En plena pandemia, transformaron su pasión por el buen beber en un emprendimiento | ANBariloche
Noticias de la Patagonia

En plena pandemia, transformaron su pasión por el buen beber en un emprendimiento

No hay barreras para emprender. Esta es la historia de un médico y una psicóloga, que aprovecharon la cuarentena para iniciar un negocio donde asesoran y comparten experiencias en vinos.
09/12/2020 00:00 Hs.
En plena pandemia, transformaron su pasión por el buen beber en un emprendimiento
En plena pandemia, transformaron su pasión por el buen beber en un emprendimiento

La pandemia llevó a muchas personas a emprender y, como en este caso, a tener el tiempo de cumplir sueños y proyectos que estaban dormidos.

Lejos del mundo de vender y asesorar en vinos, Alexia Sidorenko y Marcelo Boer son un matrimonio de Bariloche y se dedican a los recursos humanos y a la medicina, respectivamente.

“Siempre fuimos muy adeptos al mundo del vino, como consumidores nada más, pero nos gusta aprender sobre el tema y lo supimos disfrutar. También  viajando, por ejemplo, fuimos por Europa a  lugares específicos sabiendo que estaban relacionados con el tema”, contó a ANB Alexia.

En este trayecto, Marcelo tuvo por paciente al hijo de una persona “con mucho peso en lo que era la industria vitivinícola” e intercambiando experiencias, lo invitó a generar  ventas particulares y corporativas para Casa Pirque, una empresa especializada en vinos de alta gama.

 “Me apasiona el mundo del vino – confesó Marcelo –; cómo se logra meter en una botella y lo que sucede después, cuando se sirve, me gustan los eventos, una degustación, y un poco siempre fue una posibilidad de escape a mi profesión. De hecho un cumpleaños, lo celebramos con un evento entre amigos dirigido por un sommelier”.

 

Si bien Alexia detalló que “en la parte de ventas y administración, tuve algo de experiencia”, esta pareja se sumergió en un nuevo mundo donde tuvieron que aprender de todo: “Más sobre la industria del vino, comercialización, logística, webs y redes. Aprendimos todo de cero”. La apuesta fue con todo.

“Yo tuve dos empujones finales para meterme de lleno a este proyecto: Uno fue por parte de un conocedor de vinos muy importante, que charlando sobre mi duda de cómo las personas iban a recibir recomendaciones de vino por parte de un médico, me dijo te va a ir fantástico.  Y, también,  por otro lado, el representante de Casa Pirque me insistió: Vos vendés confianza; mis vinos se venden solos. Así que adelante”, relató Marcelo.  Así, empezó de a poco, a principio de año y sumó algunas catas.

Lo que venía con todo, parecía ser frenado por la pandemia. Sin embargo, la realidad les dio una revancha a esta pareja apasionada del vino y padres de dos niñas. “Se fueron dando cosas, la gente nos empezó a pedir vinos y nos sorprendió. Al poco tiempo que arrancó la cuarentena, empezaron a ver esto como un servicio y nos dio la identidad de ofrecer y vender vinos”, recordó Alexia.

Y compartió: “Con esto, nos animamos a comprar vinos de autor, de Mendoza, a hablar directamente con los enólogos”. ¿Probamos a ver qué pasa?, se preguntaron; el proyecto se convirtió en familiar y nació El Vinotecario. “Pensando en un alquimista antiguo, en una biblioteca o en una estantería de una botica, nos inspiró a la creación del proyecto”.

“De la mano de Casa Pirque y la Sociedad del Vino, nos dieron otro empuje y otros márgenes. Me nombran revendedor y luego pasamos a ser representantes patagónicos”, explicó Marcelo.

El crecimiento de El Vinotecario se basa mucho en la confianza: “Empezamos teniendo un grupo de amigos, a los que les consultamos qué les gustaba.  Y después, conociendo qué preferían, nos pedían una caja especial o un mix de botellas. Tomamos nota sobre lo que se lleva cada cliente y hacemos un seguimiento. También vemos el contexto: Con quién lo va a tomar, si es para regalar. Es una venta totalmente personalizada”, detallaron.

Y puntualizaron: “Qué traemos, a quién le compramos, qué etiquetas elegimos, qué cepa destacamos, buscar algo particular que alguien nos pidió. La idea es que el proyecto sea una venta 100% personalizada”.

Los recomendados de El Vinotecario

Llegan las fiestas navideñas, y después de un año tan complicado, lejos de lo que se podía imaginar para estas fechas, con reuniones familiares más ajustadas y escases de besos y abrazos, la propuesta es acompañar las comidas y el brindis con buenas bebidas.

Desde el proyecto El Vinotecario, apuestan no sólo a disfrutar de los clásicos espumantes, sino que otros vinos se sumen a la mesa navideña. “La propuesta es anticipar las compras de fin de año, no sólo para las comidas sino también para regalar”, recomendó Alexia.

En este marco, ofrecen varios combos en los cuales armonizan “etiquetas más conocidas con espumantes de autor. Son deliciosos e invitamos a que se animen a probar estos nuevos sabores”, confió. También añadió: “Tenemos sidra orgánica y cerveza co-fermentada para los que quieren probar otras cosas”.

Y confirmó: “Hay productos para todos los gustos”. El objetivo de El Vinotecario es asesorar y personalizar cada venta: “No queremos ser despachantes de botellas. Creemos que el vino es algo que dice mucho, y el cuidado está en todo el proceso”, expresó Marcelo, la otra parte de este emprendimiento barilochense.

En esta línea, El Vinotecario adelantó las recomendaciones, también, para el verano: “Vamos a tener los que son más livianos y frescos para esta temporada, pero no sólo blancos y rosados, también hay tintos bien frutados y jóvenes que están buenísimos”.

“Nos gusta tener cepas diferentes, de lugares que la gente no conozca tanto, que vaya probando”, añadió Marcelo.

Para más información, El Vinotecario recibe mensajes a través del Instagram o por teléfono al 294 453 7654.(ANB)