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Consumo de marihuana: mitos y verdades

Son muchas las dudas en torno al consumo de esta planta y los efectos que produce al ser fumada o vapeada. Expertos en salud mental hablaron sobre el uso y abuso de esta droga.
08/07/2023 00:00 Hs.
Consumo de marihuana: mitos y verdades
Consumo de marihuana: mitos y verdades
Por Camila Soldati

Si bien existen múltiples estudios acerca del consumo de Cannabis, ya sea en forma de cigarrillo o fumado en pipa, es poca la información que tienen los usuarios frecuentes de esta sustancia en cuanto a sus efectos adversos. 

Hay una marcada tendencia a creer que por ser de origen natural y orgánico, es un producto inofensivo para la salud, pero natural e inocuo no son sinónimos. Existe evidencia científica que demuestra que el consumo crónico de esta sustancia puede producir una adicción, principalmente cuando el consumo comienza en edades tempranas.

Según expertos en salud mental, es de suma importancia diferenciar el consumo en sus distintas clasificaciones, es decir, entre aquellas personas que realizan un consumo de forma recreativa, de aquellas que tienen un consumo problemático, y quienes tienen una adicción.

En diálogo con ANB, Facundo Cincunegui, Consultor Psicológico y Director Ejecutivo del Centro de Salud Mental ‘Choice Argentina’, destacó que no todas las personas que llegan a consulta tienen una adicción. “El consumidor problemático es alguien que tiene un conflicto en su relación con la sustancia, pero todavía no enfermó, todavía no se hizo adicto”.

“Está muy mal usado el término adicciones para todo tipo de consultante o paciente. Lo usan para todos y eso es un estigma, y hace que menos gente llegue a la consulta”, aseguró Facundo. “Hoy se sabe que no hay que tocar fondo, y es mejor que lleguen antes, cuando empiezan a usar problemáticamente las sustancias, que sean conscientes de que no son adictos, que no los vamos a tratar como adictos, sino que vamos a tratarlos como personas que tienen un problema a resolver”, continuó.

Al hablar del consumo de marihuana de forma no medicinal, suele usarse erróneamente el término ‘consumo recreativo’. Al utilizar este término, hacemos referencia al uso de una droga con fines placenteros y en ambientes culturales donde esta droga está aceptada.

La línea es muy delgada entre cuándo produce placer, y cuándo empieza a ser perjudicial para la salud, y ahí radica el problema, porque confundimos a la población. Hay una falta de políticas públicas firmes que eduquen y prevengan los trastornos y perjuicios que trae a la salud”, explicó a este medio la Médica especialista en Psiquiatría y Medicina Legal y Magister en Psiconeurofarmacología, Romina Capellino.

A nivel cerebral, según explicó Capellino, al inicio del consumo de marihuana la persona siente una sensación de bienestar, mayor sensibilidad en todos los sentidos, mayor capacidad de introspección, mayor conciencia emocional. “Mucha gente lo asocia a que les exacerba la creatividad. Esto sería un mito, porque las personas que tienen creatividad y consumen sustancias o en las que desarrollan una enfermedad mental, empiezan a perder esa capacidad creativa”, destacó.

La médica especialista en Psiquiatría agregó a modo de ejemplo, que en el caso de la creatividad, esta puede verse mejorada al comienzo, pero quienes realizan un consumo crónico o bien en el deterioro crónico de una patología mental, empiezan a perderla. “La capacidad creativa es innata y tiene que ver con el aprendizaje, con el estudio, con el desarrollo de esa creatividad, con el trabajarla”, mencionó.

El consumo de cannabis provoca alteraciones en el funcionamiento normal del cerebro. Foto: Marcelo Martínez.

Ahora bien, ¿qué sustancias componen el cannabis?

La marihuana tiene más de 100 compuestos cannabinoides, siendo los más conocidos el tetrahidrocannabinol y el cannabidiol, o THC y CBD.

  • El THC, es la sustancia que genera los efectos psicoactivos de la droga. Este actúa modificando los receptores neuronales presentes en la red cerebral. Cuando el cannabis alcanza altas temperaturas, al fumarse o vaporizarse, libera THC, activando los efectos psicoactivos en la persona que lo consume.
  • El CBD, no contiene tetrahidrocannabinol, por ende no genera efectos psicoactivos. Es utilizado de manera medicinal, principalmente en forma de aceites.

“La marihuana tiene el THC que es el principio activo de la droga, que es la que altera la química del cerebro. Genera no solamente la famosa dopamina, que todo el mundo busca a través de la comida, del deporte, de las relaciones sexuales, cosas que no son droga. En la droga se busca porque abre canales de dopamina exagerados que traen un placer tremendo para el organismo y eso tiene un efecto en la persona”, aseguró Facundo.

De un estudio del análisis del consumo de marihuana realizado por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR), se desprende el dato de que Argentina es el primer país con mayor consumo de sustancias psicoactivas, seguido por Uruguay.

“Nosotros decimos que es una droga más. Es un psicoactivo que produce efectos negativos en la psiquis de la persona, fundamentalmente cuando se abusa. La pongo en la misma categoría que el alcohol, porque es una droga que te permite disfrutar si no abusas”, dijo Cincunegui.

A partir del 14 de diciembre de 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS), modificó la categoría del Cannabis por sus propiedades curativas, quitándola de la lista de sustancias dañinas. Algunos estudios realizados en animales y humanos revelan que puede tener algún valor terapéutico en las convulsiones epilépticas y enfermedades conexas, pero la OMS no recomienda el uso médico del cannabidiol.

El Director Ejecutivo de Choice destacó que ante estos factores curativos, la población comienza a tener una percepción de poco riesgo. “Los jóvenes escuchan mucho esto de que tiene factores curativos y empiezan a desvirtuar y naturalizar que la marihuana es buena en sí misma. La marihuana no es ni buena ni mala, es una sustancia que tiene sus pro y contras según el uso que le den”.

"Con el consumo crónico de cannabis aparece lo que es el deterioro cognitivo; empiezan a aparecer síntomas negativos que son muy comunes de encontrar en la esquizofrenia y la depresión. Pueden ser la apatía, es decir, la pérdida de la respuesta emocional hacia uno mismo y hacia el mundo que los rodea; pérdida de la voluntad; pérdida de la capacidad del placer; desmotivación; ansiedad; impacto en el estado del ánimo", sostuvo Capellino. "Entonces, no solo va a haber alteraciones cognitivas, sino también todos estos síntomas negativos, y si está todo esto, empieza a verse afectada la vida de esa persona en los vínculos, en el rendimiento laboral, académico", agregó.

Los usos médicos de la marihuana se realizan de manera controlada y no tienen relación su uso 'recreativo'. Foto: ilustrativa. 

Un informe de la Oficina contra la Droga y el Delito de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reveló que en la última década, los consumidores de cannabis aumentaron en un 18% a nivel mundial. Debido a la manipulación de los alcaloides de la planta, su manipulación genética y al estrés hídrico al que la planta es sometida, la potencia del cannabis se cuadriplicó en los últimos 20 años.

Como señala Cincunegui, la marihuana es una droga que no se debe consumir en pleno desarrollo de la personalidad ni de la estructura psíquica. “Si la consume un menor de edad, está corriendo el riesgo de que haya áreas de su cerebro afectadas; que se ralentice el aprendizaje; se generen trastornos futuros como la psicosis. No en todos, pero en muchos sí”.

Estadísticas de la SEDRONAR, evidenciaron un aumento significativo del consumo de cannabis en los últimos años en el país, y que hay un comienzo del uso muy marcado antes de los 15 años de edad. En los últimos 16 años, el consumo en estudiantes universitarios se triplicó en comparación al año 2006.

A pesar de que el consumo crónico de la planta pueda resultar problemático, de acuerdo con Cincunegui, no es una planta que genere ‘tanta adicción’. “Hay una percepción de que el cannabis es inocuo, y es mentira, no lo es. Tiene sus cosas buenas, como el CBD que viene de la misma planta, entonces no demonicemos porque yo creo que en todo, el problema es el ser humano, no la marihuana”.

Quizás, alguna vez hayas escuchado que fumar marihuana produce menor daño que fumar tabaco. Al contrario de lo que se cree, el cannabis tiene un 50 % más de carcinógenos y mutágenos que el tabaco. Además, tiene efecto broncodilatador que favorece la absorción de estas sustancias tóxicas.

“A nivel pulmonar, el cannabis fumado o vapeado tiene efectos tóxicos como el tabaco. Afecta a la esfera sexual, genera cambios a nivel endocrino, a nivel cardiovascular, y cada vez se van descubriendo más cosas”, dijo Romina Capellino.

Un estudio realizado en el año 2019 en Colorado, Estados Unidos, reveló que producto de la legalización y el aumento del consumo de marihuana en las embarazadas de la región, había mayor cantidad de malformaciones congénitas en los recién nacidos. 

Según el Ministerio de Salud de la Nación, la Ley N.° 27.350 publicada en el Boletín Oficial, establece el marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor de la planta de cannabis y sus derivados. 

Romina Capellino es médica psiquiatra de la Agencia para la Prevención y Asistencia del Abuso de Sustancias y Adiciones (APASA) de la provincia. “La legalización del cannabis medicinal es de alto riesgo. En Argentina se legalizó el uso medicinal, con una ley que está bien hecha, pero con determinadas pautas, donde hay una ausencia del estado en la regulación de esas pautas. Porque para que se pueda instalar como medicamento, el cannabis requiere de llevar adelante numerosos pasos como cualquier medicamento para poder ser vendido. Como el estado tiende a estar ausente, esto confunde más a la población”, destacó.

A fines del 2020 se habilitó el autocultivo, el cultivo solidario y el cultivo en red de la planta. Foto: ilustrativa.

¿Cuáles son las señales que permiten reconocer un consumo problemático?

"Una de las señales, es el cambio de comportamiento en la persona que está abusando de la droga", dijo el Licenciado Cincunegui. "Si la persona era de una manera, cambia abruptamente; si era tranquilo, ahora es irritable; si era cumplidor y responsable, ahora es irresponsable e incumplidor; no tiene integración en la familia; comienza a tener pequeños lapsus de olvido; empezamos a ver señales de poca motivación para hacer cosas sencillas de la casa, es poco colaborativo", aseguró.

Otro indicio, según Facundo, es el discurso de la persona que consume. "No es lo mismo fumar socialmente, que fumar en el cuarto de tu habitación. Como tampoco es lo mismo comprar mucha marihuana para tener y fumar frecuentemente", dijo.

"Yo siempre digo a los padres, no permitan que los chicos vayan transgrediendo límites, porque después les bailan un malambo en la cabeza y es muy difícil ayudarlos. Si vos tenés un hijo que fuma y querés ayudarlo, el límite es: 'yo no sé lo que haces cuando salís, pero en casa no se fuma'. Es un límite claro", remarcó el profesional.

 

Juan Facundo Cincunegui, es Consultor Psicológico Profesional. Egresado como Consejero en Adicciones de la University of Miami, Estados Unidos. Certificado por CICAD-OEA como Consejero en Adicciones Internacional, a través de la Federación Latinoamericana de Comunidades Terapéuticas. 

Actual Miembro del equipo de profesionales de Zerenly, proyecto de escucha remota a personas que buscan resolver conflictos emocionales. Es Director de la Diplomatura que forma Consejeros en Consumos Problemáticos dictada por la Escuela de Psicología Humanísticas Sánchez Bodas y avalada por IRCEP , organización internacional que registra los programas de Educación de los Consejeros.

Realiza su rol de Director Ejecutivo del Programa Ambulatorio CHOICE ARGENTINA, que trabaja como Centro de Salud Mental en Argentina y otros países de habla hispana. Su trabajo se desarrolla en España, país en el cual reside.

Romina A. Capellino es médica especialista en Psiquiatría y Medicina Legal. Magister en Psiconeurofarmacología. Directora médica de NEA (Neurociencias Aplicadas).

Actualmente se desempeña como Psiquiatra de la Agencia para la Prevención y Asistencia del Abuso de Sustancias (APASA). Secretaria del Capítulo de Adicciones de la Asociación de Psiquiatras de Argentina (APSA). (ANB)