Autorizan a un joven a quitarse el apellido y el segundo nombre elegidos por su padre | ANBariloche
Noticias de la Patagonia

Identidad

Autorizan a un joven a quitarse el apellido y el segundo nombre elegidos por su padre

La Justicia de Familia de Bariloche avaló el pedido de un adolescente que solicitó modificar su nombre legal para eliminar el apellido paterno y su segundo nombre, por considerarlos una carga vinculada a una historia de abandono y maltrato.
02/06/2025 14:26 Hs.
Foto ilustrativa
Foto ilustrativa

Tenía apenas siete años cuando sus padres se separaron y fue a los quince cuando decidió, con convicción, cortar todo lazo con su progenitor. Ahora, gracias a una resolución judicial, podrá llevar el nombre que eligió: sólo con el apellido materno y sin el segundo nombre que había sido elegido por su padre biológico.

El fallo, emitido por una jueza de Familia de Bariloche, consideró que el joven demostró suficiente madurez y fundamentos para ejercer su derecho a la identidad. La decisión se tomó luego de una audiencia personal, dos informes periciales –uno psicológico y otro social– y el dictamen favorable de la Defensoría de Menores, que intervino en representación complementaria.

En su presentación, el adolescente manifestó que el apellido paterno representaba para él una carga emocional, relacionada con experiencias de abandono, indiferencia y episodios de violencia.

Contó que durante su infancia el cuidado cotidiano quedó a cargo de su madre y los abuelos maternos, mientras que el vínculo con su padre fue siempre distante y forzado.

Uno de los hechos que marcó un antes y un después fue el incumplimiento por parte del padre del pago de la cuota escolar, lo que derivó en la pérdida de su vacante. Ese hecho, ocurrido en 2020, fue señalado como un punto de quiebre en el expediente judicial. A partir de entonces, la madre y su pareja asumieron plenamente la crianza y los gastos del adolescente, y no se volvió a reclamar al padre biológico.

El informe psicológico destacó que el joven comprende plenamente el sentido de su pedido, no presenta signos de patología ni influencias externas, y que la eliminación del apellido y segundo nombre resultaría beneficiosa para su bienestar emocional. 

El informe social confirmó una vida familiar estable, con vínculos sólidos y un entorno de cuidado activo, así como la desvinculación total del progenitor desde hace años. Aunque el hombre fue legalmente notificado del proceso, no se presentó.

La magistrada consideró que el joven contaba con la autonomía suficiente para decidir sobre su identidad, aplicando el principio de autonomía progresiva previsto en la legislación. Señaló que, si bien el nombre es en principio inmutable, la ley permite su modificación cuando se demuestra que su mantenimiento perjudica a quien lo porta.

De esta manera, el fallo ordenó suprimir el apellido paterno y el segundo nombre del adolescente, y actualizar los registros civiles conforme a su nueva identidad. Desde ahora, podrá llevar el nombre que representa su historia, su presente y su pertenencia. (ANB)