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De un préstamo a las redes: la Justicia intervino en un conflicto vecinal

El Juzgado de Paz intervino tras denuncias cruzadas entre dos mujeres. Se dispusieron restricciones de contacto, prohibición de publicaciones en redes y una medida de distanciamiento.
22/04/2026 16:25 Hs.
Foto ilustrativa
Foto ilustrativa

El Juzgado de Paz de Sierra Grande resolvió un conflicto de vecindad que había escalado a denuncias por hostigamiento y exposición en redes sociales. La intervención se produjo a partir de la presentación de una de las vecinas involucradas.

Según se expuso en las audiencias, la relación de amistad entre ambas mujeres se quebró tras un conflicto personal menor vinculado al préstamo de elementos de higiene que no fueron devueltos. A partir de ese episodio, se generaron discusiones que fueron creciendo con el tiempo.

Como parte de la denuncia, la mujer presentó capturas de pantalla de mensajes de WhatsApp que, según indicó, evidenciaban situaciones de intimidación. En su declaración, solicitó que cesaran las molestias y las publicaciones en redes sociales que involucraban a su persona y a su familia, además de requerir una medida de prohibición de acercamiento.

El juzgado analizó el caso en el marco del artículo 47 de la Ley D 5592/22, que contempla sanciones para conductas de intimidación, acoso o amenazas que afectan la tranquilidad y seguridad de las personas.

En ese contexto, la jueza de Paz dispuso una serie de medidas preventivas, cautelares y provisorias. Entre ellas, ordenó a ambas mujeres abstenerse de ejercer cualquier acto de violencia o intimidación, así como también prohibió todo tipo de contacto, ya sea verbal, telefónico, digital o a través de redes sociales, tanto de manera directa como indirecta.

La resolución también incluyó la prohibición de realizar publicaciones o difundir comentarios relacionados con el conflicto o con las personas involucradas, incluso mediante terceros.

Además, se fijó una medida de distanciamiento que obliga a una de las mujeres a mantener una distancia mínima de 200 metros respecto de la otra, tanto en su domicilio como en cualquier ámbito donde pudiera encontrarse.

Finalmente, la magistrada exhortó a ambas partes a mantener una conducta respetuosa y a evitar acciones que agraven la situación. También recomendó recurrir a herramientas institucionales como la mediación comunitaria, el acompañamiento psicológico y programas locales orientados a la prevención de la violencia. (ANB)