Una escribana va a juicio por millonaria defraudación | ANBariloche
Noticias de la Patagonia

Una escribana va a juicio por millonaria defraudación

Se trata de María Alejandra Mena, a quien se le atribuye una estafa en contra del Estado provincial.
01/02/2017 00:00 Hs.
Foto: archivo.
Foto: archivo.

El lunes 6 comenzará el juicio contra María Alejandra Mena, una escribana acusada de haber cometido una millonaria defraudación contra el Estado rionegrino.

A Mena, quien luego de un trámite legal cambió su apellido a "Aguirrezabala", se le atribuye haber cometido una estafa millonaria en contra del Estado provincial. Como consecuencia de las maniobras en cuestión, se la acusa de haberse apoderado ilegítimamente de la suma de 1.158.094 pesos.

El Fiscal de Cámara Martín Lozada se propone probar que durante el período de tiempo comprendido entre el mes de diciembre del año 2001 y el mes de junio del año 2006, en su doble carácter de escribana pública y agente de recaudación, perpetró cada una de las 48 maniobras defraudatorias que se le atribuyen.

Según Lozada, tras recaudar de los particulares los importes correspondientes a los impuestos y tasas referidas, en vez de depositar el dinero a su debido tiempo en la cuenta abierta a nombre del impuesto de sellos y de la Dirección General de Rentas (DGR) en el Banco Patagonia, la imputada retuvo indebidamente y luego sustrajo distintas sumas de dinero a pesar de que los caudales públicos se encontraban bajo su custodia personal.

El modus operandi utilizado, aclaró el fiscal, se repitió en cada uno de los casos analizados: una vez recaudados los impuestos y tasas, sustrajo todo o parte de dichos caudales públicos. En la mayoría de los casos depositó una cifra menor en el Banco Patagonia para obtener así un comprobante del formulario 428 con el sello de la entidad bancaria.

Y para hacer ingresar en error a la administración pública -acerca de lo realmente depositado- y sortear las inspecciones que le pudiera realizar DGR y el Colegio  Notarial, adulteró los comprobantes de depósito obtenidos, borrando la cifras efectivamente depositadas y consignando en letra manuscrita o a máquina el importe que había efectivamente recaudado.