viernes 12 de abril de 2024

Debate

¿Memes al poder?

La incertidumbre total de los últimos meses da lugar a un panorama más claro. Se larga el “show” del debate público presidencial. Ninguna de las tres fuerzas principales representa una mayoría y tienen que salir a buscar (con el riesgo de perder) votos. ¿Cómo está planteada la escena?

sábado 30 de septiembre de 2023
¿Memes al poder?
La memética política rige y acelera buena parte del debate. Foto: ilustrativa Marcelo Martínez.
La memética política rige y acelera buena parte del debate. Foto: ilustrativa Marcelo Martínez.

Por Nicolás Deambrosi*

Después del cachetazo del “triple empate” hace 45 días, las candidaturas comenzaron a ensayar un discurso de “reconexión” con la sociedad. Contra la tesis de una “sociedad despolitizada”, las elecciones PASO fueron un baldazo de agua fría para una clase política “en cualquiera” hablándose a sí misma.

En agosto las alianzas políticas definieron sus internas. Ahora es el turno de debatir entre ellas y hacia afuera. Conocemos sus diagnósticos sobre cómo está el país. Por eso cada quien acelera sus explicaciones y propuestas para conquistar el futuro. La misión: reconectar con una sociedad que directamente no fue a votar o bien no se volcó mayoritariamente hacia ninguna de las opciones ofrecidas.

En esta etapa de la campaña, las cinco fuerzas políticas que participarán en las generales de octubre ¿le hablan a la sociedad?, ¿o continúan un debate endógeno alejado de la gente? Y lo que es más alarmante: la gente ¿escucha?

El show televisivo corre el riesgo de volverse un “meme”: ataques cortos contra el otro, frases sintéticas, argumentos nulos o escasos, difusión rápida y masiva. ¿Se convertirá ese set de televisión en un posteo rabioso de red social? Entre tanto barullo ¿se colará algún mensaje hacia los oídos, corazón y cabeza de la audiencia?

El terreno de las explicaciones se vuelve fangoso porque la situación real del país es inquietante y alarmante. Por nombrar sólo algunos datos actuales de una crisis que arrastra casi 10 años: 40% de pobreza, 120% de la inflación anual y 12,4% sólo en agosto, pérdida de poder adquisitivo de los salarios entorno al 20%.

El reciente sondeo de opinión nacional realizado por la consultora Circuitos indica que para los dos tercios de la población relevada la situación actual del país es “mala” o "muy mala”. Casi la mitad considera que puede empeorar en los próximos meses. Esto coincide con el estado de ánimo pensando en el futuro: un 35% siente incertidumbre y un 32% pesimismo.

Las medidas del ministro candidato Massa aún no se verifican plenamente en el bolsillo. El candidato de Unión por la Patria tiene casi todos los números de la economía en contra y encabeza en los hechos un gobierno que no cumplió su promesa. La Libertad Avanza de Milei, sin ninguna responsabilidad de gobierno real, sigue levantando la dolarización a pesar de que ni el establishment económico ni la gente de a pie se exprese claramente a favor de ella. Juntos por el Cambio, que ya gobernó y fracasó, quedó en una zona incómoda con dificultades para encontrar una posición desde la cual mejorar su performance electoral. La candidata Bullrich zigzaguea entre ir contra el kirchnerismo con mano dura y ensayar un discurso humanista que no se entiende.

En la arena televisiva las tres principales candidaturas tienen experiencia. Milei nació de allí y se siente a sus anchas, siempre y cuando controle la escena y no le hagan preguntas incisivas. Massa es un experto locuaz y corre con el impulso de “anunciador serial de medidas” hacia el objetivo de ingresar al ballotage. Bullrich ocupa largas horas en la pantalla, pero tuvo tropiezos en las últimas semanas y naufragó en varias de sus recientes incursiones. Completan el podio, el peronista cordobesista Schiaretti y la anticapitalista de izquierda Bregman.

Las tres principales opciones han puesto más énfasis en un pasado perdido que en un futuro nuevo. Quizás quien adelante ese devenir y lo transmita, tendrá la chance de movilizar mejor a una población cansada, harta, mal económicamente y con necesidades materiales urgentes, pero también con ganas de soñar para adelante.

La memética política rige y acelera buena parte del debate. En esta columna intentamos “parar la pelota”, poner una pausa que suspenda por un momento la repetición sin pensar. Los memes ¿darán paso a la política real? Siempre puede haber sorpresas.

*Sociólogo. Publica sociología mundana en https://nicolasdeambrosi.substack.com/

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