Agredió a su expareja con un hacha sin filo y fue condenado en Cinco Saltos | ANBariloche
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Cinco Saltos

Agredió a su expareja con un hacha sin filo y fue condenado en Cinco Saltos

El hombre también dañó la vivienda y un vehículo, y horas después volvió para intentar ingresar por la fuerza. Cumplirá reglas de conducta durante dos años.
La Policía logró detenerlo.
La Policía logró detenerlo.

Un hombre fue declarado responsable penal por un violento episodio ocurrido en Cinco Saltos, donde agredió a su expareja durante una discusión y luego regresó al domicilio para intentar ingresar por la fuerza. La víctima sufrió lesiones leves y el acusado reconoció su responsabilidad durante una audiencia judicial.

El hecho ocurrió el 26 de septiembre pasado, alrededor de las 21, en una vivienda del barrio Toma La Sal. Según la acusación presentada por la fiscal adjunta Daniela Ramírez, el hombre se encontraba en la casa de su expareja cuando comenzó una discusión.

La mujer le pidió que se retirara, pero el acusado reaccionó de manera violenta. Tomó un hacha sin filo y comenzó a provocar daños en la propiedad. Rompió la puerta de acceso, los ventanales, las rejas y varios cristales de un vehículo que estaba estacionado en el exterior.

En medio del ataque, el hombre golpeó a la mujer en la cabeza con el hacha. Como consecuencia, la víctima sufrió lesiones leves en el rostro y en una de sus manos.

Una vecina advirtió lo que estaba ocurriendo y dio aviso a la Policía. Ante la llegada de los efectivos, el agresor escapó del lugar. La mujer pudo entonces ser trasladada para recibir asistencia médica y posteriormente realizó la denuncia.

Pero el episodio no terminó allí.

Volvió durante la madrugada

Horas después, pasada la medianoche, el hombre regresó nuevamente a la vivienda. Esta vez intentó forzar el portón de ingreso para entrar sin autorización.

La víctima volvió a pedir ayuda y efectivos de la Comisaría 43.ª acudieron rápidamente al domicilio. Los policías lograron aprehender al acusado en el lugar, cuando intentaba ingresar por la fuerza.

La investigación permitió reunir distintos elementos para sostener la acusación. Entre ellos se incorporaron los testimonios de personas que presenciaron o tuvieron conocimiento de los hechos, declaraciones de efectivos policiales, fotografías realizadas por el Gabinete de Criminalística, certificados médicos y antecedentes vinculados con denuncias previas por situaciones de violencia.

La acusación y la resolución judicial

En la audiencia realizada este miércoles en el Foro Penal de Cipolletti, la fiscal Ramírez acusó al hombre por los delitos de lesiones leves agravadas por la relación de pareja preexistente y por haber mediado violencia de género, daños y violación de domicilio en grado de tentativa.

Los hechos fueron considerados en concurso real y atribuidos al acusado en calidad de autor.

La causa había avanzado rápidamente después de la formulación de cargos realizada el 28 de septiembre. En esa oportunidad, la Justicia había dispuesto la prisión preventiva del hombre al considerar que existían riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación.

Durante la audiencia de este miércoles, el imputado reconoció su responsabilidad en lo ocurrido. Su defensor oficial, Rodrigo Martínez, no presentó objeciones respecto del hecho ni de la calificación legal planteada por la Fiscalía.

A partir del reconocimiento, la fiscalía solicitó una pena de seis meses de prisión de ejecución condicional, es decir, sin cumplimiento efectivo en una cárcel, pero sujeta a una serie de reglas que el condenado deberá respetar.

Entre las principales condiciones se estableció que deberá mantener una prohibición de acercamiento a la víctima y a su domicilio a una distancia no menor a 300 metros. También tendrá prohibido establecer contacto con ella por cualquier medio.

Además, deberá fijar y mantener un domicilio, no cometer nuevos delitos y someterse al control del Instituto de Asistencia a Presos y Liberados.

El juez Marcelo Gómez escuchó a las partes y homologó la resolución, que adquirió firmeza inmediata debido a que tanto la defensa como el acusado renunciaron a los plazos procesales. También se impusieron las costas del proceso.

Las pautas de conducta tendrán una vigencia de dos años. Durante ese período, el hombre deberá cumplir estrictamente las restricciones fijadas por la Justicia.