Investigación
Hay 25 contactos estrechos por Hantavirus
A raíz de la muerte de la docente en el barrio El Frutillar, quedaron aisladas las personas que compartieron tiempo con ella durante sus últimos días.

Luego del fallciemiento de Ana Natalia Ayala por hantavirus, se detectaron que 25 personas (alumnos, compañeros de trabajo y familiares) estuvieron en contacto con ella durante sus últimos días.
En diálogo con ANB, Victor Parodi, médico a cargo del hospital Ramón Carrilo de Bariloche informó que se designa como contacto estrecho a la persona que estuvo en contato con quien contrajo la enfermedad pero que, aún, no presenta los síntomas correspondientes.
Por esta razón es que, las 25 personas deberán permanecer en aislamiento por 45 días ya que existe la posibilidad de que los síntomas aparezcan luego de los 40 días. "Hasta el momento, ninguno de ellos presentó algún síntoma", aclaró.
Además, informó que, durante esta semana tendrán los resultados de la investigación para saber cómo se contagió la docente.
"No hay que asustarse. El hantavirus es una enfermedad endémica de nuestra región. Existió siempre y seguirá existiendo por eso, es necesario e importante que la tengamos en cuenta y tomar las precauciones necesarias para poder evitar el contagio", concluyó el médico.
Ana Natalia Ayala, de 45 años, falleció el viernes por la tarde (10/03) luego de haber presentado síntomas cinco días antes. Ingresó a la guardia del Sanatorio San Carlos en grave estado, con una insuficiencia respiratoria y, luego de algunos estudios, confirmaron la enfermedad.
La mujer era docente y trabajaba en el jardín maternal Hormiguitas Nº 33. También se desempeñó como parte de la Junta Vecinal del barrio El Frutiilar, por lo que generó mucha conmoción la triste noticia.
Recomendaciones para prevenir la enfermedad
El otoño es el período del año en el cual se producen movimientos de roedores en el ambiente, lo que produce el incremento de la cantidad de individuos, quienes son los responsables de transmitir enfermedades como el Hantavirus.
- No ingresar a construcciones o refugios de montaña abandonados, caballerizas, galpones, leñeras, ni dormir al aire libre, ya que estos sitios son posibles moradas de roedores y además por las noches tienen mayor actividad.
- Por el mismo motivo, acampar en las áreas habilitadas, en lugares alejados de pilas de leña, inmediaciones de basura o matas de mucha vegetación.
- Utilizar carpas con piso y mantenerlas cerradas.
- Colocar la comida en recipientes herméticos, que no puedan ser mordidos por roedores, y mantenerlos bien cerrados.
- No dejar utensilios sin lavar, o restos de comida.
- Los residuos orgánicos (restos de verduras y frutas) debe guardarse en un recipiente cerrado para regresar con ella.
- Al retirarse, dejar limpio el lugar de acampe y llevarse los residuos siempre.