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Indignación

Cuando la no respuesta de IPROSS pone en peligro la vida de una niña

Luana tiene 10 años y sufre fibrosis quística por lo que necesita continuar con su tratamiento con la kinesióloga respiratoria, a quien no le pagan desde diciembre de 2022.
06/09/2023 00:00 Hs.
Cuando la no respuesta de IPROSS pone en peligro la vida de una niña
Cuando la no respuesta de IPROSS pone en peligro la vida de una niña

Las quejas y los reclamos de los ciudadanos ante el Instituto Provincial del Seguro de Salud (IProSS) ya es moneda corriente. A esta altura ya no resulta novedoso escuchar a la gente contar las malas experiencias, abandono y destrato que sufren en este organismo.

Luana tiene 10 años y sufre de fibrosis quística desde que nació. Esta enfermedad afecta a los pulmones y al páncreas, “por lo que es muy importante que ella asista a sus sesiones de kinesiología ya que le realiza la limpieza de mocos para que pueda respirar mejor”, aseguró a ANB, Tatiana Gutiérrez, mamá de Luana.

Sin embargo, el último pago que recibió la profesional desde el IPROSS por su prestación fue en diciembre de 2022. “Hace 10 años que venimos peleando con la obra social por cualquier motivo y ahora, hace 9 meses estamos tratando de que le paguen el sueldo a la kinesióloga”, relató Tatiana.

Si bien, la profesional insiste en que ella no va a dejar de atender a Luana porque la conoce desde que nació, también comunicó a Tatiana que si la situación no se revierte no le quedará otra opción que enviar una nota solicitando la suspensión de la prestación.

“Y esto implica que sea yo misma quien deba realizarle el tratamiento cuando no tengo las herramientas para poder hacerlo de la forma correcta”, sentenció la mamá.

Además, Luana concurría a sesiones con la terapista ocupacional que terminó por suspenderlas porque IPROSS no le paga a la profesional desde marzo de este año.

Como si esto fuera poco, desde julio Luana y Tatiana están esperando que la obra social apruebe las sesiones con el psicopedagogo y aún no obtuvieron respuesta alguna.

Ahora también aguarda por la llegada de un nebulizador, ya que es el paso previo antes de ir a las sesiones de kinesiología. 

“Siempre que pasa algo y recurro a los medios, IPROSS responde que las cosas se están solucionando, pero nunca pasa nada, siempre tengo que estar metida ahí adentro para que no sucedan estas cosas por eso, ahora directamente me estoy manejando con Viedma porque acá no hacen nada para que las cosas mejoren”, concluyó Tatiana.

Ante esta situación y más allá de contar con un recurso de amparo que aprueba las sesiones, Tatiana piensa ahora en ir por la vía judicial para que Luana pueda tener la atención que necesita para poder seguir con su tratamiento y que su salud no empeore. (ANB)