marcha de lo planificado o prometido y especialmente el tipo de convocatoria a los seguidores: éstas se caracterizarán de aquí en más por ser únicamente de respaldo a medidas polémicas, alianzas inconsultas - o realizadas por unos pocos dirigentes- y para garantizar concentraciones multitudinarias con el propósito de presenciar pasivamente los actos de la dirigencia.

Hacia el interior de los partidos políticos y alianzas, resultan significativas plantear los interrogantes relativos a quiénes eligen a los representantes funcionarios, basado en qué condiciones, a quiénes representan, cómo se elabora un proyecto político local, cómo se lo intenta llevar a cabo, quiénes lo elaboran y quiénes tienen la potestad de cambiarlo, de que sectores se origina el núcleo "duro" de funcionarios, y si la militancia es una opción de compromiso o una opción laboral.

Los momentos en la participación:

Hay una dimensión de la participación que generalmente se da en los dos meses previos a elecciones importantes. Se caracteriza por su apertura, amplitud de tareas a descentralizar (organización del aparato electoral, mediático y logístico). Además los debates giran en torno a la construcción de un colectivo político legitimado por las bases, el necesario equilibrio entre cuadros técnicos y políticos en el futuro equipo de gobierno, las respuestas a las presiones de grupos de poder, etc.

En las reuniones y convocatorias pre electorales existe un ejercicio saludable y creciente de la participación como medio de generar propuestas e ideas acerca de lo posible y medidas concretas a implementar. Se intuye un grupo que coordina el trabajo de comisiones (salud, educación, vivienda, etc.), quienes realizan una síntesis o compendio de ideas para exponer ante todos los presentes y para presentar como proyecto común.

Sin embargo, la dinámica tradicional del sistema político centralizado en el establishment partidario va por caminos simultáneos a la apertura. A pocos días de las elecciones son comunes las negociaciones a "último momento" y, con ello, la sorpresa de las bases:

Cuando nos reunía el diputado, nos daba fuerza para sostener esta movida porque, decía, hay que cambiar, hay que promover una nueva dirigencia, y lo que notás enseguida es que los que conducen los destinos de la ciudad son los notables dinosaurios de siempre. (Graciela, 49 años, 2010)

La proclamada convocatoria a las bases deja de funcionar ni bien terminan el proceso eleccionario. El caso más claro es el de los cierres de comité o unidad básica partidarios: durante la etapa pre electoral surgen locales vinculados a líneas internas o a referentes con intenciones de invertir en su carrera política individual a partir de los gastos básicos que demanda la infraestructura electoral. En los siguientes días posteriores a las elecciones, los locales cierran sus puertas simbolizando así, un ciclo clásico en la política local:

Los radicales tenemos un partido inactivo desde hace más de dos años, el comité no está abierto a sugerencias ni discusiones políticas. Ahora que comienza el ruedo para las internas – Abril de 2013 – los locales se abren un tiempo. (Ricardo, 55 años, 2013)

Los principales "cabezas" del peronismo alquilan algún lugar para sostener sus cargos políticos o hacer de oficina permanente, pero es política sectorial, si no pertenecés al sector no podés ir (…) la Unidad Básica desapareció en Bariloche hace años, ahora lo que hay son sucursales de los legisladores por circuito o la oficina de alguna diputada o diputado con sus empleados. (Mirta, 48 años, 2013)

En el Frente Grande la mesa de decisiones es chica: la manija la tienen tres o cuatro. Son los mismos que decidieron aliarse al radicalismo o al peronismo, de acuerdo a las ofertas de cargos, lo mismo daba. La vez que se decidió en un Congreso Partidario con quién hacer alianzas, la decisión democrática fue intervenida y desconocida por la estructura central. (Roberto, 52 años, 2010)

Nuestro partido vecinalista (SUR) permite tener doble afiliación. Podés ser radical, peronista, comunista, lo que seas a nivel nacional. Eso hace que haya intereses muy diferentes, pero lo cierto es que a nivel local, las decisiones no pasan de dos personas, a pesar de que se presenten como lo "nuevo" o el "cambio", la estructura partidaria funciona en un bar o en un monoambiente, la cosa se decide así. (A, 45 años, 2011)

De esta manera la política territorial, tan importante en una localidad, deja de ser prioritaria porque no hay un lugar abierto y convocante a la discusión, formación, seguimiento de gestión y presentación de propuestas. Se dejan de lado los programas elaborados colectivamente y se los reemplaza por una agenda centralizada o personalista, donde predomina la exclusiva voluntad de unos pocos referentes partidarios con nexos directos al líder provincial del sector. Cuando la política se convierte en una pieza de encaje del internismo, la improvisación será su característica más relevante ya que pronto se resuelven los puestos claves de gobierno, definidos en una mesa de unos pocos dirigentes locales con una bendición más o menos explícita de algún caudillo provincial. Se negocian cargos y funciones entre sectores internos y, en ocasiones, entre amigos, allegados o recomendados por grupos económicos y empresariales.