Angustia y desesperación: no tiene un lugar para internar a su hija | ANBariloche
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Angustia y desesperación: no tiene un lugar para internar a su hija

El crudo relato de una madre.
11/11/2016 00:00 Hs.
María reclama "respuestas urgentes".
María reclama "respuestas urgentes".

Por Nicolás Malpede

María Soledad Navarro no puede evitar quebrarse y llorar cuando habla de la difícil situación que atraviesa su hija Rosina, quien padece hace 20 años una grave enfermedad mental.

A principios de noviembre Rosina sufrió un nuevo brote y esta vez los médicos no pudieron contenerla con medicación. La recomendación fue clara: había que internarla para llevar adelante un tratamiento adecuado, lo cual provocó un inconveniente no menor. “En Bariloche a los pacientes con enfermedades mentales los internan en el hospital zonal junto con personas que están allí por otro tipo de patologías y eso es algo terrible”, se quejó Navarro, en diálogo con ANB.

“No puede ser que mi hija esté internada con un hombre al que se le quebró una pierna”, ejemplificó María. “No quiero que esté en un lugar que no es el correcto, así que no me quedó otra que llevarla en mi auto a Roca, a Valle Sereno (una clínica psiquiátrica privada)”, confió la mujer.

“Cuando Rosina tuvo el brote, las doctoras del hospital Ramón Carrillo me dijeron que era sumamente necesario internarla”, contó Navarro. “Mi hija estaba muy mal. Fue terrible llevarla. Me volví llorando todo el viaje. No quiero que ella esté tan lejos, porque tiene una hija chiquita que no puede verla y porque yo no puedo ir todos los días. Es terrible lo que nos está pasando. Estamos sufriendo mucho”, añadió, desesperada.

La mujer remarcó que “el Estado hace oídos sordos a los reclamos de tantas madres que no sabemos qué hacer con nuestros hijos debido a la falta de un lugar de internación en Bariloche”.  

Ante la consulta de este medio, sostuvo que está “a favor” de la nueva Ley de Salud Mental que prohíbe la existencia de manicomios y busca promover espacios alternativos de atención.

“No quiero que haya manicomios, pero sí exijo que en Bariloche se cumpla con esta normativa y haya un lugar adecuado para pacientes mentales”, advirtió.

“Mi hija (de 37 años) tiene un grave problema hace ya 20 años. Yo remo y remo todos los días para que ella esté mejor, pero el Estado no me escucha ni hace nada para mejorar nuestra situación y la de tantas otras personas que atraviesan por lo mismo”, afirmó María.

La madre participa de las reuniones organizadas por GAPEM (Grupo de Allegados de Personas con Enfermedades Mentales), un grupo de vecinos que unieron fuerzas para intentar mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades mentales y de sus familiares.

“El Estado no me da soluciones y mi hija sigue en Roca, lejos de mí, de sus hermanos y de su hijita de 8 años. Estamos viviendo una verdadera pesadilla y las respuestas no aparecen”, sentenció María. (ANB)