Juntan firmas para exigir “justicia” por las muertes de Celeste y Rodrigo | ANBariloche
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Juntan firmas para exigir “justicia” por las muertes de Celeste y Rodrigo

Los familiares y amigos de los jóvenes ya reunieron más de 8.000 firmas.
01/10/2017 00:00 Hs.
Juntan firmas para exigir “justicia” por las muertes de Celeste y Rodrigo
Juntan firmas para exigir “justicia” por las muertes de Celeste y Rodrigo

Familiares y amigos de Celeste y Rodrigo, jóvenes que murieron al ser embestidos por el auto que conducía Matias Rosciani Carabajal, se encuentran juntando firmas en la plataforma change.org para exigir “justicia” por ambos decesos.

Por el momento, en el sitio se registran 8.421 firmas. Quienes estén interesados en apoyar la causa todavía están a tiempo de ingresar a la página web y efectuar la firma correspondiente.

Carta abierta de los familiares y amigos de Celeste y Rodrigo

Bariloche llora a Rodrigo y a Celeste

Justo cuando se cumplía una década del programa UNA​ ​NOCHE​ ​SIN​ ​ALCOHOL​, un asesinato​ ​doble​ ​y brutal​ ​fue la noticia a la altura del kilómetro 4,3 de la avenida Bustillo, una de las principales arterias de la ciudad de Bariloche, donde curiosamente no había ningún control.

El conductor manejaba en estado de ebriedad (1,36% de graduación alcohólica), sin registro –su licencia estaba retenida desde junio también por alcoholemia-, sin seguro automotor, a una velocidad de casi 100 kilómetros por hora (la máxima permitida es de 60), cruzando en doble línea amarilla con un auto que, según las pericias, estaba en condiciones inaceptables. Una máquina de la muerte con la que arremetió contra la vida de Rodrigo y Celeste, quienes regresaban a sus hogares luego de trabajar, en moto (a 30 kilómetros por hora) y sobrios.

Rodrigo, oriundo de San Martín, vivía desde 2014 en Bariloche y trabajaba desde entonces como jefe de cocina de un conocido restaurante local. Celeste, que también trabajaba en el mismo negocio, salía sabiendo que se reencontraría pronto con su hijo de ocho años. El cuerpo de Rodrigo fue encontrado inerte en el momento del accidente, el de ella, reclamado por la familia y en medio de una profunda desidia por parte de todos los actores de la justicia y el orden público, fue hallado diez horas más tarde, sin poder saber si su fallecimiento fue inmediato o si, por el contrario, su vida hubiese podido salvarse.

Queremos​ ​prisión​ ​efectiva

La pena máxima que establece la ley para el acusado, Matias Rosciani Carabajal, es de seis años, pero no alcanza. Lo que piden las familias de las víctimas es que​ ​la​ ​pena​ ​sea​ ​de​ ​prisión​ ​efectiva​.

Esto implica que no haya beneficios posteriores para el imputado, que la pena se cumpla en su máxima. Las familias quieren tener su tiempo de duelo, no quieren ver dentro de unas semanas o unos meses al tipo que les arruinó la vida. No quieren que, como tantas veces, la pena se reduzca por un sinfín de matemáticas demenciales que siempre restan pena y agregan dolor. Pero lo que sí quieren es generar un cambio.

¿Por qué consideramos que la pena debe ser efectiva?

Sabemos que el conductor eligió manejar a pesar de su elevado estado de ebriedad y lo hizo en infracción. Sin registro de conductor, sin seguro automotor, y por consiguiente ningún recaudo o respeto por la vida ajena, salió armado con un auto que no estaba en condiciones para circular en la vía pública. El bien sabía que esto podía pasar,

¿Por qué decidió manejar?

Y una vez frente al volante, ¿por qué decidió superar más de 50% el límite máximo de velocidad? Está por demás claro que no estamos ante un hecho de negligencia. Esto nos hace dudar fuertemente si la caratula con la que se lo acusa es correcta, porque una vez más, esto no​ ​es​ ​negligencia​. Matias Rosciani Carabajal bien sabía que esto podía pasar, pero nada de eso le importó.

Hablemos de las responsabilidades de cada uno de los actores de este hecho.​ ​

¿Los​ ​controles?

Inexistentes​, como siempre, ese mismo camino fue el final de otras tantas vidas y, aun así, ni un solo control.

¿La respuesta de los organismos oficiales que intervienen en el hecho?

Nulas para Rodrigo, para Celeste y, después del impacto que terminó con sus vidas, igual de nulas para su familia y amigos. Mientras un violento al que no le importa matar cuenta con el derecho de un defensor oficial, del​ ​lado​ ​de​ ​los​ ​damnificados​ ​nadie​ ​encuentra​ ​apoyo​ ​de​ ​ningún​ ​tipo​. No hay para ellos explicaciones, cooperación o asistencia por parte de las autoridades que son responsables de controlar, señalar y cuidar.

Bariloche​ ​está​ ​de​ ​duelo

Por Rodrigo, por Celeste, porque la desidia le arrebató sus sueños. Mientras muchos miran para otro lado, sus compañeros de vida están buscando una respuesta, un debate, una explicación para que no vuelvan a atropellar sus vidas. ¿Cómo​ ​educamos​ ​si​ ​la​ ​justicia​ ​no​ ​responde​ ​cuando​ ​nos​ ​quitan la​ ​vida?​ ​Esta vez fue a ellos, mañana te puede pasar a vos.