miércoles 24 de abril de 2024

Ciencia aplicada

Localización del lugar de disparo a través del estudio del sonido en grabaciones

Néstor Vidal realiza un análisis sobre unantes y el después, en materia de balística vinculada al sonido.

domingo 19 de noviembre de 2023
Localización del lugar de disparo a través del estudio del sonido en grabaciones
Con un reconocido caso ocurrido en la región, Néstor analiza las aplicación de la ciencia a las investigaciones. Foto: ilustrativa.
Con un reconocido caso ocurrido en la región, Néstor analiza las aplicación de la ciencia a las investigaciones. Foto: ilustrativa.
Por Néstor Vidal*

No es muy frecuente, en el área de Criminalística, que el avance de la tecnología de Investigación sea consecuencia de un estudio pericial en particular; pero en este articulo semanal quiero compartir el antes y el después, en materia de balística vinculada al sonido. 

Si bien, hay muchísimos colegas y de muy buena reputación NO todos están familiarizados en la investigación aplicada y en este caso en particular el “Estudio del Sonido de Disparo en Grabaciones” 

Es asi que hasta el momento, allá por el año 1997, los estudios relacionados con el Sonido, tratados desde la órbita Balística, se han circunscripto en la mayoría de las veces a la determinación de si un estampido o detonación se corresponde con un disparo del arma empleada, por cuanto en base a la comparación de los niveles aurales, examinando audiogramas y espectrogramas de los estampidos de los disparos, se arriba a las conclusiones respecto de las posibles armas utilizadas en un hecho delictivo. 

A partir de la toma de razón del estudio pericial vinculado con el caso “Teresa Rodríguez S/Victima de Homicidio”, con la intervención del Juzgado de Primera Instancia en lo Penal de Cutral Có, en la cual se atribuía a la policía Neuquina el origen del disparo que causara su muerte.

Un caso extremadamente politizado, cuya materia está fuera de análisis en este artículo.

La División Balística de la Policía Federal Argentina, fue citada a intervenir, al igual que otras fuerzas de seguridad, a fin de colaborar y coadyuvar en la causa de la investigación pericial para establecer el origen del disparo que le produjo la muerte a la ciudadana Sra. Teresa Rodriguez. 

Los estudios periciales realizados en los laboratorios generaban dos interrogantes a la dilucidación de tan controvertida causa.

En un primer momento, el magistrado interventor requirió los objetos periciales que comúnmente llevan a cabo en una pericia tipo, teñida de las complicaciones y dificultades

Que ofrece un delito complejo como el homicidio aquí tratado. 

Los estudios se volcaron a determinar:

  • El lugar de los hechos: Calibre, característica de los proyectiles y trayectoria de los impactos detectados en el frente de la finca y la trayectoria recorrida por el proyectil que impactara en el cuerpo de la víctima.
  • Determinación de las características del proyectil incriminado: en el caso de establecer marcas, determinar la posibilidad de que el mismo haya sido disparado a través de un cañón de ánima lisa y, en tal caso, cuál o cuáles serían sus compatibilidades.
  • Estimar Ángulo de trayectoria inicial: conforme a la deformación del presunto rebote que presenta un proyectil incriminado.
  • Posición de la víctima respecto a la trayectoria final del proyectil: teniendo en cuenta el informe de autopsia.
  • Ubicación del tirador: Con línea imaginaria de trayectoria y punto posible de rebote. 

Como fue de público conocimiento, el escenario del crimen se desarrolló en la Ruta Nro. 17 (Avda. Mariano Moreno) entre Arenales y Neuquén en la localidad de Cutral Có, en donde fueron exhaustivo los relevamientos planimétrico-practicados y los estudios y ensayos de experiencia, para poder reconstruir las trayectorias de los proyectiles intervinientes.

Asi, en primer término, en presencia del Tribunal interventor y Fiscalía, se sometió a estudio una huella o impronta en el pavimiento de la ruta mencionada, que había sido sindicada por el consultor técnico nombrado por parte particular damnificado, como producida por un proyectil disparado con arma de fuego.

De la observación minuciosa de la impronta y en base al estudio especializado de las características intrínsecas, se dictaminó que no guardaba compatibilidad con la incidencia de un proyectil disparado con un arma de fuego.

Al respecto, y en presencia del Tribunal interventor, defensoría y consultor técnico, se procedió a tomar molde de la huella sindicada por este último, mediante colada de yeso parís debidamente preparado, a fin de copiar minuciosamente todas las características que pueda aportar la impronta.

Por esa razón, y para reforzar más aún el fundamento que avala esta conclusión de más tangible, se realizó un disparo de experiencia con una pistola calibre 9x19 mm, con un cartucho de bala blindado y producido por la Dirección General de Fabricaciones Militares, seleccionado en una zona en el pavimento próxima a la huella en cuestión; adoptando las medidas de seguridad correspondiente.

De esta forma, se logró un disparo satisfactorio sobre la superficie del pavimento, denotando una huella con las particularidades propias del punto de incidencia, zona de arrastre con penetración nula, sin desprendimiento de material y con zona de fuga y salida; características totalmente disimiles respecto a la impronta cuestionada, circunstancia que fueron claramente demostradas mediante ejemplificación del molde obtenido en yeso.

Posteriormente, se efectuó el análisis respecto de la trayectoria del proyectil que afectara a la víctima.

Conforme el protocolo de la autopsia practicada por médicos forenses perteneciente al Poder Judicial del la Provincia del Neuquén, la trayectoria descripta por el proyectil actuante, que impactara en el cuello de la occisa, se describió de arriba hacia abajo, de derecha a izquierda en 30° y de adelante hacia atrás con igual ángulo.

Por su puesto que, si consideramos a la víctima en posición de pie erguida, la trayectoria descripta por el proyectil seria similar a la descripta en el interior del cuello, debido a tener origen en un plano superior en la que se hallaba la Sra. Teresa Rodríguez.

Si esa posición erguida se modifica progresivamente, la inclinación que va adoptando el cuerpo detonará múltiples posibilidades trayectoriales para el proyectil, no pudiendo circunscribirlas a una sola; en virtud de no contar con el impacto anterior, en el presente caso sólo se trató del estudio de un cono trayectorial.

Teniendo en cuenta que el hecho se produjo en la vía publica y el proyectil secuestrado por los médicos consistía en núcleo de proyectil, dado que no presentaba estrías, este cono de trayectoria resultó extremadamente amplio, ofreciendo numerosas hipótesis en cuanto a la posición de la victima y victimario y un punto posible de rebote.

Dentro de este estudio el Tribunal Interventor aportó para el examen de la causa filmaciones de los hechos acontecidos de los que se han compaginado y seleccionado imágenes en donde se observa la victima instantes antes de ser lesionada y luego caída, y a su vez, a unos 90 metros aproximadamente de distancia, sobre un puente de un canal aluvional, un grupo policial, con imágenes de tiradores que efectúan disparos de distintas direcciones.

Si bien estos dos aspectos pueden conllevar a una inmediata relación entre quienes disparan y la víctima, se carecía de fundamentos técnicos y probatorios que dieran base y pudieran indicar que el disparo que produjo la muerte de la Sra. Teresa Rodríguez se había originado en el grupo policial puesto en tela de juicio.

En resumen, de lo planteado hasta el momento no surgían elementos de juicio con nivel técnico que pudieran afirmar o descartar que el disparo provino del grupo policial que se situara en el lugar sospechado, sobre el puente o inmediaciones de éste.

En los laboratorios de la División Balística, se recibió el proyectil secuestrado del cuerpo de la víctima, sobre el cual se practicaron numerosos estudios con el instrumental especifico, determinándose las siguientes características:

Consistía en un proyectil de plomo deformado, que perdió en su base la forma circular, observándose una forma ovoide irregular. Sobre el sector de la superficie cilíndrica de reforzamiento, se verifican al menos dos deformaciones.

Respecto a los parámetros de medición del proyectil, se estableció que el mismo pesa 6,55 gr., posee un altura de 14 mm y su diámetro es de 8,75 obtenido en el sector no comprometido por las deformaciones.

A su vez, se observa que carece de complejo estriales de trasmisión directa del ánima rayada de un cañón de arma de fuego; sólo puede detectarse altos y bajos relieves en la zona de forzamiento, con orientación de izquierda a derecha, particulares que fueron trasmitidas por presión indirecta de los campos de macizos de un cañón sobre el proyectil encamisado, más una impresión diametral también indirecta, generada por el proceso de sertizado, producto del afianzamiento de la boca de la vaina sobre la camisa de la bala blindada.

Sobre él, se estableció que el proyectil secuestrado consistía en un núcleo de plomo de proyectil encamisado calibre 9 mm y había sido disparado con un arma de igual calibre con ánima rayada de orientación de izquierda a derecha. Sobre las deformaciones se puedo inferir que han sido producto de un impacto contra una superficie de consistencia dura, denotándose una incidencia de 6° en una y de 20° en otra. 

Con base en los estudio llevados a cabo hasta el momento, aplicando las técnicas utilizadas allá por el año 1997, no se había podido lograr la determinación del posible sector de origen de la trayectoria del disparo que nos ocupa en el presente estudio. 

Ahora bien, dada la presión popular que tenia el caso en donde la gente no podía entender como un homicidio que tuvo su desarrollo antes las cámaras de televisión no podía ser resuelto, la tenacidad del tribunal interventor y la incesante labor de los peritos interventores en la investigación, se decidió profundizar en las técnicas aplicadas y tratar de interpretar los sonidos que aportaban las cintas de video; por cuanto el juzgado interventor ofreció para su estudio unos videos con audio y tres fotografías obtenidos en el momento de producirse el fatal desenlace. 

Con el material ofrecido para estudio, se planteó como objeto pericial la “Localización del lugar de disparo a través del estudio del sonido en grabaciones”.

Así, tomó participación en la causa el personal del Gabinete de Identificación de la Voz Humana, perteneciente a la División Scopométrica de la División General de Pericias de la Superintendencia de Policía Científica, quienes poseen una acabada experiencia en el tratamiento de voces gravadas en cintas.

Examinado por el personal técnico anteriormente mencionado, en una tarea en conjunto con el personal de la División Balística, se procedió a verificar la calidad de las cintas recibidas, determinándose muy poca calidad en las imágenes, pero buen audio.

Sobre el examen de estos videos proporcionados, se practicó una minuciosa labor de análisis de sonidos propios de los disparos audibles, debiendo identificar el instante preciso en que fueron tomadas las fotografías aportadas, tratar de individualizar al tirador que efectuara el disparo que impactara sobre Teresa Rodríguez y determinar la posición de la victima al momento de recibir el proyectil en su cuerpo. 

El video entregado tenía una duración de 16 segundos de una grabación en vivo de lo acontecido el día de los hechos. Esta grabación presentaba mala calidad en sus imágenes dado su proceso de digitalización y compresión. Aun de mala calidad, se logró utilizar para poder estudiar la posible ubicación de los instantes de los disparos. No obstante, ello, su audio era de buena calidad.

Seguidamente, se estudió un video procesado a un 25 % de velocidad, donde se logró contabilizar la totalidad de 17 disparos. El método de análisis para ubicar el lugar de los disparos consistió en un minucioso examen del audiograma y de su espectro, y luego de proceder a descontar el eco producidos por cada detonación, se logro clarificar el total de 17 disparos.

Se pudieron ubicar los tiempos en que se producía cada uno de los disparos, pese a estar el número 10 y 11 a tan solo 0,032 seg. De distancia entre ambos, por lo que auralmente podrían confundirse como uno solo.

En el audiograma, se observa cada uno de los picos correspondientes a cada uno de los disparos, algunos de mayor intensidad que otros, y en el espectrograma se pudo apreciar una sucesión de sectores con manchas. Es asi que, con un programa de computación de mayor sofisticación, se logró detectar los distintos instantes de cada uno de los disparos.

Recordemos que, en la cinta de video, tanto la imagen como el audio, se hallan sobre el mismo soporte, por cuanto no hay desfasaje entre ambos, siendo asi que hay una categórica correspondencia entre ellos.

Ahora bien, el siguiente paso era tratar de ver como se hacia coincidir los picos de cada detonación con las imágenes del video estudiado. Utilizando las imágenes ofrecidas, se comenzó a editar el material y se estudió para detectar la correlación de cada disparo con su audiograma y videograma. Se procesó la grabación y se la reprodujo a una velocidad reducida a fin de captar los más mínimos detalles, obteniendo una serie de fotogramas de cada cinco cuadros de grabación, ubicando dentro de esta serie las detonaciones, hasta la numero 14, donde el cuerpo de Teresa Rodríguez ya se observaba en el suelo.

Respecto de las tres fotografías remitidas para su estudio, una se descarta por s mala calidad de la imagen, mientras que las otras dos se dan justo entre los 7° y 8° disparos, y luego en el disparo 13, Teresa Rodríguez ya se encontraba en el suelo. Asi se unieron los fotogramas 7° disparo del pelotón policial y la víctima y se correlacionó con la fotografía, que se corresponde con dicho momento donde se puede apreciar, con poca nitidez, a la víctima aun de pie.

En la fotografía aportada se trató de individualizar a los tiradores, por cuanto se amplió y se observó al menos cuatro que se hallaban empuñando armas; no pudiéndose aseverarse al momento del juicio de apreciación, cual fue el tirador, dado que hay varios policías que se observan de espaldas y no se pudo establecer si portaban en mano sus armas.

Observando el audiograma donde se detallan los disparos correspondientes a la 7° y 8° detonación, se logró medir un tiempo transcurrido de 0,731 segundos; momentos en que ubicamos la producción del fatal impacto del proyectil sobre el cuerpo de Teresa Rodríguez. Se descartó que el 9° y el 10° disparo pudiera ser los que impactaron en la victima.

Nuevamente se realiza una secuencia de fotogramas cada cinco cuadros, detallando la serie de estos entre el cuadro 905, correspondiente al disparo 7° y el cuadro 980, instante del disparo 8°

En el 8° disparo se ubican en el fotograma de los policías y las victima en el instante del posible disparo que impactara en la misma; momento lamentablemente donde la calidad de la ampliación de la imagen se vuelve muy mala, perdiendo de la vista de occisa.  

La última fotografía tomada en el instante del disparo 13°, fue ampliada y se observa al pelotón policial cruzando el puente, un civil empuñando un arma de fuego cerca de la acera izquierda enfrente de la ubicación de la víctima, pero en dirección hacia ella, la misma ya caída en el piso siendo asistida por otras personas. 

Resumiendo hasta aquí lo analizado, se llegó a la conclusión que durante el video aportado se efectuaron 17 disparos y al menos cuatro integrantes del pelotón policial se encontraban en actitud de empuñar el arma, circunstancias que no puede adjudicárseles ni descartarse, dado que había otros integrantes que se vieron siempre de espaldas, y en las vistas fotográficas se observó que la víctima se encontraba caminando en dirección hacia el puente, de frente al pelotón.

El disparo que afectará a la víctima podría haberse efectuado entre el 7° y 8° estampido, proviniendo el proyectil de cualquiera de los que en ese instante empuñará el arma, y, por último, la persona de civil que empuñaba un arma en la fotografiá 13°, ocupa una posición que, en caso de producir un disparo, puede realizar una trayectoria en dirección al área por donde caminaba la víctima, pudiendo adoptar una trayectoria similar a la descripta en relación con la autopsia (producto de rebote). 

Hasta aquí, se describió el método utilizado por los profesionales del Gabinete de la Voz y la División Balística, donde indica como posible origen del disparo el área del puente aluvional donde se encontraba el pelotón policial. 

Por cuerda separada, el Tribunal interventor, dos meses después de haber concluido la mencionada pericia de sonido, convocó a profesionales del Instituto Balseiro, con la finalidad de practicar igual objeto pericial, respecto de la “Localización del lugar de disparo a través del estudio del sonido de grabaciones”. 

En dicha entidad, se efectuó el análisis respecto de los picos de intensidad en función del tiempo, obrantes en los audiogramas estudiados. 

Conforme a la metodología de análisis desarrollada por los Físicos del Centro Atómico Bariloche, se atribuyó mayor importancia a los ecos que seguían a cada detonación, los que pudieron ser utilizados para localizar el origen del disparo; a diferencia de las técnicas empleadas en el seno de la División Scopométrica que analizaron en profundidad los picos correspondientes aca detonación y su interrelación con los fotogramas.

Finalmente, de los análisis físicos practicados, surge que el 8° disparo fue el que muy probablemente haya ocasionado la muerte de Teresa Rodríguez. Los anteriores disparos son bastante improbables, pero no se descartan.

Es asi que, sobre este particular episodio ocurrido en la localidad de Cutral Có, se practicaron novedosas técnicas llevadas a cabo por distintas instituciones. Por un lado, la Policía Federal Argentina, quien con su metodología concluyó como muy probable que entre los disparos 7° y 8° se encontraba el que había producido la muerta la victima; y, por otro lado; los Físicos del Instituto Balseiro Bariloche que adjudican al disparo al N° 8 esta circunstancia.  

Lo sobresaliente de estas conclusiones es como técnicas distintas de análisis, llegaron a los mismo resultados sin haber tenidos contacto los profesionales actuantes, haciendo la salvedad de que entre los disparos 7 y 8 existe una diferencia de 731 milésimas de segundo. 

 

Agradecimiento: Facultad de Ciencias Criminalísticas (I.U.P.F.A) - Superintendencia de Policía Científica Policía Federal Argentina. -

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