Invap 40 aniversario: décadas de expansión y desarrollo | ANBariloche
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Invap 40 aniversario: décadas de expansión y desarrollo

La empresa estatal rionegrina cumple hoy 40 años de vida, en pleno proceso de expansión y desarrollo, al que llega desde un origen muy precario que llevaron adelante dos estudiantes del Instituto Balseiro en el Centro Atómico Bariloche (CAB).
01/09/2016 00:00 Hs.
Foto: economicasbariloche.com.ar.
Foto: economicasbariloche.com.ar.

La empresa, que nació en la habitación que compartían estos compañeros, pasó a ser hoy al enorme sede central instalada en el ingreso a la ciudad de San Carlos de Bariloche, con tres edificios principales y otros espacios, donde concentran casi toda su industria nuclear, satelital y de radares, sectores de ingeniería, salas de conferencias un comedor y otras dependencias.

Tras cuatro décadas, esta empresa estatal que funciona con una agilidad y competitividad de una privada, no requiere de presupuesto estatal alguno, alcanzó una facturación anual de 200 millones de dólares –en el ejercicio de 2015 y estiman que será el mismo en 2016-, un plantel de 1.420 empleados y contrata partes, insumos y servicios a 150 empresas, organismos, universidades y otras entidades nacionales.

Comenzó con pequeños desarrollos del área nuclear, que inicialmente le compró la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNAE), su gran promotora, hasta llegar a la fabricación de reactores de investigación y fabricación de radioisótopos para diferentes usos médicos e industriales.

En ese camino Invap se convirtió en uno de los referentes internacionales de la industria, en especial después de ganar la licitación para el diseño y construcción del reactor OPAL en Australia, uno de los más complejos y modernos del mundo, de un presupuesto de casi 100 millones de dólares, que desde hace diez años no cesa en su funcionamiento y productividad óptimos.

En ese concurso se topó con los principales competidores del mundo y al ganarlo Invap tuvo un antes y después: “antes teníamos que ir a pedir que nos anoten en la lista de las licitaciones, ahora nos llaman y nos vienen a buscar”, expresó a Económicas Bariloche Héctor Otheguy, CEO y gerente general de la empresa.

Luego ganó con la oferta económica un concurso en Holanda, también frente a tres grandes competidores –uno francés y dos coreanos- para proveer un reactor de 350 millones de euros , y estaban comenzando a discutir un posible contrato, en plena crisis mundial de 2008 el país europeo canceló el proyecto porque no pudo completar la parte privada del armado financiero.

Ahora está discutiendo también el contrato para la provisión de un reactor como el de Australia en Estados Unidos, y para una empresa privada. “Ambas cosas son inéditas y muestran lo alto que llegó Invap en esta industria”, afirmó Otheguy.

El directivo comenzó aquel sueño junto a un pequeño grupo de jóvenes físicos egresados del IB, impulsado por Conrado Varotto, considerado por todos como el gran hacedor de la empresa, hoy al frente de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), a la que también ayudó a poner en marcha en los ’90.

Y fue ese salto de Varotto en 1994 a la agencia espacial otro gran hito para Invap, ya que pasó de tenerlo de jefe a cliente, para potenciar su incipiente desarrollo en el área espacial.

Contratada por CONAE –a su vez asociada en misiones a la principal agencia espacial del mundo, la NASA estadounidense- construyó la serie de cuatro Satélites de Aplicaciones Científicas (SAC), de observación de la Tierra; a la que agregó dos más para el proyecto ítalo argentino SAOCOM, y se consagró con la fabricación para la agencia satelital ARSAT de otros dos de comunicaciones.

De esta manera Invap se coló con Argentina entre los únicos ocho países en alcanzar esta capacidad industrial, con una enorme competitividad frente a los más fuertes y desarrollados del mundo.

Más recientemente Invap incursionó en la industria aerocomercial y de seguridad, con el aporte de 13 radares monopulso para control de movimiento de aviones en aeropuertos argentinos, y otros tres tridimensionales para operar en las fronteras con vuelos clandestinos.

Otheguy destacó que esta evolución “le dio un nombre y un prestigio a Invap”, tanto puertas adentro del país, de cara a inversiones estatales que deciden los gobiernos centrales, como en el extranjero, donde el mercado es mucho más competitivo.

“Incluso la competencia de empresas extranjeras es fuerte en el país, porque vienen con el apoyo de sus países, que es fuerte y agresivo, y actuar en estos mercados es una cuestión muy compleja”, sostuvo.

Hoy Invap recibe sus ingresos en un 75 por ciento en ventas al Estado nacional y 25 por ciento en el extranjero, y “el gran desafío” de su accionar apunta a equilibrar la balanza.

“Lo ideal es lograr ingresos por partes iguales. Si en el mundo hay una crisis internacional como la de 2008, nos recostamos en Argentina. Y si el país sufre un bajón, vamos afuera. Ahora estamos ante este desafío, recuperamos un directivo para armar un grupo y trabajar fuerte el mercado externo”, explicó. (Económicas Bariloche)