lunes 26 de febrero de 2024

Preocupación

El municipio proyecta un desarrollo urbanístico en el este que alarma a los vecinos

Desde distintas juntas vecinales manifestaron su rechazo a la propuesta elaborada a pedido del Ejecutivo.

viernes 14 de julio de 2023
El municipio proyecta un desarrollo urbanístico en el este que alarma a los vecinos
El proyecto establece un aumento en la densidad poblacional de un 228%. Fotos: Marcelo Martínez.
El proyecto establece un aumento en la densidad poblacional de un 228%. Fotos: Marcelo Martínez.
Por Claudia Olate

Tiempo atrás, un equipo de profesionales comenzó a trabajar por encargo del municipio, en un plan de desarrollo estratégico del este, para definir los criterios bajo los cuales, se reestructuraría el sector que actualmente comprende el barrio Las Chacras. Si bien no está aprobado y restan procesos administrativos, el proyecto fue enviado a las juntas vecinales hace pocos días y esto despertó la indignación de los vecinos que residen en la zona.

Del Plan Especial de Estructuración urbana se desprende que la zona sobre la que se realizaron los estudios y análisis para reurbanizar o modificar los parámetros bajo los cuales fue concebido el barrio, tiene características distintivas por su ubicación en el ingreso a la ciudad y su cercanía con puntos de interés como Invap, la futura sede de la UNRN, el aeropuerto, el PITBA, entre otros.

“Desde una visión urbanística, el Plan de restructuración del sector, define un Nodo de Acceso Este a la ciudad, con usos mixtos que incluyen comercios y servicios conformando un frente urbano”, indican en la introducción del proyecto elaborado por la arquitecta Fabiela Orlandi y otros profesionales de distintas áreas.

“La propuesta es generar un espacio urbano abierto sin barreras antrópicas, y con tejido también abierto de edificaciones aisladas. Este espacio permitirá el acceso a tierra y a la vivienda para la población de Bariloche en general ya sea a través de la vivienda individual o desarrollos de viviendas colectivas”, aseguran.

Cuando este proyecto llegó formalmente a las juntas vecinales de Costa del Sol y Las Chacras, puso en alerta a los vecinos por lo que significaría un cambio de este tenor para la zona que fue creada con otros fines.

“Para entender nuestra postura actual, se debe hacer historia y recordar cómo fue creado el barrio”, indicó a ANB Gerardo Viegener, de la junta vecinal de Las Chacras y relató que este sector originalmente pertenecía a la estancia El Cóndor, pero que debido a los constantes problemas de abigeato, se decidió dividir y lotear en la década del 50.

El barrio fue loteado en los años 50 con fines de mantener la actividad agropecuaria. Foto: Marcelo Martínez.

Desde un primer momento, se dividió en enormes parcelas ya que el interés principal de quienes compraron en el sector, fue mantener la actividad agropecuaria. Así, durante muchos años, hubo chacras dedicadas a la agricultura, o cría de animales, muchas de las cuales continúan con este trabajo.

Con el paso de los años, se aprobaron nuevos loteos que conformaron el barrio Costa del Sol, mientras que los terrenos ubicados bajo la ruta, sobre el lago, pasaron a ser Costa del Sol II.

En la década del 90, conformaron la junta vecinal de Las Chacras con el objetivo de obtener los servicios y decidieron ponerle el nombre que actualmente lleva. “El acta fundacional dice que los vecinos se identificaban con la vida agropecuaria, vida tranquila, se arma una filosofía de barrio que es muy importante para la identidad”, relató Viegener.

“Pasaron los años y nos encontramos ahora con esta situación que se impulsa con rango 1, lo que significa que es una iniciativa de la municipalidad, es decir, que es más informal en cuanto a requisitos y demás. Se supone que la Municipalidad ve una necesidad y en función de eso decide un curso de acción”, explicó.

El miércoles 5 se realizó un encuentro entre integrantes de las juntas vecinales con funcionarios municipales y los profesionales a cargo del proyecto, además de representantes de distintas instituciones como Aguas Rionegrinas, Vialidad Nacional, entre otras.

La reunión fue tensa y con muchas discusiones entre los vecinos y los funcionarios, debido al rechazo que generó el proyecto que prevé lotear la zona de Las Chacras y modificar los parámetros para permitir así la construcción de edificios de hasta 17 metros.

Acorde a lo explicado, el objetivo de permitir construcciones en altura es reducir el uso del suelo para evitar mayor impacto. “La Municipalidad dice que quieren evitar el impacto de la huella de carbono, pero no es un problema que haya en Argentina. El problema es la cantidad de desechos que se generan en Bariloche y la cantidad de desechos cloacales que se tiran al lago”, remarcó sobre esto, Jeremías, otro de los vecinos de Las Chacras.

El proyecto distingue diversas áreas dentro del sector estudiado y las divide en “Áreas intermedias”, donde se “propone una ocupación de edificación exenta y dispersa, intercalada en la matriz ambiental y con actividades orientadas al turismo, gastronomía o de prestación de servicios de aventura, tanto como residencia de baja densidad”.

Por otro lado están “Áreas urbanas”, que por definición del proyecto se desprende que es la porción del suelo urbano o con aptitud para serlo, que “tienen servicios e infraestructura básicos, o poseen la facilidad de tenerlos por cercanías a los mismos”. En este sector, “la ocupación del suelo tiene una estrategia de consolidación y el completamiento de los vacíos, concentrando en estas porciones las actividades cotidianas, entre ellas, la residencia, el trabajo y el abastecimiento”, indica el Plan.

Así sería la propuesta urbana acorde al Plan de Estructuración Urbana.

Una de las principales quejas de los vecinos radica en que además, no cuentan con infraestructura de servicios. “El informe dice que el 70% de los lotes tiene los servicios. Eso es mentira, no hay agua, no hay cloacas, y el gas, lo pagamos desde la junta vecinal pensado para una dimensión poblacional como la actual, no una de 15 mil personas”, remarcó Viegener.

Acorde al proyecto, en algunos sectores de la zona en cuestión, de acuerdo a los parámetros establecidos, estarían en condiciones de vivir hasta 240 habitantes por hectárea mientras que en los lugares con mayor sensibilidad ambiental, se reduciría a 16 habitantes por hectárea.

El número cambia drásticamente para quienes viven allí en la actualidad, ya que la mayoría son lotes de 1 o más hectáreas en las que vive la familia. “Quienes vivimos ahí, lo elegimos para tener un lugar con naturaleza, tranquilo y es una de las pocas zonas productivas de Bariloche. Toparse con este proyecto parece bastante agresivo y encima, sin obras de infraestructura”, sentenció el vecino Carlos Laspeñas.

Los vecinos rechazan la propuesta realizada por el municipio. Foto: Marcelo Martínez. 

“Vivimos en una ciudad en la que no hay espacios verdes y encima pretenden continuar acumulando gente. Esto no es calidad de vida. Es un crimen pensar solo en lo económico sin ver todo lo que hay en el lugar”, consideraron por otro lado desde la junta vecinal del barrio Costa del Sol.

Jeremías, apuntó contra la municipalidad ya que “manifestaron que tienen el deseo de sacar esto antes del cambio de gobierno y que la opinión de los vecinos no es vinculante. Es muy inconsistente querer hacerlo en dos meses. Hacer un cambio tan brutal en un barrio que se planificó como chacras o como rural, es una locura”.

En este sentido, además, expresó que “si Bariloche tiene que crecer hacia el este, habría que hacer una discusión mucho más grande. ¿Qué queremos hacer? ¿Lotes de 150 metros cuadrados que es lo que propone?”.

Según el Plan de Reestructuración del Este, la densidad poblacional pasaría de ser de 36,45 habitantes por hectárea, que es lo permitido con la normativa actual, a 83,42 haciendo un promedio de la totalidad de las zonas en las que se permitiría construir.

De esta forma, el aumento en la densidad poblacional sería de un 228% con respecto a la actualidad mientras que la totalidad de los metros cuadrados de construcción se incrementarían en un 230%.

“Nos oponemos a semejante impacto. Entendemos que algunos vecinos quieran subdividir, hay una parte muy esteparia que no puede ser utilizada para la actividad agropecuaria ni fue comprada con esos fines, pero no de esta manera”, remarcó Viegener.

Por el momento, los vecinos aguardarán las próximas reuniones para plantear sus reclamos y trabajan en una contrapropuesta, más cercana a la “filosofía” del barrio. Luego, el proyecto deberá pasar al Concejo Deliberante donde finalmente será aprobado o no.

“Estamos ante un simple negocio inmobiliario impulsado por el municipio. Desde el punto de vista de la junta vecinal,  si este proyecto prospera, vamos a pedir que eliminen ese pedazo del barrio”, finalizó Viegener. (ANB)

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