"Siento que estoy siempre en el camino" | ANBariloche
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"Siento que estoy siempre en el camino"

Skay, campera de media estación, pañuelo al cuello, afronta la charla con un cálido respeto que contrasta con los estereotipos del "rockstar" y los más de 40 años de camino, guitarra en mano. Su cariño por el último disco, las influencias, la banda "cañonazo", los sonidos de antes y ahora, el éxito y la humildad. El camino. Con un conmovedor atardecer sobre el Nahuel Huapi de fondo, dialogó en exclusiva con ANB.
17/10/2013 00:00 Hs.
"Siento que estoy siempre en el camino"
"Siento que estoy siempre en el camino"

Los preconceptos se caen a pedazos a poco de verlo entrar al hall del hotel donde charlará con ANB. Junto a la Negra Poly, flaco a más no poder, transpirando humildad por cada poro, sonriente y predispuesto, saluda con un abrazo y propone un espacio de complicidad sin barreras. Sin sus clásicos anteojos y sombreros, podría pasar por un turista más, domingueando este Bariloche de jueves soleado y atardecer cautivante. Sin embargo, la historia del rock argentino lo cruza de punta a punta. Desde fines de los '60, cuando integró la Diplodocum Red & Brown o La Cofradía de la Flor Solar, para dar vida luego al mítico Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Con cinco discos desde la separación del grupo más convocante del rock nacional, y al frente ahora de una banda que "es un cañonazo", presentará este viernes "La luna hueca"...

ANB: "La luna hueca" transmite mucha mística, aires universales. Sonidos no habituales en otros discos.

Skay: Yo no hago demasiado análisis, dejo un poco que la creatividad aflore por donde le parezca. Mi vida está nutrida de música de todos lados y cosas que uno va viviendo, y la vida que uno eligió, y eso se va reflejando en las canciones.

ANB: Y de esas músicas que has escuchado, ¿cuáles creés que han influido más en este trabajo?.

Skay: Por lo pronto las (guitarras) acústica, que aparecen en un plano bastante importante. Como protagonistas, que otras veces he tocado también acústicas pero están inmersas dentro de la canción, más metidas. En este caso tienen un poco más de protagonismo. Siempre tengo una especie de berretín con la música de Oriente, de Medio Oriente, que de alguna manera siempre se cuela y filtra un aire.

ANB: Suena como un disco integral, si bien las canciones tienen cada una su particularidad, cierran en un trabajo completo.

Skay: No lo hice de esa manera a propósito. Las canciones fueron saliendo, se fueron modificando todo el tiempo, empecé a grabarlo en 2012, con un montón de maquetas, con cosas que iba a hacer, y cuando entré al estudio, las canciones empezaron a volverse locas, a hacer cada una lo que quiso. Muchas de esas ideas cayeron, otras fueron mutando, otras transformando y al final terminó en esta especie de abanico de canciones que para mi gusto reflejan mi universo musical.

ANB: Ecléptico.

Skay: Sí, sin duda.

ANB: Y en relación a los discos anteriores como solista, cómo ves "La luna hueca"...

Skay: A mí me pasa que me entusiasmo siempre con el último (disco). Pero éste me gusta, creo que es un disco que está logrado. Trabajé mucho más sobre las letras, se me abrió un poco la cabeza hacia otras maneras de decir. Hay un par de canciones... son esos momentos mágicos al momento de componerlas, que es cuando sale letra y música todo de un saque en una tarde. Hay dos canciones que salieron así, "La nube, el globo y el río", y la otra "La última primavera". No quise después tocar prácticamente nada, solamente grabarlas mejor. Son canciones que nacen, se imponen en un momento solo. Las otras tienen más trabajo, más búsqueda de las letras, más elaboración, los arreglos. Siempre lo que me orienta es la síntesis. La canción debe ser una síntesis de esa impronta, de un sentimiento, de un algo que decir.

ANB: La banda, al margen del cambio de nombre, está definitivamente consolidad, suena muy firme...

Skay: La banda es un cañonazo. Estoy súper feliz, como músicos son excelentes, y además son compañeros, muy buenos amigos, logramos un equipo realmente a prueba de todo, todo terreno, feliz.

ANB: Hay una mística alrededor del grupo. Al margen de la impronta tuya personal, que te acompaña desde Los Redondos...

Skay: Cuando uno se plantea estos caminos, que no son los más convencionales, empieza a hacer apuestas un poco más profundas, que tienen que ver, por ejemplo, con que si vamos a tocar juntos tenemos que saber un poco más de nosotros, de lo más profundo, de los dolores, de las alegrías, de los sueños. Ya son muchos años, y vamos remándola bien.

ANB: Cómo te sentís en el universo musical, muchas veces dominado por el mercado, el márketing... ¿qué importancia le das a éso, qué lugar pensás que tenés en ese espacio?.

Skay: Yo en verdad le escapo a todo tipo de etiqueta, de clasificación. A mi no me gusta ni pensarlo. Creo en lo que hacemos, a mí me gusta, me entusiasma, estoy haciéndolo con la gente que quiero, toda otra especulación no me interesa. Otros dirán dónde estoy o dónde no.

ANB: Y en relación al Los Redondos, ¿te sentís musicalmente más cerca o más lejos en estos momentos?

Skay: Lo que pasa con Los Redondos es que es difícil hablar porque fueron muchos años y pasamos por muy diferentes etapas. Son como sociedades diferentes. Eso lo va determinando mucho la banda, el compromiso, con quiénes lo hacés, qué cosas son las más ricas. Esta banda por ejemplo, a mí me enamora, la base rítmica me parece que es potentísima. Eso empieza a imponerse por sí solo. Es como otro juego.

ANB: Hay una construcción que hacen los seguidores o aún los periodistas sobre el músico o el personaje público, y hay otra intencionalidad u otra vitalidad en la forma que encarás tu laburo. Y la percepción charlando ahora es que se impone la idea de "camino", que estás recorriendo un camino...

Skay: Tal cual, tal cual. Yo siempre hablo, a veces hasta sin saber, de camino. Siento que estoy siempre en el camino. Así como vivir es un camino, ésto de ir desarrollando la música que de alguna manera me atraviesa desde siempre, a ver a dónde va, a qué puertos va, encontrándose con los diferentes compañeros de ruta, y con ellos vas construyendo.

ANB: Hay un cariño muy especial en la gente del rock por tu figura, hay un respeto a la humildad con la que encarás ese camino.

Skay: Nunca nos creímos ser más que nadie, siempre creímos que lo que teníamos que hacer es ésto...

ANB: Ni siquiera en los momentos de mayor...

Skay: (interrumpe) … no, justamente, en esos momentos donde uno más debe cuidarse, porque son los momentos en los que es más fácil perder el rumbo, quedar rodando como un trompo, como un pavote.

ANB: Estás en Bariloche, antes del recital en Puerto Rock, vas a pasear en el auto, ¿qué escuchás, si tenés que elegir algo para llevarte?.

Skay: Yo elegiría Beatles. Para mí los Beatles es una fuente inagotable. Tal vez elegiría "Revolver" de los Beatles que es uno de los discos a los que siempre vuelvo.