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Ciclo "Espacios": El Galpón

De viejo y abandonado galpón ferroviario, a espacio multicultural, sitio de encuentro y creación. Su propia existencia y características interpela a la comunidad sobre qué es el arte, dónde y cómo se expresa, cuáles son sus límites... si es que los tiene. Paula Maccione y Federico Marchesi construyen cotidianamente su experiencia artística y abren a los vecinos de Bariloche las puertas del Galpón. Esculturas, teatro, música, pero también varieté, kermés, ópera... "Espacios", una serie de reportajes para ANB de la directora teatral Irene Rotemberg.
22/09/2013 00:00 Hs.
Ciclo "Espacios": El Galpón
Ciclo "Espacios": El Galpón

ANB: ¿Qué los impulsó a llevar adelante esta iniciativa?

Paula: En principio imaginamos armar un taller de artes plásticas. Fede y yo somos escultores y pensamos en crear una escuela, inserta en la comunidad, para poder proyectar trabajos para la "obra pública".

Federico: Este espacio es del "ferrocarril" que, en principio, lo cede para que se pueda realizar un proyecto: un diseño presentado para las costaneras de Bariloche y Viedma.

Luego se logra el comodato del lugar, en función de construir un "monumento a la primera locomotora". Una idea que yo proyecté hace casi 10 años.

Cuando llegamos este era un galpón del ferrocarril pelado. Piso de tierra, techo agujereado. Nada de nada. Y nos pusimos a trabajar. Instalamos la luz, el gas y el teléfono. Construimos 100m2 de piso de piedra, 2 mesas enormes de tronco y piedra y una chimenea escultórica que representa un arrayán, hecha también en piedra. Terminado ese trabajo quisimos invitar a la comunidad a conocer el espacio. Esa convocatoria se realizó en el marco de la Semana Musical Llao Llao. Esto fue en septiembre del 2006. Marcelo Moscovich estaba en la organización y todos nos sorprendimos de la cantidad de gente que se acercó.

Durante dos días se abrieron las puertas del galpón para que la gente pudiera ver la obra y el proceso por el cual se llegó a ese resultado.

El modo de compartir ese proceso, fue la proyección de un audiovisual donde se veía cómo 20 persona, fueron aprendiendo distintas técnicas, mientras hacían el trabajo. Entraron al galpón más de 500 personas. De pronto sentimos que la idea de "El Galpón" no estaba tan lejos.

ANB: ¿Cómo se fueron acercando los artistas? ¿Ustedes los convocaron?

Paula: En principio se acercaron artistas para la realización de escenografías, pero las propuestas se fueron ampliando.

Abrimos las puertas para que los artistas vengan a desarrollar sus proyectos y puedieran mostrarlos. Creemos que es un buen camino para el desarrollo de la capacidad creativa

Federico: Los artistas llegan por honda, atracción de semejantes. Nos fuimos encontrando, nos vinieron a ver. Nosotros siempre estuvimos trabajando con la idea de las artes integradas y estuvimos comprometidos en empujar, a los amigos artistas, a que puedan concretar su creación.

Por ejemplo los chicos de "Salvavidas" tuvieron sus ganas, se pusieron a trabajar, fueron consiguiendo apoyo. Y en parte nosotros los promovemos a ser auto-gestivos, a que no se queden sin hacer por no poder. Que encuentren la manera de lograrlo. El tema es no detenerse porque uno se detiene archivando ideas, porque no sabe cómo recorrer el camino de la autogestión y se queda esperando que alguien ponga una firma.

ANB: ¿Cómo se sustenta económicamente El Galpón?

Federico: Por nosotros y por la gente que viene a ver las funciones.

Nosotros logramos vivir del arte, ese es nuestro sostén y creemos que los jóvenes artistas lo pueden lograr.

Este espacio no tiene habilitación comercial. Es un galpón donde se dan talleres, se generan producciones artísticas y se abren las puertas para compartirlas. Son, simplemente, fiestas de final de talleres

Paula: Este espacio no está concebido para comerciar sino para trabajar en la experimentación artística y poder mostrar lo que se produce. Se intenta un ida y vuelta. Se cobra una entrada y del dinero que se recauda, queda un porcentaje acá y la parte de los artistas ellos se lo reparten.

El porcentaje que queda, es el dinero para pagar la luz, el gas, y todo lo que sabemos que hay que pagar.

También se dan seminarios, nosotros u otros artistas. La idea no es "dar clases" sino armar talleres para después poder mostrar la producción realizada. Y cada vez que podemos, seguimos invirtiendo

ANB: ¿Les gustaría contar con otros apoyos?

Federico: Cuando me pregunto qué se necesita... pienso que más allá de las cosas materiales, se necesitan leyes que alienten y sostengan nuestra actividad.

Por ejemplo la ley de mecenazgo que llegó hasta lo último de la legislatura pero nunca se puso en ejecución. Yo entiendo que esa sería una manera de incentivar que alguien pueda apoyar nuestros proyectos. También se presentaron leyes de protección al arte que nunca se aprobaron. Para mí no se trata de pedirle al estado que nos banque como padre, pero sí que al sponsor privado le sea más fácil apoyar al artista.

Bariloche tiene artista de exportación y no podemos lograr becas para exponer o salir a mostrar lo que hacemos

Paula: Si el apoyo va a ser una cadena que no nos va a dejar avanzar preferimos autogestionarnos. Porque igual van llegando apoyos. Los artistas van buscando recursos para seguir manteniendo el lugar.

Federico: Pero, sería importante crecer en infraestructura. Baños, calefacción, equipamiento. Y los costos son altísimos. Sería bueno tener un subsidio para eso.

ANB: Creen que este espacio aporta algo a la comunidad de Bariloche. ¿A los artistas? ¿Al público? ¿Por qué el interés de abrir el espacio a la comunidad?

Paula: Sentimos la necesidad de llenar un espacio que no hay. Hay un montón de artistas que necesitan un lugar donde mostrar lo que hacen. Cuando abrimos por primera vez las puertas, empezamos a recibir gente con propuestas artísticas súper interesantes.

Queremos que la gente pueda ver el movimiento cultural que hay en Bariloche. Nosotros abrimos la sala para ayudar a esa demanda grande que hay en Bariloche de falta de salas.

Federico: En realidad sentimos que el lugar está para encontrarnos y compartir.

ANB: Les interesa imprimirle un estilo al lugar. ¿Eligen la programación de acuerdo a ese "estilo"? Piensan en público posible...

Paula: No es que el lugar busque una estética determinada llegan propuestas, vemos cómo se pueden desarrollar y el público llega de acuerdo a los artistas que van participando.

Cada grupo atrae un público diferente Así llegaron los chicos de Pelusa en el Pupo o de Opipoca, o la Escuela Cíclope de escenografía que viene con sus locuras.

Federico: "La marcha va por dentro" y no podemos parar de generar ideas y las personas van llegando y se van integrando de modo natural. La energía se recicla.

Nos interesa que haya variedad y que los "productores" aprendan que, para armar una puesta, hay que hacerse cargo de todo. No colgarse de un sitio sino también convocar a sus seguidores. No queremos que El Galpón sea el lugar donde va la gente. Este es el taller de Fede y Paula que abre las puertas para que se haga la Varieté.

ANB: Pero hablar de "varieté" implica un "estilo".

Paula: En realidad se acercó la gente para ofrecernos eso. Nos gustó, nos parecía que es un formato que funciona para el artista y para el público. Una modalidad en que un solo artista no tiene que hacerse cargo de todo. Hay un tiempo y un espacio que se comparte con otros. Y la gente paga una entrada y puede ver un montón de espectáculos y eso para el público es interesante. Me hace acordar cuando íbamos al cine a ver la "continuada". Vemos que a la gente le gusta ver una exposición, ver una obra de teatro, un audiovisual y escuchar música dentro de la misma propuesta.

Federico: Nosotros hablamos de la integralidad del arte. Ese sueño que yo no encontré en ningún lugar. Una escuela que me pudiera dar todo lo que yo necesitaba y entonces me lo fui dando, laburando, indagando, realizando cada cosa que necesito aprender. "Fabricando" un espectáculo vas aprendiendo de la producción plástica, sonora, de la iluminación, del espacio.

Y la posibilidad de que se encuentren artistas que manejan distintos lenguaje da como resultado mucho aprendizaje y una fiesta. Es un espectáculo y es una fiesta. Terminamos bailando.

ANB: Estos encuentros se dan con cierta continuidad.

Paula: Cuando se da se da. Consideramos que el arte es así. El lugar no se propone una rutina. Llega alguien con un proyecto y acordamos la fecha. Si necesitan venir a ensayar o a montar escenografía, vienen las veces y el tiempo que quieren. Todo eso es gratis para los artistas. Nosotros ponemos mucho en cada uno de los proyectos. Ponemos el lugar, pero también somos los maquinistas y nos hacemos cargo de vender las entrada y... cuando todo está listo, abrimos las puertas y convocamos al público.

ANB: ¿Les trajo algún tipo de problemas abrir la casa?

Federico: Nunca se presentaron problemas. Todos los que se acercan, tanto los artistas como el público, llegan predispuesto a buscar arte.

De pronto están compartiendo el espacio madres con sus hijos, gente más grande, muchos jóvenes... No se hace bardo. No es un "boliche". Es una fiesta. Fiesta adentro y afuera porque la calle también está tomada por la energía de lo que sucede adentro.

Y nos gustaría lograr que toda la calle, que el espacio público, se comprometa también en el hecho artístico. La persona que pasa por esa experiencia no se la olvida más. Es algo que "provoca". Por eso hay que hacer las cosas como si fuera la última vez que las vas a hacer.

ANB: ¿Se acerca esta realidad a lo que imaginaron?

Federico: Nuestro deseo es que se desarrolle la capacidad creativa, para lo cual tenemos que integrar la "quinta esencia", la meditación, la literatura, la música, la danza, el teatro, la plástica y la arquitectura. El creador tiene que pasar por todas las experiencias para ser un poquito más completo. Y toda esa experiencia aparece, aún, cuando simplemente se dibuja una flor

Paula: Y en esa línea vamos por más. Son como peldaños para hacer, cada vez, trabajos de mayor envergadura. Es empezar trabajando en la piedra para llegar a una obra que genere el bien común.

Ahora pensamos en una kermes de arte. En una ópera. Acercarnos cada vez más a producciones donde se integren todos los lenguajes del arte.