sábado 18 de mayo de 2024

Homenaje

Bomberos Voluntarios: la vida a través de la vocación de servicio

El 2 de junio se celebra en Argentina el Día Nacional del Bombero Voluntario, pero poco se conoce sobre las exigencias que conlleva este trabajo.

viernes 02 de junio de 2023
Bomberos Voluntarios: la vida a través de la vocación de servicio
La tarea de los bomberos no es remunerada, aunque cuentan con la obra social Ipross. Foto: ilustrativa Marcelo Martínez.
La tarea de los bomberos no es remunerada, aunque cuentan con la obra social Ipross. Foto: ilustrativa Marcelo Martínez.
Por Camila Soldati

En 1884, un 2 de junio como hoy, se desató un voraz incendio en el barrio de La Boca, donde una cadena humana de vecinos se acercó a apagar las llamas. Dicho incidente dio lugar a la creación del primer Cuerpo de Bomberos Voluntarios, motivo por el que cada 2 de junio se celebra en el país, el Día Nacional del Bombero Voluntario.

Juli Legendre, es una joven barilochense que hace poco más de un año comenzaba a transitar sus primeros pasos como Bombero Voluntario. "Nunca había pensado en ser bombero, conocía gente, amigos que si lo eran, pero no era algo que tenía pensado. Un día vi la convocatoria y dije 'bueno, voy a probar', porque me llamaba la atención qué es lo que hacían los bomberos, además de lo que la gente veía en las emergencias, porque sabía que puertas adentro había un montón de otras cosas que se hacían", comentó a ANB.

La primera vez que Juliana quiso anotarse no alcanzaba la edad requerida para ingresar al cuerpo. Es que por reglamento, la edad de ingreso es de 18 a 35 años de edad. Los interesados en formar parte, pasan por una serie de filtros, como exámenes y entrevistas, para luego continuar con un curso de capacitación de un año.

En la actualidad, Argentina cuenta con más de 43.000 bomberos voluntarios, de los cuales 7000 son mujeres, distribuidos en más de 900 cuerpos en todo el país. 

"Lo mío empezó por curiosidad", comentó Juliana. Pero más allá de la curiosidad, la vocación de servicio estaba presente, ya que antes de ingresar al cuerpo de bomberos, estudiaba la Tecnicatura en Emergencias. "Ahí me empecé a poner en contacto y me hice amiga de gente que sí era bombero".

Con el paso del tiempo, la curiosidad se fue convirtiendo en conocimiento, y había algo más allá que, al día de hoy, hace que Juli desee continuar. "Hay veces que las cosas no terminan bien, hay salidas que no terminan como uno esperaba y llega un momento que pensás '¿qué hago acá, quién me mandó a estar acá?'. Pero después, tenés las salidas que tienen un final relativamente bueno, y son las que me empujan a querer seguir, porque un día salvás una casa, salvás a alguien. Y hay cosas chiquitas como salvar un gato, que decís, 'waw, ¡cómo me llena!'".

Tras un año de formación, Juliana juró como Bombero en el año 2022. Foto: Instagram Juliana Legendre. 

En nuestro país, los bomberos y bomberas brindan contención y asistencia en emergencias durante las 24 horas del día, los 365 días del año.

"Todos tenemos un sueño de pequeños, y yo considero que conseguí cumplirlo. Siempre me gustó, y jugaba en casa a ser bombero" comentó a ANB, Maximiliano Aranda, sargento a cargo de la Escuela de Capacitación.

De pequeño, Maxi comenzó a robarle los sifones de soda a su mamá, y los usaba para jugar a ser bombero, quizás sin saber que a sus 19 años, lo que comenzó como una diversión se transformaría en una realidad. Desde hace 11 años, ingresó al cuerpo de bomberos, donde hoy se desempeña como Instructor.

"La gente piensa que es un hobby, pero es una profesión que a pesar de ser voluntaria y que no hacemos por plata -porque no cobramos por el trabajo que hacemos-, lleva mucho tiempo, mucha, dedicación, lleva muchas horas y hay mucha exigencia atrás. Después de mi horario laboral, ejerzo como bombero y dentro de la institución asumo mis responsabilidades y llevo adelante diversos proyectos con todo un equipo de trabajo", explicó.

Tanto Maxi como los demás bomberos, aseguran que es un trabajo desgastante y cansador. En la región no solo cargan con el peso de sus equipamientos, sino que deben realizar trabajos en terrenos de montaña, donde las exigencias son mayores.

"Hay veces que te levantás y tenés que salir a trabajar y ya venís de un incendio el día anterior y estás cansado. Hay compañeros que entran a trabajar a las 4 de la mañana, en mi caso entro a las 6, y después de la jornada laboral, en vez de llegar a nuestras casas y descansar, nosotros salimos del trabajo derecho al cuartel. En algunas etapas y épocas vivimos y trabajamos muy cansados, en piloto automático. Pero es lo que decidimos, porque los que somos bomberos sabemos muy bien que lo estamos eligiendo y pese al cansancio, seguimos", aseguró Maxi.

El sargento Maximiliano Aranda presta servicio desde hace 11 años como Bombero Voluntario. Foto: Maxi Aranda.

Se conoce poco sobre las actividades que realizan los brigadistas a diario, porque sus tareas no solo implican apagar incendios y brindar asistencia en emergencias. 

"Cuando no hay emergencias y las puertas están cerradas, hay bomberos que están haciendo el service de los camiones; hay bomberos que están reparando mangueras de incendios que se dañaron; hay bomberos que están acondicionando los camiones, limpiando aulas, armando vendas y gasas, y un montón de cosas más, porque siempre hay cosas para hacer y todo se controla", aseguró Maxi.

Por otro lado y 'puertas afuera', los brigadistas verifican en época de invierno la caída de árboles y activan la cadena de emergencia correspondiente; colaboran además en la evacuación en nevadas; actividades en incendios forestales; fugas de gas; accidentes vehiculares; "también somos un brazo ejecutor en cuanto a la prevención, entonces si protección civil considera que determinado incidente requiere de bomberos, ahí también estamos". 

Asimismo, es frecuente observar la presencia de bomberos en eventos que puedan  conllevar un incidente grave, como fiestas y eventos al aire libre, donde hay una gran cantidad de participantes.

A pesar de no ser un trabajo remunerado, los bomberos en Río Negro cuentan con la obra social Ipross. Para contar con ese beneficio, los brigadistas deben cumplir con un mínimo de 30 horas mensuales obligatorias. Aranda informó que cada institución tiene sus propias exigencias horarias, y en el caso de Cuartel Central, el mínimo es de 35 horas y 3 guardias nocturnas, además de cumplir con las tareas 'puertas adentro'.

"Lo que a mi me da ganas de volver todos los días, es saber que tengo la posibilidad y la gracia de formar a nuevos bomberos, de formar a personas que salgan a la calle a dejarlo todo", concluyó Maxi. (ANB)

 

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